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domingo, diciembre 01, 2024

La Película de la Quincena: *Money Monster* [El Maestro del Dinero]

En la película que analizaré hoy, Lee Gates (George Clooney) es un presentador del show de televisión Money Monster ("El Maestro del Dinero"), donde da recomendaciones financieras y de inversión en empresas que cotizan en la Bolsa de Valores. Una especie de Jim Cramer (conductor del programa Mad Money de CNBC) de ficción hollywoodense, dedicado "aconsejar" a la audiencia sobre cómo (y dónde) invertir su dinero. Lee se verá involucrado en una conspiración sobre fraude informático que develará ante todos quién es realmente.

La película empieza con la antesala a una entrevista por Lee a Walt Camby (Dominic West), CEO del fondo de inversión IBIS Clear Capital, que en los días anteriores había sufrido una caída en bolsa, causada por un glitch (error) en el algoritmo utilizado para automatizar sus inversiones, causándole una pérdida de más de $800 millones a los accionistas. A última hora Camby declina realizar la entrevista, a causa de un viaje de negocios a Ginebra, Suiza.

A medida que avanza el programa, aparece en el escenario un repartidor (delivery) con cara de extraviado, quien de pronto saca un arma y amenaza a todos los presentes, obligando a Lee a colocarse un chaleco con lo que se supone son explosivos, manteniendo en su mano el detonador. El secuestrador revela que su nombre es Kyle Budwell (Jack O'Connell) y que es un pequeño inversionista que puso todos sus ahorros ($60.000) en el fondo IBIS de Camby, a recomendación de Lee y, con la caída en bolsa de las acciones, su dinero se esfumó. Budwell exige respuesta a sus preguntas o, de lo contrario, explotará a Lee y se inmolará él mismo frente a las cámaras.

Con la ayuda de la directora del show, Patty Fenn (Julia Roberts), Lee trata de mediar con Kyle y contactar al fondo IBIS, ofreciéndole compensarle el dinero perdido. La Gerente de comunicaciones del IBIS, Diane Lester (Caitriona Balfe), también le ofrece una compensación e insiste en que la caída se debe a un error del algoritmo utilizado para gestionar las inversiones. Sin embargo, inconforme con su propia explicación, ella empieza a investigar, encontrando al programador del software, quien le aclara que los algoritmos no cometen errores, simplemente ejecutan los patrones que se les indican. El supuesto glitch que le costó 800 millones a los inversionistas del fondo se debía en realidad a la intervención de una mano humana.

Diane logra ubicar a Camby y lo recibe en el aeropuerto al regresar de su viaje. Hurgando a escondidas en su portafolios, ella ve en el pasaporte de su jefe que este no estaba en Ginebra (Suiza), sino en Johannesburgo (Sudáfrica) y continúa buscando con mayor desconfianza. Mientras tanto, aparece la policía de Nueva York y descubre que la única forma de neutralizar al secuestrador, es eliminando al detonante de la bomba, ubicado al costado de Lee, por lo que planean dispararle a este, para eliminar el detonador, esperando a que sobreviva. Para ganar tiempo, logran ubicar a la prometida de Kyle, de quien se revela que está embarazada. Al final, esta estrategia no resultaría para nada bien...

Luego de que fracasara el plan de disparar al costado de Lee para neutralizar el chaleco de explosivos, este sale del estudio con Kyle para entrevistarse con Camby. Allí se develarán algunos secretos y se llegará al desenlace: ¿la pérdida de los 800 millones del fondo IBIS se debió en realidad a un glitch del algoritmo o a una intervención humana? ¿Qué hacía Camby en Johannesburgo en lugar de Ginebra? Y sobre todo, ¿Qué tiene que ver Lee con todo esto?

La película, dirigida por la extraordinaria actriz y directora Jodie Foster ("El Silencio de los Inocentes"), logra mantener el suspenso de principio a fin y tiene algunos momentos divertidos que permiten aliviar la tensión. El final deja un sabor agridulce, lo que aumenta su atractivo, pues en la vida no siempre gana el bueno ni hay finales 100% felices.

¿Qué lecciones para la vida y los negocios podemos aprender de la película Money Monster?

"Money Monster" es un thriller que, con su trama emocionante, nos presenta una crítica mordaz al mundo de las finanzas y los medios de comunicación. A través de una situación de crisis, la película nos invita a reflexionar sobre varios temas relevantes, como la responsabilidad individual y corporativa, al poner de manifiesto cómo las decisiones de unos pocos pueden afectar la vida de muchos; la importancia de la transparencia, mostrando cómo la información sesgada y manipulada puede llevar a consecuencias desastrosas; el poder de los medios de comunicación para influir en la opinión pública, manipular la narrativa y desviar la atención de problemas de fondo y la desigualdad económica y cómo las decisiones económicas pueden afectar de manera desproporcionada a los más vulnerables.

Veamos a continuación 4 situaciones de la película de las que podemos extraer valiosas lecciones sobre las finanzas y los negocios:

1. La economía ha cambiado, el dinero ya no es lo que era. Sea como sea, protégelo:

En los minutos iniciales de la película escuchamos estas palabras:  

Lee Gates: Okay, here we go. Are you listening? Are you paying attention out there? Good. Because it's about to get complicated, so I'm gonna start out slow and make it nice and simple for you. You don't have a *clue* where your money is. See, once upon a time, you could walk into your bank, and they'd open a vault and point to a gold brick. Not anymore. Your money - that thing that you bust your ass for - it's nothing more than a few photons of energy traveling through a massive network of fiber optic cables.

[Ok, aquí vamos. ¿Estás escuchando? ¿Están prestando atención allá afuera? Bien. Porque está por ponerse complicado, así que voy a empezar lento y hacerlo bien y simple para ti. Ustedes no tienen una *idea* de donde está su dinero. Verán, érase una vez, ustedes podían caminar a su banco y ellos abrirían una bóveda y apuntar a un ladrillo de oro. Ya no más. Tu dinero -esa cosa por la que te explotas el culo- no es nada más que unos pocos fotones de energía viajando por una red masiva de cables de fibra óptica.] 

Hasta el 15 de agosto de 1971, las monedas de curso legal tenían un respaldo en oro. Desde ese momento, el dinero fiduciario controlado por los bancos centrales es una fuente de inflación que afecta a los más vulnerables. Ahora, ni siquiera es necesario un certificado físico (los billetes): el dinero viaja a través de cables, son simplemente números en una pantalla. 

Sin embargo, los ricos y poderosos siempre están resguardados: ellos poseen activos (propiedades inmobiliarias, negocios, inversiones). Para poder sobrevivir como ellos, hay que seguir sus pasos. Aunque la nueva economía se apoya en la tecnología, ese viejo principio sigue estando plenamente vigente.

Sea como sea, resguarda tu dinero que has ganado duramente con tu trabajo: ahorra, invierte, resguárdate de la inflación y de los excesos del dinero fiduciario producido por los gobiernos despilfarradores y corruptos. 

2. Aléjate de la ganancia fácil y rápida: tarde o temprano las burbujas explotan.

Lee Gates: Why'd we do it? We did it to make it go faster. Because your money better be fast - faster than the other guy's. But if you want faster markets with faster trades, faster profits, faster everything, sometimes you're gonna blow a tire.

[¿Por qué lo hicimos? Lo hicimos para que fuera más rápido. Porque es mejor que tu dinero sea rápido, más rápido que el de la otra gente. Pero si quieres mercados más rápidos con operaciones más rápidas, ganancias más rápidas, todo más rápido, a veces se te reventará el neumático.]

Hay movimientos de Bolsa que son como un vuelo de Ícaro: suben demasiado alto hasta que su impulso se agota y caen estrepitosamente. Las subidas desatan la codicia de los inversionistas y traders inexpertos, mientras que las caídas desatan los pánicos.

La creación de riqueza es un proceso lento y laborioso que se alimenta de trabajo duro (o también trabajo inteligente), gasto controlado, ahorro e inversión paciente. En la ecuación de composición de riqueza intervienen variables como el tamaño de los aportes, su frecuencia, la tasa de retorno y, sobre todo, el tiempo. De todas ellas, la última es la protagonista. La paciencia es fundamental para crear riqueza de forma inteligente.     

3. Sin riesgo no hay recompensa: calcúlalo. Sobre todo, cuídate de los influencers no certificados:

En la introducción de la película, Lee es presentado como una especie de Jim Cramer, llevando a la audiencia a seguir sus recomendaciones de inversión, de comprar o vender determinadas acciones:

Lee Gates: The name is Lee Gates, the show is Money Monster. Without risk, there is no reward. Should I sell? Should I a loan? GET SOME BALLS!

[El nombre es Lee Gates, el show es Money Monster. Sin riesgo no hay recompensa. ¿Debo vender? ¿Debo pedir prestado? ¡TEN PELOTAS!] 

Jim Cramer es un ex administrador de fondos de capitales que ahora tiene un programa de televisión donde da consejos de inversión y hace entrevistas a personajes del mundo empresarial y bursátil. Sin embargo, aunque tiene una base de seguidores fiel y agradecida por sus consejos, a menudo sus programas y consejos se orientan demasiado por las fluctuaciones de mercado y en ocasiones dejan mucho que desear.

Lo mismo sucede con traders e influencers que pululan en Youtube, la mayoría sin preparación o certificación alguna para hacerlo. La recomendación al respecto es realizar una investigación profunda de todas las empresas, estrategias e inversiones recomendadas, e incluso asesorarse con opinión experta al respecto (en los países de Latinoamérica usualmente los bancos tienen una división de inversiones que pueden brindar consejo y asesoría a cambio de una comisión). 

En la película, una recomendación de Lee llevó a Kyle a gastar todo su dinero en una sola acción, y las fluctuaciones del mercado (aunque no sin intervención de una mano humana) lo llevaron a perderlo todo. La idea es evitar colocarse en este tipo de situaciones.


4. No pongas todos los huevos en una misma canasta: diversifica.

Kyle invirtió todos los $60.000 que recibió en herencia por la muerte de su madre en una sola acción del fondo IBIS. Craso error. Con el derrumbe del precio de la acción, por un supuesto error de algoritmo, su dinero desapareció de un día para otro. 

Benjamin Graham, autor del libro "El Inversor Inteligente", proponía una estrategia de diversificación simple que ha funcionado bien para muchas personas: repartir una parte del dinero en renta fija (bonos y letras del Tesoro, money markets, plazos fijos) y otra en acciones. Así balanceas los ingresos fijos, más seguros, aunque mas bajos (por el menor riesgo), con la apreciación de las acciones con el tiempo.

Las acciones también se deben diversificar, bien a través de la compra de ETFs (fondos indexados, es decir, acciones de fondos que replican un índice como el S&P 500, el Dow Jones o el Nasdaq, entre otros) o bien de un paquete diversificado de activos de varios sectores (consumo defensivo, tecnológicas, servicios públicos, financieras, etc...). Todo extremo es contraproducente, por lo que también debe haber un equilibrio entre diversificación y concentración de inversiones. La investigación constante y la ayuda de un asesor es fundamental para tomar decisiones inteligentes. 

En resumen:

1. Protege tu dinero.

2. Aléjate de la ganancia fácil y rápida.

3. Toma riesgos calculados. Cuídate de influencers no certificados.

4. Diversifica.

"Money Monster" nos invita a reflexionar sobre el impacto de las decisiones financieras en la vida de las personas, la importancia de la transparencia y la responsabilidad, así como el papel de los medios de comunicación en la sociedad. Si meditamos sobre las lecciones anteriores, podemos llegar a obtener buenos resultados en nuestra vida y en nuestros negocios. 

 Espero que el contenido sea de utilidad e interés. Nos vemos en la próxima, ¡saludos!

lunes, agosto 05, 2024

¿Lunes negro?

El término “Lunes negro” en el contexto de las bolsas de valores se refiere a un día en el que los mercados bursátiles experimentan una caída dramática y significativa. Estos eventos pueden afectar la confianza de los inversionistas y, en algunos casos, desencadenar consecuencias económicas adversas. Veamos dos momentos clave relacionados con los “lunes negros”:

1. El Lunes Negro de 1987 en Wall Street:


El 19 de octubre de 1987, ocurrió uno de los días más turbulentos en la historia de Wall Street. El mercado de valores de Nueva York sufrió una caída impresionante: el índice Dow Jones cayó un asombroso 22,6%, lo que representa la mayor pérdida porcentual diaria jamás registrada.


Esta caída fue incluso más pronunciada que el colapso bursátil de 1929, justo antes de la Gran Depresión. Las pantallas mostraban precios en picada, el pánico se apoderó del parqué de la Bolsa de Nueva York y la situación empeoró.

¿Por qué sucedió? Varios factores contribuyeron: 1) tensiones en el golfo Pérsico, 2) temores sobre el aumento de las tasas de interés, 3) un mercado alcista sin correcciones significativas durante cinco años y 4) la negociación informatizada que aceleró las ventas y alimentó el frenesí entre los operadores humanos.

A raíz de este “lunes negro”, se implementaron medidas en la Bolsa de Nueva York para detener las operaciones cuando las acciones caen demasiado rápido. Estas pausas forzadas dan a los inversores la oportunidad de calmarse y evitan que el pánico se propagase.

A pesar del caos, de las cenizas de ese lunes negro surgieron los brotes verdes del mercado alcista más largo y fuerte en la historia de Estados Unidos.

2. El Lunes Negro en las Bolsas Mundiales en 2024:

El 5 de agosto de 2024, las bolsas mundiales vivieron otro “lunes negro”, aunque más atenuado que el de 1987. Las bolsas de valores de Japón y Taiwán sufrieron la mayor caída diaria de su historia debido a la decisión de la autoridad monetaria de Japón de aumentar tipos de interés luego de casi 30 años de tasas bajas (o incluso negativas) y los temores sobre una desaceleración económica en Estados Unidos por la disminución en la creación de puestos de trabajo en julio, además de tensiones geopolíticas en el Medio Oriente (amenazas de ataque a Israel por parte de Irán).


Aunque esta caída no alcanzó la magnitud de 1987, el evento nos recuerda cómo la volatilidad y la incertidumbre pueden afectar los mercados financieros.

Los “lunes negros” son momentos de alta tensión en los mercados, y aunque no es probable que veamos una caída del 22% en un solo día como en 1987, siempre debemos estar atentos a las señales económicas y financieras.

Espero que sea de tu provecho. Nos vemos en la próxima, saludos.

Emprender es una espada de Damocles

 Lo mejor de todo el tema de los algoritmos en redes, buscadores e inteligencia artificial es que todas estas herramientas se adaptan a tus ...