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lunes, agosto 03, 2026

John Wesley y la administración ("inteligente") del dinero

 La conexión entre religión y finanzas es un tema que siempre ha fascinado a este blog. Para muestra, todas las entradas dedicadas al espíritu del capitalismo y a las reflexiones de nuestro querido amigo Ben Franklin, un cuáquero, es decir, un protestante de una rama disidente donde las hubiera.

A propósito de esto, hace poco conseguí en youtube un vídeo que reflexiona sobre los principios de John Wesley (Epworth, 1703 - Londres, 1791) sobre la administración del dinero. Wesley fue un clérigo y predicador inglés cuya vida y sermones dieron origen a la corriente protestante del "metodismo", término que surgió en burla a su reglamentación metódica del culto y la vida religiosa.

El canal extrae de los sermones de Wesley un total de 7 principios fundamentales para la administración del dinero. Es el tipo de cuestiones que, a comienzos del siglo XX, hicieron la delicia de un tal Max Weber, sociólogo y economista alemán, que exploró las relaciones e influencias entre la religión y la economía (en contraposición a la tesis de otro alemán, el fulano Karl Marx, quien consideraba con extrema seguridad que las relaciones económicas eran las que determinaban la vida espiritual de la sociedad).

Aquí está el video:


Y aquí está un resumen de los principios:

1.- GANA TODO LO QUE PUEDAS, pero con honestidad. Trabajo diligente y honesto, excelencia profesional. Dinero: don de Dios. El problema no es el dinero, sino cómo se usa. Negligencia financiera es irresponsabilidad disfrazada de virtud. 

Ganar bien no es un pecado a evitar, sino una responsabilidad que se debe cumplir. Emplear toda la diligencia posible en su profesión, no perder el tiempo ni 1 hora del día en ociosidad. Sin embargo, "Gana todo lo que puedas" tiene límites: no puede ser a costa de tu cuerpo, ni de tu alma, ni de los demás.

2.- AHORRA TODO LO QUE PUEDAS. Recorta los residuos, no la vida. Recortar sin piedad todo gasto motivado por la vanidad, el estatus o la autocomplacencia. El "deseo de la carne" (placeres), "deseo de los ojos" (vanidad) y "orgullo de la vida" consumen la mayor parte del dinero de la gente sin saciarse jamás.

No gastar en exceso, ni siquiera en los propios hijos. La importancia del control sobre los ingresos: Wesley empezó ganando £30, gastaba no más de £28. Luego se duplicaron sus ingresos y seguía gastando lo mismo año tras año, donando el excedente. Reducía gastos innecesarios para destinar recursos a otros fines beneficiosos. Aseveraba que el dinero acumulado sin propósito es igual a dinero tirado a la basura: apariencias, suscripciones, etc. Proponía liberarse de la esclavitud del gasto para impresionar.

3.- NO PERMITAS QUE TU NIVEL DE VIDA CREZCA AL MISMO RITMO QUE SUS INGRESOS. "Inflación del nivel de vida". Para Wesley un aumento de ingreso es un aumento de responsabilidad, no del derecho al lujo.

Haz el siguiente ejercicio: toma tu presupuesto de hace 5 años y compáralo con el actual. Ahora reflexiona: ¿Han aumentado tus ingresos? ¿Y tus gastos? ¿O parte de ese ingreso se ha destinado a alguien que no eres tú? Mantener el mismo nivel de vida sencillo es más difícil cuando mejoran tus condiciones.

4.- SÉ RESPONSABLE CONTIGO MISMO. El hábito de llevar un registro financiero. Wesley llevaba un diario de actividades, compromiso y finanzas personales. Para él era muy importante la claridad y la protección del autoengaño con base en datos concretos mediante registros precisos de sus actividades, ingresos y gastos. 

Lo esencial es controlar de cerca adónde va el dinero: sea a través de una hoja de cálculo, una aplicación, o una libreta física. La herramienta importa menos que la disciplina: llevar un registro meticuloso de cada centavo que entra y sale de tus manos. No puedes administrar bien lo que no mides. Y no puedes dar con verdadera generosidad lo que no sabes con certeza que tienes disponible para dar.

5.- DA TODO LO QUE PUEDAS. Practica la generosidad más allá del diezmo. Wesley ejercitaba la generosidad no a través de actos de caridad, sino donaciones constantes y sistemáticas registradas centavo a centavo. Buscaba estructurar proyectos dirigidos a los necesitados: construcción de clínicas, donación de medicamentos, establecimiento de escuelas, creación de cooperativas que proporcionan trabajo, otorgamiento de créditos para quienes los necesitaran para actividades productivas (microcréditos), y "sociedades de amigos de los extraños".

Para Wesley la generosidad exige una cercanía real: visitar, conocer y comprender directamente la vida de los beneficiaros. La separación física es lo que permitía el endurecimiento de los corazones. No basta con ganar y ahorrar si no se dirige a un propósito mayor. ¿Cuánto debo diezmar, después de cubrir lo necesario para cubrir la vida con dignidad? Se propone al diezmo como punto de partida de la generosidad cristiana, no como su límite.

6.- NO SOMOS DUEÑOS, SOMOS ADMINISTRADORES. Wesley se hace eco de la parábola del administrador injusto (Lc 16, 1-13), cuya enseñanza implica usar los recursos materiales para forjarse amistades duraderas. Nuestras propiedades jamás dejan de pertenecer a Dios. Pensar: "Esto no es mío, me ha sido confiado. La cuestión no es qué quiero sino qué espera de mi quien me lo confió".  

Wesley reflexionaba sobre la cuestión de las herencias desproporcionadas a personas desprevenidas como riesgo espiritual en lugar de acto de amor. Acumular más allá de lo necesario sin usar lo que se ha confiado es una traición. Cuando te ves como administrador temporal de algo, la generosidad deja de verse como una pérdida.

7.- EL MAYOR RIESGO ESPIRITUAL DEL ÉXITO: EL PELIGRO SILENCIOSO DE LA RIQUEZA. A partir del versículo de I Tim 6,10, Wesley se refirió al amor desproporcionado por el dinero. Veía claramente un ciclo difícil de superar: la verdadera religión produce naturalmente diligencia y frugalidad. Ambas llevan a producir riqueza. Pero esta, a medida que crece, tiende a  generar orgullo, irritación y apego al mundo en todas sus formas. Trabajar duro y gastar poco produce recursos, pero si estos no se redirigen a través de la generosidad, la esencia de la religiosidad se desvanece.

Reflexión: ¿A medida que tu situación económica mejora, qué crece en ti? ¿Tu generosidad y fe en Dios o tu orgullo, tu suficiencia y apego a las cosas materiales?

En definitiva, el objetivo de los principios de John Wesley sobre el dinero son liberarse tanto de la esclavitud de al escasez como de la esclavitud del exceso.

Este tipo de vídeos me gustan mucho, porque contienen la clase de reflexiones que siempre deseo hacer en este blog. Por esta razón lo comparto hoy, ya que considero que inspira buenos hábitos, principios y prácticas no solo útiles para generar riqueza y administrar bien el dinero, sino también para, al transitar ese camino, convertirnos en mejores personas.

Espero que el contenido haya sido de tu agrado y utilidad. Nos vemos en la próxima entrada, saludos.

lunes, diciembre 23, 2024

Morgan Housel y "La Psicología del Dinero" (I) - El Comportamiento sobre el Dinero

Morgan Housel y dos versiones de su libro en español.

Morgan Housel es un economista de la University of Southern California (Universidad del Sur de California), trabajó en el Wall Street Journal y en The Motley Fool como columnista y analista. Actualmente forma parte de la mesa directiva de la aseguradora Markel y es socio del fondo de capital Collaborative Fund. 

Housel ha sido un autor bestseller gracias a sus libros The Psychology of Money ["La Psicología del Dinero", también publicado como "Como piensan los ricos"]  (2020) y Same As Ever [cuyo título en español es "Lo que nunca cambia"] (2023). Sus libros han vendido más de 7 millones de copias y han sido traducidos a más de 60 idiomas.

En el primer libro, nuestro personaje expone que la riqueza no es fruto de nuestra inteligencia, talento o trabajo, sino de nuestro comportamiento. En efecto, tratándose del dinero, no importa tanto lo listo que seas sino más bien cómo te comportas. Y es que tendemos a pensar en la inversión o la gestión de las finanzas personales como una disciplina matemática, en la que los datos y las fórmulas nos dicen exactamente qué hacer. Sin embargo, el rasgo que define a las personas que logran enriquecerse no es su destreza con los números, ni su salario o su talento, sino su historia personal, sus motivaciones y su visión única del mundo.

Un genio que pierde el control de sus emociones puede ser un desastre financiero. Y lo mismo vale en caso contrario: gente sin ninguna formación en finanzas puede enriquecerse si cuenta con unos cuantos patrones de comportamiento. Esto es impensable en otras disciplinas como la arquitectura o la medicina, pero es fundamental en el campo de las finanzas. A partir de ciertas claves, Morgan Housel enseña cuáles son los hábitos y conductas que ayudan a generar riqueza y a conservarla.

La idea y los lineamientos originales del libro ya se encuentran delineados en un artículo publicado en su blog personal en 2018, con el mismo título del libro: La Psicología del Dinero. Y fiel a mi costumbre de traducir documentos excepcionales sobre gestión, inversiones y economía, incluso motivación (por ejemplo, La declaración de objetivos de la película Jerry Maguire), a continuación y por los siguientes días lo publicaré en sus versiones inglés y español. Veamos:

The Psychology of Money
by Morgan Housel
@morganhousel
Jun 1, 2018

Let me tell you the story of two investors, neither of whom knew each other, but whose paths crossed in an interesting way.

[Déjame contarte la historia de dos inversores, ninguno de los cuales se conocía, pero cuyos caminos se cruzaron de una manera interesante.]

Grace Groner was orphaned at age 12. She never married. She never had kids. She never drove a car. She lived most of her life alone in a one-bedroom house and worked her whole career as a secretary. She was, by all accounts, a lovely lady. But she lived a humble and quiet life. That made the $7 million she left to charity after her death in 2010 at age 100 all the more confusing. People who knew her asked: Where did Grace get all that money?

[Grace Groner quedó huérfana a los 12 años. Nunca se casó. Nunca tuvo hijos. Nunca condujo un auto. Vivió la mayor parte de su vida sola en una casa de un dormitorio y trabajó toda su carrera como secretaria. Ella era, según todos los indicios, una dama encantadora. Pero vivió una vida humilde y tranquila. Eso hizo que los 7 millones de dólares que dejó a la caridad después de su muerte en 2010, a los 100 años, fueran aún más confusos. Las personas que la conocían preguntaban: ¿De dónde sacó Grace todo ese dinero?]

 
Grace Groner, una simple Secretaria de vida frugal y modesta, dejó al momento de morir una fortuna de $7 millones de dólares a su universidad, para becas.  

But there was no secret. There was no inheritance. Grace took humble savings from a meager salary and enjoyed eighty years of hands-off compounding in the stock market. That was it.

[Pero no había ningún secreto. No hubo herencia. Grace tomó humildes ahorros de un salario exiguo y disfrutó de ochenta años de capitalización sin intervención -sin trading- en el mercado de valores. Eso fue todo.]

Weeks after Grace died, an unrelated investing story hit the news.

[Unas semanas después de la muerte de Grace, una historia de inversión sin relación con la anterior apareció en las noticias.]

Richard Fuscone, former vice chairman of Merrill Lynch’s Latin America division, declared personal bankruptcy, fighting off foreclosure on two homes, one of which was nearly 20,000 square feet and had a $66,000 a month mortgage. Fuscone was the opposite of Grace Groner; educated at Harvard and University of Chicago, he became so successful in the investment industry that he retired in his 40s to “pursue personal and charitable interests.” But heavy borrowing and illiquid investments did him in. The same year Grace Goner left a veritable fortune to charity, Richard stood before a bankruptcy judge and declared: “I have been devastated by the financial crisis … The only source of liquidity is whatever my wife is able to sell in terms of personal furnishings.”

[Richard Fuscone, ex vicepresidente de la división de América Latina de Merrill Lynch, se declaró en quiebra personal, luchando contra la ejecución hipotecaria de dos casas, una de las cuales tenía casi 20.000 pies cuadrados y tenía una hipoteca de 66.000 dólares al mes. Fuscone era el opuesto a Grace Groner; Educado en Harvard y en la Universidad de Chicago, tuvo tanto éxito en las inversiones que se jubiló cuando tenía 40 años para “perseguir intereses personales y caritativos”. Pero los fuertes préstamos y las inversiones poco líquidas acabaron con él. El mismo año en que Grace Goner dejó una verdadera fortuna a la caridad, Richard compareció ante un juez de quiebras y declaró: “He quedado devastado por la crisis financiera... La única fuente de liquidez es cualquier cosa que mi esposa sea capaz de vender en términos de mobiliario personal”.]

Richard Fuscone continúa activo en el mundo de las inversiones, pero con antecedentes controversiales de quiebra y mal desempeño. 

The purpose of these stories is not to say you should be like Grace and avoid being like Richard. It’s to point out that there is no other field where these stories are even possible.

[El propósito de estas anécdotas no es decir que debes ser como Grace y evitar ser como Richard*. Es para señalar que no existe ningún otro campo donde estas historias sean siquiera posibles.]

* Aunque evidentemente obvia, una recomendación semejante es muy oportuna. 

In what other field does someone with no education, no relevant experience, no resources, and no connections vastly outperform someone with the best education, the most relevant experiences, the best resources and the best connections? There will never be a story of a Grace Groner performing heart surgery better than a Harvard-trained cardiologist. Or building a faster chip than Apple’s engineers. Unthinkable. 

But these stories happen in investing.

[¿En qué otro campo alguien sin educación, sin experiencia relevante, sin recursos y sin conexiones supera ampliamente a alguien con la mejor educación, las experiencias más relevantes, los mejores recursos y las mejores conexiones? Nunca habrá una historia de una Grace Groner realizando una cirugía cardíaca mejor que un cardiólogo formado en Harvard. O construir un chip más rápido que los ingenieros de Apple. Inconcebible.

Pero estas historias suceden en las inversiones.]

That’s because investing is not the study of finance. It’s the study of how people behave with money. And behavior is hard to teach, even to really smart people. You can’t sum up behavior with formulas to memorize or spreadsheet models to follow. Behavior is inborn, varies by person, is hard to measure, changes over time, and people are prone to deny its existence, especially when describing themselves.

[Esto es porque la inversión no es el estudio de las finanzas. Es el estudio de cómo la gente se comporta con el dinero. Y el comportamiento es difícil de enseñar, incluso a personas verdaderamente inteligentes. No se puede resumir el comportamiento con fórmulas para memorizar ni modelos de hojas de cálculo que seguir. El comportamiento es innato, varía según la persona, es difícil de medir, cambia con el tiempo y las personas tienden a negar su existencia, especialmente cuando se describen a sí mismas.]

Grace and Richard show that managing money isn’t necessarily about what you know; it’s how you behave. But that’s not how finance is typically taught or discussed. The finance industry talks too much about what to do, and not enough about what happens in your head when you try to do it.

[Grace y Richard muestran que administrar el dinero no se trata necesariamente de lo que sabes; sino de cómo te comportas. Pero no es así como normalmente se enseñan o discuten las finanzas. La industria financiera habla demasiado sobre qué hacer y no lo suficiente sobre lo que pasa por tu cabeza cuando intentas hacerlo.]

This report describes 20 flaws, biases, and causes of bad behavior I’ve seen pop up often when people deal with money.

[Este informe describe 20 defectos, prejuicios y causas de mal comportamiento que he visto aparecer con frecuencia cuando la gente trata con dinero.]

En las siguientes entregas continuaré con las causas del mal comportamiento financiero que identifica Housel y cómo impactan nuestro rendimiento y nuestro camino hacia el éxito económico. Por el momento es esencial tener en cuenta que las historias contrastadas de Grace Groner y Richard Fuscone resaltan varias diferencias clave en sus acciones financieras y resultados de vida:

1. Frugalidad vs. extravagancia: Grace Groner vivió una vida frugal, ahorrando diligentemente y evitando gastos innecesarios, mientras que Richard Fuscone llevó un estilo de vida extravagante, gastó generosamente y acumuló importantes deudas.

2. Estrategias de inversión: Grace Groner adoptó una estrategia de inversión conservadora, centrándose en el crecimiento a largo plazo y en el poder del efecto compuesto, al tiempo que Richard Fuscone se involucró en inversiones de alto riesgo, aprovechando en gran medida su riqueza.

3. Gestión de la deuda: Grace Groner evitó deudas, vivió por debajo de sus posibilidades y así se garantizó la seguridad financiera; por su parte, Richard Fuscone dependía de una deuda importante, que se volvió insostenible durante la crisis financiera de 2008.

4. Legado: Grace Groner dejó uno muy relevante para su comunidad, donando 7 millones de dólares a instituciones de educación superior; Richard Fuscone terminó en la ruina financiera, con poco (o nada) que dejar atrás.

En conclusión, es esencial tener en cuenta las siguientes lecciones de todo lo anterior:

1) La riqueza no es tanto fruto de la inteligencia, el talento o trabajo, sino del comportamiento: tratándose del dinero, no importa lo brillante que seamos sino de cómo nos comportamos.

2) Aunque no sea el propósito último del artículo de Morgan Housel, trata de ser más como Grace Groner y menos como Richard Fuscone.

Es todo por el momento. Espero que el contenido sea de tu agrado y provecho. Hasta la próxima, ¡Saludos!

Fuentes, Inspiración y Créditos:

- The Psychology of Money (artículo de Morgan Housel).

- The Rise and Fall of Money: Contrasting Story of Ronald James Read vs. Richard Fuscone (Sherin Devassy).

sábado, noviembre 09, 2024

5 Pilares de Andrew Huberman para mejorar tu desempeño


El neurocientífico y profesor de la Universidad de Stanford, Andrew Huberman, revela los hábitos principales con los que se consigue un mayor rendimiento.

Internet está lleno de consejos rápidos y soluciones fáciles para mejorarnos. Gran parte del contenido que prolifera en pódcasts y redes sociales son consejos más o menos cortos, de supuestos expertos que prometen velozmente transformar tu vida, generalmente con el menor esfuerzo.

En este terreno insidioso, Andrew Huberman destaca con un nivel superior y más confiable que el promedio. Profesor de Neurobiología y Oftalmología en Stanford Medicine y presentador del podcast Huberman Lab, Andrew es un destacado científico, y se ha convertido en la fuente más buscada para optimizar la vida con base en protocolos científicos. Sin embargo, a pesar de que es hijo de padre argentino, aún no posee una versión en español de su página en Wikipedia (aunque sí tiene una versión en español de su podcast en Youtube).

No se puede llegar al éxito si no aprendemos a ser productivos, y eso es independiente al tipo de trabajo que tengamos o al éxito que estamos buscando, y es por esto que muchos expertos hablan de hábitos, rutinas y hasta rituales que van más allá de simplemente sentarse a trabajar y dedicar largas horas a los pendientes de la oficina.

Aumentar la productividad y el éxito al mismo tiempo es posible, pero depende de cómo hagamos las cosas y de entender que ser productivo no se trata de trabajar más, no tomar descansos y de estar enfocados siempre en el trabajo.

Es un hecho que nuestro cuerpo y mente deben estar bien para que podamos trabajar bien, para tener energía, motivación, para poder controlar el estrés y para lidiar con cada reto que se presente.

Para mantener un buen nivel de productividad y estar en las mejores condiciones para realizar los esfuerzos necesarios para alcanzar el éxito y dar los pasos que nos ayudarán a cumplir nuestros objetivos, entonces hay que trabajar en la salud física y mental. Huberman dice que para eso hay algunas claves que él mismo ha adoptado en su propia rutina diaria.

Este neurocientífico entiende muy bien que ser productivo no significa ser un robot o una máquina que solo sabe trabajar. Las personas realmente productivas no son las que se pasan las 24 horas del día pensando en trabajo, sino las que atienden las áreas más importantes de su vida y respetan los buenos hábitos que les ayudan a estar al 100%.

“El paso más importante hacia una salud física y mental sólida es cuando nos damos cuenta de que ningún protocolo, suplemento de programa o receta va a resolverlo por sí solo y, en cambio, iniciamos una serie de acciones diarias hacia un bienestar persistente. Esas acciones son (y siempre serán): 1) dormir, 2) ver la luz del sol (incluso a través de las nubes), 3) movimiento (entrenamiento cardiovascular, de resistencia y de movilidad; no necesariamente todo en el mismo día), 4) nutrición de calidad (contenido, cantidad de tiempo), 5) conexión social, incluida la conexión consigo mismo”.

Todo lo que dice Huberman ha sido confirmado por distintos estudios de otras universidades y expertos. 

Huberman considera que estos son los cinco pilares de una vida sana. Aunque la mayoría son evidentes, no está de más recalcar en ellos y entender por qué son tan importantes. Veamos a continuación con más detalle cada una de las recomendaciones del neurocientífico y podcaster: 

1. Sueño: Huberman enfatiza que dormir las horas suficientes es el mejor aliviador de estrés, liberador de trauma, potenciador inmunológico y estabilizador emocional. Recomienda establecer una rutina de descompresión antes de dormir, mantener horarios regulares de sueño y asegurar un ambiente oscuro y fresco para mejorar la calidad del descanso.

Dormir bien es algo que Bill Gates también ha recomendado, ya que ayuda a que tu cerebro descanse y a que puedas ser más creativo, pensar con claridad, lidiar mejor con el estrés, tener una memoria fuerte y más energía física y mental.

2. Luz Solar: La exposición a la luz solar, especialmente por la mañana, es crucial para regular el ritmo circadiano del cuerpo. Esto no solo ayuda a despertar al cuerpo, sino que también facilita un mejor descanso nocturno. Además, la luz solar es una fuente esencial de vitamina D, vital para fortalecer los huesos y el sistema inmune, y potencialmente beneficiosa para la función cerebral y la memoria.

Exponerse a la luz del sol ayuda a regular tu sueño, pero también mejora el estado de ánimo, la concentración, el sistema inmune y muchas otras cosas más. 

3. Movimiento: La actividad física regular es fundamental para mantener el cerebro y el corazón saludables y para reducir el estrés. Huberman sugiere incorporar una combinación de resistencia, movilidad y cardio en la rutina semanal, acorde con las pautas estadounidenses que recomiendan al menos 150 minutos de ejercicio de intensidad moderada a vigorosa por semana, complementados con entrenamiento de fuerza.

El ejercicio y a la actividad física permiten mantener un cuerpo saludable, pero también es bueno para la salud mental, el manejo del estrés y hasta para trabajar la autoestima.

4. Nutrición: Adoptar una dieta equilibrada rica en una variedad de alimentos integrales, como frutas, verduras, nueces, semillas y legumbres, es crucial. Estos alimentos no solo nutren y mantienen el cuerpo saciado por más tiempo, sino que también fortalecen el microbioma intestinal, mejorando la función inmune y cerebral. Huberman también reconoce los beneficios del ayuno intermitente, que puede reducir el riesgo de enfermedades cardiacas, obesidad y diabetes.

Una buena nutrición afecta tanto a tu cerebro como a tu cuerpo, te da energía para funcionar correctamente, e incluso puede afectar tu estado de ánimo y salud mental.

5. Conexión Social: En un mundo donde la soledad se ha convertido en una epidemia, mantener conexiones sociales sólidas es esencial para la salud mental. Estar socialmente conectado puede reducir el riesgo de demencia, depresión y ansiedad, y es tan vital para nuestra salud como la dieta y el ejercicio. Participar en voluntariado, grupos de actividades o hobbies puede fortalecer este sentido de conexión.

La conexión social es uno de los elementos más importantes para la felicidad, según apunta también un estudio de Harvard, pero también para la longevidad, además de que te permite hacer Networking, tener mentores, aprender de los demás y tener una red de apoyo. 

Más allá de buscar soluciones mágicas o productos milagrosos, Huberman propone centrarse en cinco pilares fundamentales para fortalecer tanto la salud mental como física: sueño, luz solar, movimiento, nutrición y conexión social. Estos 5 pilares no solo ayudan a mejorar el desempeño laboral y la productividad, sino que también te ayudarán a vivir más años y con mayor calidad de vida. 

Andrew Huberman agrega que esta lista de hábitos es solo la base, pero que siempre puedes agregar más cosas para cubrir tus necesidades individuales.

Espero que el aporte sea valioso. Nos vemos en una próxima ocasión. Saludos!

Créditos a: Luis Alberto Hara (Pijama Surf) y Paloma González (GQ).

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