Mostrando las entradas con la etiqueta Perfil. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Perfil. Mostrar todas las entradas

jueves, enero 09, 2025

Dietrich Bonhoeffer y la Teoría de la Estupidez

Hago una pausa en la serie sobre La Psicología del Dinero de Morgan Housel para escribir sobre la Teoría de la Estupidez de Dietrich Bonhoeffer.

Dietrich Bonhoeffer (Breslavia, 4 de febrero de 1906 - Flossenbürg, 9 de abril de 1945) fue un teólogo cristiano alemán que desempeñó un papel importante en el movimiento de resistencia contra el nazismo. Pastor protestante, procedente de una familia acomodada, hijo de un exitoso médico neurólogo y nieto del predicador de la corte del Emperador Guillermo II, fue ejecutado en la horca por haber formado parte de la conspiración para el fracasado atentado del 20 de julio de 1944, un intento de asesinato de Adolf Hitler.​

Para Bonhoeffer, un opositor radical al nazismo, la estupidez es mucho peor que la maldad (generar sufrimiento a otros conscientemente), debido a que la primera puede ser manipulada y utilizada para los fines de la segunda. 

A diferencia de la ficción donde los villanos suelen ser claramente identificables (por su vestimenta o actitudes estereotipadas), en la vida real es mucho más difícil de distinguir, ya que el “mal” tiende a operar de manera oculta: ni las protestas ni el uso de la fuerza consiguen nada; las razones caen en saco roto; los hechos que contradicen los prejuicios simplemente no necesitan ser creídos y cuando los hechos son irrefutables, simplemente se dejan de lado como inconsecuentes. En todo esto, el estúpido, en contraste con el malvado, está completamente satisfecho de sí mismo y, como se irrita fácilmente, se vuelve peligroso cuando pasa al ataque.

El teólogo alemán señaló que, todo fuerte auge del poder en la esfera pública, sea de naturaleza política o religiosa, infecta de estupidez a una gran parte de la humanidad. Esto, porque la “estupidez” no inhabilita la posibilidad de obtener cargos públicos y porque la naturaleza del poder suele exigir que las personas renuncien a ciertas facultades necesarias para el pensamiento inteligente, tales como la reflexión, el pensamiento crítico y la independencia.

Bonhoeffer reconocía que se puede protestar contra el poder; se puede denunciar y, si es necesario, impedir con el uso de la fuerza. Pero el problema está cuando va de la mano con la estupidez, a través de factores que la hacen menos visible y, por lo tanto, más difíciles de reconocer. Hace más daño un idiota poderoso que una banda de maquiavélicos intrigantes; en este caso sabemos cuándo hay maldad y podemos negarle poder, pero la estupidez es mucho más difícil de eliminar, por eso es un arma peligrosa. 

Dado que a los malvados les cuesta hacerse con el poder, necesitan que los estúpidos hagan su trabajo: “Como ovejas en un campo, una persona estúpida puede ser guiada, dirigida y manipulada para hacer cualquier cosa. El mal es un maestro de marionetas, y nada le gusta tanto como las marionetas descerebradas que se lo permiten, ya sea en el público en general o en los pasillos del poder”.

 

«Sobre la estupidez»
Dietrich Bonhoeffer.

“La estupidez es un enemigo más peligroso del bien que la malicia. Uno puede protestar contra el mal; puede ser expuesto y, si es necesario, impedido por el uso de la fuerza. El mal siempre lleva dentro de sí el germen de su propia subversión en el sentido de que deja en los seres humanos al menos una sensación de malestar. 

Contra la estupidez estamos indefensos. Ni las protestas ni el uso de la fuerza logran nada aquí; las razones caen en oídos sordos; simplemente no es necesario creer en los hechos que contradicen el prejuicio de uno —en esos momentos la persona estúpida incluso se vuelve crítica— y cuando los hechos son irrefutables simplemente se los deja de lado como si fueran intrascendentes, como incidentales. 

En todo esto, la persona estúpida, en contraste con la maliciosa, está completamente satisfecha de sí misma y, al irritarse fácilmente, se vuelve peligrosa al lanzarse al ataque. Por esta razón, se requiere mayor cautela que con uno malicioso. Nunca más intentaremos persuadir al estúpido con razones, porque es un sinsentido y peligroso.

Si queremos saber cómo sacar lo mejor de la estupidez, debemos tratar de comprender su naturaleza. 

Esto es cierto, que en esencia no es un defecto intelectual sino humano. Hay seres humanos que son de un intelecto notablemente ágil pero estúpidos, y otros que son intelectualmente bastante torpes pero todo menos estúpidos. Esto lo descubrimos para nuestra sorpresa en situaciones particulares. La impresión que se tiene no es tanto de que la estupidez sea un defecto congénito, sino de que, en determinadas circunstancias, las personas se vuelven estúpidas o permiten que esto les suceda. 

Observamos además que las personas que se han aislado de los demás o que viven en soledad manifiestan este defecto con menos frecuencia que los individuos o grupos de personas inclinadas o condenadas a la sociabilidad. Y así parecería que la estupidez es quizás menos un problema psicológico que sociológico. Es una forma particular del impacto de las circunstancias históricas sobre los seres humanos, un concomitante psicológico de ciertas condiciones externas. Si se observa más de cerca, se hace evidente que cada fuerte ascenso del poder en la esfera pública, ya sea de carácter político o religioso, infecta de estupidez a gran parte de la humanidad. Incluso parecería que esto es virtualmente una ley sociológica-psicológica. 

El poder de uno necesita la estupidez del otro. 

El proceso en juego aquí no es que las capacidades humanas particulares, por ejemplo, el intelecto, de repente se atrofien o fallen. En cambio, parece que bajo el impacto abrumador del poder en ascenso, los humanos se ven privados de su independencia interna y, más o menos conscientemente, renunciar a establecer una posición autónoma frente a las circunstancias emergentes. El hecho de que el estúpido sea a menudo testarudo no debe cegarnos ante el hecho de que no es independiente. 

Habiéndose convertido así en una herramienta sin sentido, la persona estúpida también será capaz de cualquier mal y al mismo tiempo incapaz de ver que es el mal. 

Aquí es donde acecha el peligro del mal uso diabólico, pues es éste el que puede destruir de una vez por todas a los seres humanos. Al conversar con él, uno siente virtualmente que no está tratando en absoluto con una persona, sino con eslóganes, consignas y cosas por el estilo que se han apoderado de él. Está bajo un hechizo, cegado, maltratado y abusado en su propio ser. El estúpido también será capaz de cualquier mal y al mismo tiempo incapaz de ver que es el mal. 

Sin embargo, en este mismo punto se vuelve bastante claro que solo un acto de liberación, no de instrucción, puede vencer la estupidez. 

Aquí debemos aceptar el hecho de que, en la mayoría de los casos, una liberación interna genuina se vuelve posible solo cuando la ha precedido una liberación externa. Hasta entonces debemos abandonar todo intento de convencer al estúpido. Este estado de cosas explica por qué en tales circunstancias nuestros intentos de saber qué piensa realmente ‘la gente’ son en vano y por qué, en estas circunstancias, esta pregunta es tan irrelevante para la persona que está pensando y actuando responsablemente. La palabra de la Biblia de que el temor de Dios es el principio de la sabiduría declara que la liberación interna del ser humano para vivir la vida responsable ante Dios es el único camino genuino para vencer la estupidez.

Pero estos pensamientos sobre la estupidez también ofrecen consuelo en que nos prohíben rotundamente considerar a la mayoría de las personas como estúpidas en todas las circunstancias. Realmente dependerá de si los que están en el poder esperan más de la estupidez de la gente que de su independencia interior y sabiduría”.

Dietrich Bonhoeffer, “Después de diez años”  (Letters and Papers from Prison. Minneapolis. Fortress Press, 2010).

Lecciones de la reflexión de Bonhoeffer para la vida:

- La estupidez existe y es peligrosa. Es incluso peor que la maldad, ya que esta tiene conciencia de sí misma y de sus límites, la estupidez no.

- Cuídate de la estupidez, cualquiera pude incurrir en ella, incluso tú mismo.

- A mayor poder, mayor probabilidad de infección de estupidez; a mayor soledad, menor probabilidad.

- Solo una acto de liberación (no de instrucción) puede vencer a la estupidez; esta no es un defecto intelectual, sino humano. Por esto, la liberación externa (social, política) necesariamente debe preceder a la interna (moral, espiritual).

Espero que el contenido no sólo sea útil, sino que te enriquezca y te libere para que puedas realizar todas tus potencialidades como ser humano. ¡Hasta la próxima!

Fuentes/Links de interés: 

- Teoría de la Estupidez de Dietrich Bonhoeffer. Punto Crítico.

- ¿Qué es la Teoría de la Estupidez y por qué es importante conocerla? La Tercera.

lunes, noviembre 25, 2024

La historia de Ronald Read: de vivir como bedel a morir siendo millonario

La semana pasada publiqué una entrada sobre una mujer extraordinaria, Anne Scheiber, quien a pesar de sus orígenes humildes y de haber sufrido discriminación por ser mujer y judía, llegó a acumular una fortuna de 22 millones de dólares desde la mitad de sus 101 años de vida. Ahora voy a hablar de un caballero que logró una hazaña semejante desarrollando unos hábitos muy parecidos.

La foto del anuario del personaje de hoy: un joven Ronald James Read, a cuyo pie decía lo siguiente: It is tranquil people who accomplish much ("Es la gente callada la que logra mucho").

Ronald James Read nació el 23 de octubre de 1921 en Dummerston, Vermont, Estados Unidos, en una familia empobrecida dedicada a la agricultura. Debido a su origen humilde, para asistir a la escuela secundaria debía caminar 6 km hasta Brattleboro, la ciudad más cercana a su pueblo. 

Fue el primer graduado de secundaria en su familia. Durante la Segunda Guerra Mundial, ingresó al  Ejército de los Estados Unidos y vio acción en el norte de África, Italia y el Pacífico. Al regresar a Brattleboro después de su baja honorable en 1945, trabajó en una estación de servicio durante casi 25 años. Aparentemente no disfrutó mucho de la jubilación y prefirió “retirarse de su jubilación” para continuar trabajando como bedel (conserje) a tiempo parcial en una tienda J. C. Penney durante 17 años, antes de retirarse en 1997.

A pesar de su modesto estilo de vida, Read acumuló una fortuna de casi 8 millones de dólares, invirtiendo en acciones que generaban dividendos y evitando invertir en empresas que no entendía. Su estrategia implicaba comprar y mantener acciones en un portafolio diversificado, con una fuerte concentración en empresas sólidas.

Después de su muerte en junio de 2014, Ronald dejó una herencia de $1,2 millones a la Biblioteca Memorial Brooks y $4,8 millones al Hospital Memorial Brattleboro. 

¿Cómo se las arregló Ronald Read para lograr una fortuna de 8 millones de dólares? Además de ser bueno seleccionando acciones, demostró una notable frugalidad y paciencia, lo que le proporcionó muchos años de crecimiento compuesto.

Read vivía modestamente, trabajando como personal de mantenimiento y conserje en una tienda después de un largo período en una estación de servicio que en parte era propiedad de su hermano.

Sentado, de gorra, un anciano Ronald Read espera el café al tomar desayuno.

Quienes lo conocieron hablan de cómo a veces usaba prendedores para sujetar su abrigo y estacionaba su Toyota Yaris 2007 lejos de donde iba para evitar alimentar el parquímetro. Según Bridget Bokum, asociada senior de clientes en el banco Wells Fargo de Brattleboro, quien lo ayudaba con su patrimonio: “Si podía ahorrar un centavo, lo hacía”.

Read poseía al menos 95 acciones al momento de su muerte, muchas de las cuales había mantenido durante años, si es que no décadas. Estaban repartidas en una variedad de sectores, incluidos ferrocarriles, empresas de servicios públicos, bancos, atención médica, telecomunicaciones y productos de consumo. Evitó las acciones tecnológicas.

Sus amigos decían que Read normalmente compraba acciones de empresas que conocía y que pagaban buenos dividendos. Cuando llegaban los cheques de dividendos por correo, él invertía el dinero en más acciones.

Entre sus participaciones más antiguas se encontraban gigantes de primera línea como Procter & Gamble, J.P. Morgan Chase, General Electric y Dow Chemical. Cuando murió, también tenía participaciones en J.M. Smucker, CVS Health y Johnson & Johnson.

Sin embargo, el viejo Read no siempre conectó jonrones. Su cartera incluía acciones de Lehman Brothers Holdings, la firma financiera que colapsó en 2008, por ejemplo. Pero estuvo dispuesto a seguir con su selección de acciones por muchos años.

Por ejemplo, el 13 de enero de 1959, compró 39 acciones de Pacific Gas & Electric (PG&E), cuando tenían un valor de unos $2.380. Al momento de su muerte, valían alrededor de $10.735, tomando en cuenta las desdoblamiento de acciones (stock splits) posteriores de 2 x 1 y 3 x 1 que aumentaron esas acciones a 234. 

En total, Read llegó a poseer 578 acciones de PG&E, por un valor de poco más de $26.500, algunas de las cuales pudo haber comprado con los pagos de dividendos que la empresa hizo a los accionistas.

Según algunas fuentes, estas eran las principales posiciones de Ronald Read al final de su vida. Destacan empresas financieras (Wells Fargo, American Express), consumo defensivo (Procter & Gamble, Colgate-Palmolive, McCormick), farmacéuticas/cuidados de la salud (Johnson & Johnson), entre otras. 

Para investigar nuevas inversiones, Read en parte se apoyaba en publicaciones impresas, por ejemplo, se dice que estaba suscrito a publicaciones como The Wall Street Journal y Barron's, aunque también utilizaba la biblioteca local. Su abogada dijo que todos los días leía el Wall Street Journal y que "era bueno en dos cosas: invertir y cortar madera".

Nuestro personaje también conversaba sobre inversiones con sus conocidos, incluido un vecino que era su asesor del banco Wells Fargo en Brattleboro, de quien regularmente buscaba su consejo, manteniendo una cuenta de corretaje en la firma, aunque ésta sólo poseía una pequeña porción de sus inversiones.

Para el inversor actual, utilizar la misma forma de invertir de Read podría resultar algo engorroso, ya que él compraba y guardaba las acciones en papel, mientras que actualmente se trata de certificados electrónicos. La mayoría de los inversores de hoy en día favorecen a las plataformas en línea, más fáciles de usar y con comisiones más competitivas, así como el fácil acceso a la investigación en Internet.

[Una de estas plataformas es hapi, una de los brokers más sencillos de usar, con comisiones bastante competitivas y que es posible usar desde muchos países de América Latina.]


¿Qué lecciones podemos aprender de la vida y experiencias de Ronald Read?

La historia de Ronald Read es un recordatorio poderoso de que la riqueza no siempre se refleja en un estilo de vida aparente. ¿Cómo un hombre de medios tan modestos pudo llegar a acumular tanta riqueza? Su historia es verdaderamente inspiradora, ya que contiene lecciones ejemplares sobre el ahorro y las inversiones que pueden aplicarse a todos nosotros. 

A continuación, algunas lecciones valiosas que podemos aprender de su vida y su enfoque financiero:

1. Frugalidad y vivir por debajo de nuestras posibilidades:

Ronald Read vivía de manera extremadamente frugal. De hecho, probablemente podría haberle dado a Warren Buffett –quien también es famoso por su frugalidad– una competencia por su dinero: reutilizaba la ropa hasta que estaba gastada y buscaba formas de ahorrar en gastos diarios, como estacionamiento gratuito. La frugalidad es clave para acumular riqueza: gastar menos de lo que ganamos y vivir dentro de nuestras posibilidades nos permite ahorrar e invertir.

Los amigos de Read lo recuerdan conduciendo un automóvil usado y usando imperdibles para sujetar su abrigo gastado. Incluso continuó cortando su propia leña mucho después de cumplir 90 años. Mark Richard, amigo y vecino de Read, dijo de él lo siguiente: "Estoy seguro de que si ganó 50 dólares en una semana, probablemente invirtió 40 dólares".

Es un enfoque bastante sencillo: gastar menos de lo que gana le deja más para invertir y generar riqueza con el tiempo a través de inversiones.

2. Inversiones a Largo Plazo:

Read fue un inversor paciente. Mantuvo sus inversiones durante décadas sin vender, permitiendo que el efecto compuesto hiciera su magia. El tiempo estaba de su lado: muchas de las acciones que poseía las había conservado durante décadas. Hacerlo requirió de una gran paciencia, que le permitió que el poder de la capitalización ("interés compuesto") funcionara a su favor. Sus ganancias se sumaron a las ganancias anteriores, durante décadas. 

También le ayudó vivir hasta los 92 años: el poder de la capitalización se magnifica en un horizonte temporal largo. En otras palabras, es más probable que invertir durante mucho tiempo genere los mayores rendimientos. La tasa de crecimiento anual compuesto de Buffett (9,17%) habría convertido $1.000 en $9.000 en 25 años, que en 30 años habrían llegado a ser $13.900.

La mayoría de los inversores no aprovechan el tiempo. Empiezan a ahorrar en serio demasiado tarde, no son nada pacientes y no dejan que los años jueguen a su favor. Ronald Read no fue un operador activo: al contrario, tenía una paciencia extraordinaria.

Para ser sinceros, ninguno de nosotros puede controlar cuánto tiempo vivimos. En cambio, comenzar temprano y permanecer en el mercado el mayor tiempo posible sea probablemente la mejor estrategia. También es recomendable dejar que las acciones ganadoras corran durante más tiempo. Obtener ganancias demasiado pronto o negociar sus posiciones con demasiada frecuencia agrega costos y disminuye el poder de la capitalización.

La consistencia y la paciencia son fundamentales en la inversión. No se trata de ganar rápidamente, sino de mantener una estrategia sólida a lo largo del tiempo.

3. Conocimiento de las Inversiones:

Read invirtió en acciones de empresas que conocía y comprendía, centrándose en compañías que repartían dividendos. Conocer bien las inversiones en las que participamos nos ayuda a tomar decisiones informadas y a evitar riesgos innecesarios. Como Warren Buffett, Ronald Read evitó las acciones tecnológicas y las acciones de moda del momento, simplemente porque no las entendía.

No poseía una cartera concentrada; en cambio, tenía una cartera diversificada con muchas empresas en muchos sectores. Entre las 95 acciones que poseía, había muchas blue chips (empresas de primera línea): Procter & Gamble, JPMorgan Chase, General Electric, Johnson & Johnson, Dow Chemical, J.M. Smucker y CVS Health. Esta diversificación le permitió distribuir ampliamente el riesgo: ser propietario de empresas quebradas como Lehman Brothers tuvo sólo un impacto modesto en sus ganancias.

Además, Read normalmente invertía en acciones de empresas que pagaban dividendos periódicamente. Esos cheques de dividendos que recibía los reinvertía en más acciones de las mismas empresas. Si estas acciones obtenían buenos resultados, es de suponer que reinvertir los dividendos funcionaría aún mejor. No era un trader activo, aunque sí era un comprador activo. Hay una diferencia muy grande.

4. Legado Filantrópico:

A pesar de su modesta vida, Read dejó una herencia de casi 8 millones de dólares. Su legado filantrópico incluyó donaciones a la Biblioteca Brooks Memorial ($1,2 millones de dólares) y el Hospital Brattleboro Memorial ($4,8 millones de dólares).

Esto nos recuerda que la riqueza no siempre se refleja en el estilo de vida aparente. Podemos hacer una diferencia significativa incluso con recursos limitados. Además, la caridad evita al recaudador de impuestos: la exención del impuesto sobre el patrimonio en 2014 fue de $5,34 millones y, para una pareja casada, $10,68 millones. Como Read era viudo, su patrimonio de $8 millones no estaba sujeto al impuesto federal sobre el patrimonio.

En Vermont (el estado donde vivía Read) existe un impuesto al patrimonio que oscila entre el 0,8% y el 16%, pero no existe ningún impuesto sobre donaciones, y eso significa que el legado de Read a la biblioteca y al hospital locales pasó a sus beneficiarios previstos sin ser tocado por el IRS.

En síntesis, la historia de Ronald Read nos enseña que la riqueza no está reservada solo para aquellas personas con altos salarios o grandes oportunidades. La disciplina, la paciencia y la sabiduría en las inversiones pueden llevarnos lejos. Hay mucha sabiduría que aprender de sus inversiones y sus experiencias de vida.

Espero que el contenido sea de utilidad e interés. Nos vemos en la próxima, ¡saludos!

Fuentes:



jueves, noviembre 21, 2024

La extraordinaria vida de Anne Scheiber: mujer pionera en las inversiones


Hoy traigo una historia de una mujer que logró una hazaña extraordinaria.

Anne Scheiber nació el 1 de octubre de 1893 en Brooklyn, Nueva York y murió el 9 de enero de 1995, es decir, vivió hasta los 101 años. Durante años trabajó como auditora para el IRS (siglas en inglés de Internal Revenue Service o "Servicio de Impuestos Internos"). En 1944 se retiró de su empleo, cuando tenía 51 años, y se centró en la gestión de su cartera de inversiones durante los siguientes 51 años de su vida. 

Scheiber nunca ganó un salario superior a los 4.000 dólares por año y, aunque fue una trabajadora ejemplar, nunca recibió un ascenso. Esto probablemente se debía a la discriminación hacia las mujeres en la fuerza laboral de la época, así como a las actitudes antisemitas endémicas en las instituciones estadounidenses de élite a mediados del siglo XX. Se dice que, al momento de retirarse tan solo tenía 5.000 dólares ahorrados y una pensión anual de unos 3.100 dólares.

En sus primeros años de vida adulta, en la década de 1930, Scheiber tuvo una serie de experiencias negativas con corredores financieros. Sin embargo, al dejar de trabajar pasó los siguientes 50 años estudiando los mercados y acumulando riqueza mientras vivía frugalmente en un apartamento tipo estudio con alquiler regulado en Nueva York. 

A pesar de la discriminación de la que fue objeto por ser mujer y judía, al momento de fallecer nuestra heroína sin capa tenía una cartera de acciones de dividendos por valor superior a los 22 millones de dólares, que le generaba más de 750 mil dólares en ingresos anuales por dividendos al momento de su muerte, lo que convierte a Anne Scheiber en una de las inversoras de dividendos más exitosas de todos los tiempos.

Scheiber tenía nueve hermanos, pero aparentemente tenía pocos familiares o amigos cercanos y nunca se casó. Fue criada por su madre, después de que su padre falleciera cuando ella aún era muy joven, tras perder dinero en inversiones inmobiliarias, por lo que comenzó a trabajar como asistente contable siendo una adolescente (tan solo tenía 15 años), para poder ganar dinero y así ayudar a su familia. A pesar de las dificultades de sus primeros años, Scheiber logró graduarse en la Facultad de Derecho, aunque luego decidió trabajar como auditora en el IRS, cuando tendría unos 32 años. Entre sus pocos allegados se encuentran un tal Ben Clark (su abogado) y William Fay (su corredor en Merrill Lynch).


A pesar de haber ganado millones con sus inversiones, Scheiber tenía reputación de frugalidad y excentricidad: se cuenta que una vez se llevó la comida de una reunión de accionistas a la que asistió y la consumió durante los siguientes tres días. Al final de su vida, vivía en el mismo apartamento y vestía la misma ropa que en 1944. ¡Este es el hábito de "vivir por debajo de sus posibilidades" llevado a su máxima expresión!

Aunque Anne Scheiber no haya tenido un alto salario u obtenido ascensos, aprendió mucho en su trabajo: por ejemplo, que los ricos tienden a invertir en la apreciación de activos que pagan flujos de caja. Si revisamos las declaraciones de impuestos, pronto nos daremos cuenta de que las personas ricas tienden a ser propietarias de muchas acciones que pagan dividendos, de bienes inmuebles que pagan alquileres y de negocios que les generan ingresos. Esta fue su epifanía, el momento ¡Eureka! que le inspiró a Anne a construir su riqueza a través de inversiones de primera clase. La lección que aprendió estudiando las declaraciones de impuestos de otras personas fue que la forma más segura de hacerse rico en América era invertir en acciones.

Según algunas historias, su cartera estaba valorada en 5.000 dólares al momento de su jubilación. Otras versiones hablan de declaraciones de impuestos más antiguas de la década de 1930 que mostraban un ingreso anual de dividendos por 900 dólares, que fue aumentando paulatinamente con el tiempo. Es posible que su cartera en el momento de su jubilación en 1944 estuviera cerca de $18.000 - $20.000, lo que implica una rentabilidad por dividendos del 4,5% - 5%. Sin embargo, sigue pareciendo impresionante que legara nada menos que 22 millones de dólares a la caridad al momento de su muerte. 

Su capital inicial fue el resultado de sus ahorros durante su carrera profesional, en un momento en el que muy pocos americanos poseían acciones. Es más más impresionante aún, si consideramos que en un momento perdió dinero invirtiendo en el mercado de valores, después de que la firma de corretaje con la cual hacía sus operaciones colapsó en la década de 1930, esfumándose su dinero. Esto fue antes de la aparición de la Securities Investor Protection Corporation ("Corporación para la Protección de Inversores en Valores"). Sin embargo, Anne Scheiber se recuperó y siguió invirtiendo el resto de su vida.

Según su abogado, tenía una tasa de ahorro muy alta, y así pudo acumular su capital inicial para construir su reserva de fondos. Llegó a ahorrar casi el 80% de su salario, lo cual es impresionante. Sus posiciones más importantes en 1995 eran las siguientes:

Las mayores posiciones de la cartera de Scheiber para 1995 (año de su muerte) en N° de acciones, precio al 11 de diciembre y porcentaje de ganancias. Destacan las empresas farmacéuticas (Schering-Plough, Bristol-Myers Squibb), consumo masivo (Pepsico, Coca Cola), retail (Loews), entre otras industriales (Rockeweel, Allied Signal), de servicios (Allewgheny Power System) y petroleras (Unocal, Exxon). Fuente: Dividend Growth Investor, Merrill Lynch, Benjamin Clark

Compró acciones de empresas cuyas actividades entendía, como farmacéuticas, de bebidas y de entretenimiento: su cartera incluía participaciones en más de 100 compañías, la mayoría de ellas nombres muy conocidos como Coca-Cola, PepsiCo, Schering-Plough y Bristol-Myers, entre otras, como observamos en la imagen superior, donde aparecen sus principales posiciones.

Anne se centró en empresas con marcas líderes que incrementaban sus beneficios con el tiempo. Esto aseguraba que el negocio pudiera pagar más en dividendos y aumentar el valor intrínseco.

Su estrategia fue comprar acciones regularmente, y mantenerlas durante décadas. Esto le permitió aprovechar al máximo el poder de la capitalización. Nunca vendió, porque odiaba pagar comisiones. Este fue otro movimiento inteligente, que le permitió aprovechar al máximo cualquier ganancia excesiva. Dejar que los ganadores corran durante décadas es lo que separa a los mejores inversores del mundo de aquellos que tienen carreras de inversión mediocres. 

Muy poca gente tiene la paciencia hoy en día para mantener las acciones durante meses, por no hablar de décadas. Pero esta paciencia es un rasgo que separa a los ganadores de los perdedores, porque da a las compañías tiempo para componer las ganancias, los dividendos y su valor intrínseco. Como sabemos, a veces las empresas no van a ninguna parte por un tiempo, lo que hace que muchos inversores se rindan y vendan, justo antes de que las cosas empiecen a cambiar. Al convertirse en un paciente inversor a largo plazo, usted estará bien posicionado para aprovechar los pocos ganadores de su bien diversificada cartera.

Ser un inversor paciente de comprar y mantener a largo plazo es beneficioso durante los mercados bajistas, cuando los precios de las acciones caen un 50% o más. Muchos se asustan por estas pérdidas temporales de la cotización, y venden con pánico. Los inversores inteligentes se aferran con fuerza e incluso aumentan sus posiciones si tienen capital disponible para hacerlo. 

Cuando nunca vendes tus acciones, tampoco tienes que pagar impuestos sobre las ganancias de capital a largo plazo. Si dejas tu cartera a la caridad, tampoco hay impuestos sobre el patrimonio. Es bastante seguro de que Anne disfrutó sabiendo que Hacienda tendría una tajada muy pequeña de su patrimonio en forma de impuestos.

Finalmente, Anne reinvirtió sus dividendos, lo que ayudó a aumentar aún más su capital y sus ingresos. En la década de 1980, comenzó a invertir sus considerables ingresos por dividendos en bonos municipales, que pagaban un 8% de interés anual libre de impuestos. Sus ingresos anuales de inversión de 750.000 dólares eran una mezcla de dividendos y ganancias.

La historia de Anne Scheiber es increíblemente inspiradora, ya que nos muestra claramente los pasos necesarios para lograr la independencia financiera, y moldear nuestro estilo de vida de la forma en que lo deseemos. Entre las lecciones que podemos aprender de su experiencia tenemos:

1. Invertir en marcas líderes en industrias líderes.

2. Invertir en empresas con beneficios crecientes.

3. Capitalizar sus intereses para descubrir oportunidades de inversión.

4. Invertir regularmente.

5. Reinvertir los dividendos.

6. Nunca vender las acciones.

7. Mantenerse informado sobre inversiones actuales o futuras.

8. Invertir de manera eficiente en materia de impuestos.

9. Devolver parte de las ganancias a la sociedad.

10. Ser frugal.

Este conjunto de principios puede ayudar a cualquier persona comprometida a terminar con una cartera de dividendos de muchos dígitos.

Es todo por el momento. Espero que el contenido sea provechoso y útil. Hasta la próxima, saludos!

Fuentes: 

- Cómo Anne Scheiber ganó 22 millones de dólares invirtiendo en acciones con crecimiento de dividendos (The Finanzial).

- Serah Louis: ‘She ran rings around Warren Buffett’: This IRS auditor secretly turned a $5K nest egg into a $22M fortune — here are the 3 simple strategies that made Anne Scheiber rich (Yahoo Finance/moneywise).

- La enciclopedia libre: Anne Scheiber.

viernes, octubre 11, 2024

Perfil: Pavel Durov, fundador de VK y Telegram



En un post de X-Twitter, el empresario ruso Pavel Durov, publicó ayer lo siguiente:

¡Hoy, exactamente hace 18 años, lancé VK, mi primera gran empresa!

Construir VK por mi cuenta en 2006 fue una experiencia que marcó toda mi carrera. Hice de todo: front-end, back-end, UX/UI, administración de sistemas y gestión de productos. Me enseñó los conceptos básicos de cada rol y cómo funciona realmente una red social.

Me di cuenta de que ninguna tarea es demasiado compleja, solo un montón de tareas más pequeñas que parecen intimidantes cuando se apilan juntas. Divídelas y lo lograrás.

Aquí el tuit en cuestión: 


Durov amplió este mensaje en su canal de Telegram, Du Rove's Channel, así:

#historiasdevida

🐶

Hace exactamente 18 años hoy, lancé VK, mi primera gran empresa. A continuación, la historia de cómo sucedió.

Me gradué de la Universidad de San Petersburgo en el verano de 2006. Quería mantenerme en contacto con mis antiguos compañeros de clase, pero sabía que sería difícil sin un sitio web donde todos pudieran encontrarse. Entonces, a fines de agosto de 2006, me puse una meta: construir una red social para estudiantes universitarios y graduados en cuatro semanas.

Era bastante bueno programando. A los 12, creé juegos basados en la web con animaciones vectoriales y efectos de sonido. A los 13, ya me pedían que enseñara a niños mayores Pascal (un lenguaje de programación) en campamentos de verano para programadores.

Y aún así, planear construir una red social completamente desarrollada en cuatro semanas era demasiado confiado. Para empeorar las cosas, decidí no usar ningún módulo de terceros listo para usar. Quería crear todo desde cero: desde perfiles y mensajes privados hasta álbumes de fotos y búsqueda.

La tarea parecía demasiado grande para comprenderla. ¿Por dónde empiezo siquiera? En ese entonces, mi hermano Nikolai vivía en Alemania. Nikolai es un brillante matemático y programador de algoritmos, pero siempre ha considerado que el desarrollo web está por debajo de él. En ese momento, se estaba enfocando en su tesis de matemáticas en la Universidad Max Planck en Bonn. Se negó a ayudar con el código, pero dio consejos: "Escribe primero el código para la autorización del usuario", dijo. "Lo lograrás".

Esto tenía sentido. Comencé con una página de inicio de sesión que generaba ID de sesión. Las sesiones luego se podían usar para identificar usuarios, mostrarles sus páginas de perfil y permitirles editarlas. Incluso el proceso de registro podía esperar: precargué las entradas para los primeros usuarios manualmente en la base de datos.

Fue entonces cuando lo entendí claramente por primera vez: cada tarea compleja es solo una combinación de muchas simples. Si divides un gran proyecto en partes manejables y las organizas en el orden correcto, puedes hacer cualquier cosa. En teoría. En la práctica, también se encuentran todo tipo de obstáculos técnicos que ponen a prueba tu persistencia.

En septiembre de 2006, típicamente escribía código durante 20 horas seguidas, comía una comida y luego dormía 10 horas. Después de un día de trabajo, me hervía un cubo de pasta y la comía con una generosa cantidad de queso. No se requería otra comida. No me importaba si era de día o de noche afuera. Las conexiones sociales dejaron de existir. Todo lo que importaba era el código.

Traté de hacer que cada sección de mi proyecto fuera impecable, y eso tomó tiempo. Obsesionarse con los detalles no ayudó a hacer todo en cuatro semanas. Pero ser el único miembro del equipo me permitió minimizar el tiempo dedicado a la comunicación interna. Y como conocía cada línea de la base de código de memoria, podía encontrar y corregir errores más rápido.

El 10 de octubre de 2006, tenía una versión beta de la red social funcionando. Lo llamé VKontakte (VK), que significa "en contacto". Me llevó seis semanas en lugar de cuatro crearlo. Pero el resultado valió la pena. Los usuarios que invité de mi proyecto anterior, un portal de estudiantes que había estado construyendo desde 2003, se registraron por miles y comenzaron a invitar amigos.

Seguí agregando nuevas funciones rápidamente, y los competidores lucharon por ponerse al día. Unos meses después, contraté a otro desarrollador. En ese momento, VK ya tenía un millón de miembros. En siete años, VK alcanzaría los 100 millones de usuarios mensuales. En ese momento, la junta directiva de VK me despidió, por lo que dejé la empresa para centrarme completamente en Telegram.

Esa experiencia de construir por mi cuenta la primera versión de VK en 2006 fue tan valiosa que definió mi carrera. Como único miembro del equipo de producto, tuve que hacer el trabajo de un desarrollador front-end, desarrollador back-end, diseñador UX/UI, administrador de sistemas y gerente de producto, todo a la vez. Pude entender los conceptos básicos de todos estos trabajos. Aprendí los detalles más pequeños de cómo funciona una red social.

También aprendí que no existen tareas complejas en este mundo, solo muchas pequeñas que parecen aterradoras cuando se combinan. Divide una tarea grande en partes más pequeñas, organízalas en la secuencia correcta y "lo lograrás".

 

¿Quién es Pavel Durov?

Pavel Durov es un empresario ruso, nacido el 10 de octubre de 1984. Es considerado uno de los pioneros de las redes sociales en Rusia y en el mundo. Su nombre está estrechamente ligado a dos proyectos principales:

VKontakte (VK): fundado en 2006, cuando apenas tenía 22 años, pronto se convirtió en la red social más popular de Rusia, a menudo comparada con Facebook. VK se destacó por su interfaz sencilla y su enfoque en la privacidad de los usuarios.

Telegram: después de abandonar VK debido a diferencias con los inversores, Durov y su hermano Nikolai desarrollaron Telegram, una aplicación de mensajería instantánea que se ha vuelto muy popular a nivel mundial por su enfoque en la seguridad y la privacidad (sobre todo en países donde la libertad de expresión y la privacidad están en peligro, en América Latina, África, Asia...) y se ha convertido en una plataforma popular para activistas, periodistas y usuarios que buscan una alternativa a otras aplicaciones de mensajería más controladas (y por lo tanto, más susceptibles de intervenciones contra las libertades).

Pavel Durov (der.) y su hermano Gregory (izq.)

Durov es una figura controvertida y admirada a la vez. Se le considera un defensor de la libertad de expresión y la privacidad en Internet. Ha tenido varios enfrentamientos con el gobierno ruso y ha sido objeto de persecución por sus ideas. Su visión de un internet abierto y sin censura lo ha convertido en un ícono para muchos usuarios de internet en todo el mundo.

Detención en Francia

El 24 de agosto de 2024, Pavel Durov fue detenido en Francia, en relación con una investigación sobre actividades ilícitas en Telegram. Las autoridades francesas le acusaron de que la plataforma de mensajería se utilizaba para actividades como el tráfico de drogas y la distribución de imágenes de abuso sexual infantil. Durov negó estas acusaciones y afirmó que Telegram toma medidas para combatir el abuso y la actividad ilegal en su plataforma.

Si parece generada con IA, es porque probablemente lo es.

La detención de Durov preocupó a los usuarios de Telegram y a los defensores de la privacidad, quienes temieron que pudiera ser extraditado a Rusia, donde enfrenta cargos por difamación. Sin embargo, unos días más tarde fue puesto en libertad y ratificó el compromiso de colaborar con las autoridades, manteniendo las características principales de su aplicación: la confidencialidad y encriptación de los mensajes.

Durov y los criptoactivos

Durov también ha sido un jugador importante en el mundo de las criptomonedas, ya que en 2020, lanzó Toncoin (TON), una criptomoneda diseñada para ser utilizada en la plataforma Telegram. Las características de este proyecto son:

1. Su alto rendimiento: Toncoin utiliza una blockchain escalable y rápida, lo que permite realizar transacciones de manera eficiente.

2. Amplia variedad de aplicaciones: Toncoin está diseñada para ser usada en una variedad de aplicaciones, incluyendo pagos, juegos, y aplicaciones descentralizadas (dApps).

3. Integración con Telegram: facilita el uso de Toncoin para los usuarios de esta plataforma.

No obstante, han surgido algunas controversias con este criptoactivo, ya que en 2020, la Comisión de Bolsa y Valores de los Estados Unidos (SEC) acusó a Telegram de vender valores no registrados a través de Toncoin. Telegram se comprometió a pagar una multa de 18.5 millones de dólares y a devolver los fondos recaudados a los inversores. Además, algunos críticos han cuestionado la descentralización de Toncoin, pues consideran que sigue estando demasiado ligado a Telegram y a Pavel Durov.

A pesar de los desafíos, Toncoin ha logrado sobrevivir y ha ganado cierta tracción en el mercado de las criptomonedas. Su integración con Telegram le brinda una ventaja competitiva, y su enfoque en la eficiencia y la escalabilidad lo posicionan como una opción interesante para algunas aplicaciones.

¿Qué lecciones nos da la experiencia de Pavel Durov?

Lo extraordinario de este personaje es que, a pesar de su juventud, su vida es rica en logros y acontecimientos poco comunes (por ejemplo, asegura tener más de 100 hijos biológicos, por donación de esperma). No solo es uno de los creadores del futuro en el presente, sino que también es capaz de materializar él mismo sus ideas con sus propias capacidades y acciones.

En su mensaje de Telegram, Pavel Durov asoma la riqueza de experiencias acumuladas con su emprendimiento:

1. La maravilla de fijarse metas: en agosto de 2006, Durov se propuso construir una red social para estudiantes universitarios y graduados en cuatro semanas. Lo hizo, absolutamente solo, sin la ayuda de terceros, en seis, lo que es un retraso en comparación con la meta original, pero un logro impresionante.

2. La fortuna de aprovechar tus talentos: Durov era bastante bueno programando: creaba juegos a los 12 años, a los 13 enseñaba lenguaje Pascal a niños mayores. Con esos conocimientos adquiridos forjó luego sus redes sociales.

3. El impulso de tener mentores: Pavel tenía la suficiente humildad para pedir ayuda y consejo a su hermano Nikolai. "Escribe primero el código para la autorización del usuario", le dijo este. "Lo lograrás". Esa palmada en el hombro fue el catalizador de su logro.

4. El poder de contar con una metodología efectiva de trabajo: "cada tarea compleja es solo una combinación de muchas simples. Si divides un gran proyecto en partes manejables y las organizas en el orden correcto, puedes hacer cualquier cosa. En teoría". En la práctica, también se encuentran todo tipo de obstáculos técnicos que ponen a prueba tu persistencia.

5. Cada etapa del proceso tiene su aprendizaje: "Como único miembro del equipo de producto, tuve que hacer el trabajo de un desarrollador front-end, desarrollador back-end, diseñador UX/UI, administrador de sistemas y gerente de producto, todo a la vez. Pude entender los conceptos básicos de todos estos trabajos. Aprendí los detalles más pequeños de cómo funciona una red social".

6. Divide y vencerás a la complejidad: "no existen tareas complejas en este mundo, solo muchas pequeñas que parecen aterradoras cuando se combinan. Divide una tarea grande en partes más pequeñas, organízalas en la secuencia correcta y lo lograrás".

Espero que este contenido sea de tu agrado. Nos vemos en la próxima, saludos.

martes, agosto 27, 2024

En defensa de Europa: una interesante carta de Alex Karp (CEO de Palantir)

 
Alex Karp, CEO de Palantir.

A continuación ofrezco la traducción de una remarcable carta a los accionistas del Chief Executive Officer (CEO, Director Ejecutivo) de la empresa Palantir Technologies, Alex Karp. Y es remarcable no sólo porque su contenido va más allá de las estrictas consideraciones económicas que puede expresar el Director Ejecutivo de una empresa tecnológica, sino porque también se refiere a un tema complejo con un bagaje intelectual muy bien estructurado.

Alex Karp es el actual CEO de Palantir Technologies, una empresa de software especializada en análisis de macrodatos, de la cual es uno de los cofundadores, junto con Peter Thiel, Joe Lonsdale, Stephen Cohen y Nathan Gettings. Palantir se dedica a integrar y analizar grandes volúmenes de datos de diversas fuentes, con un fuerte enfoque en la seguridad. Sus productos: Gotham, Apollo, Foundry y AIP (Artificial Intelligence Platform, su "Plataforma de Inteligencia Artificial"), son utilizados por agencias gubernamentales y empresas privadas (como la norteamericana Airbus, la brasileña Globo y la italiana Ferrari) para resolver problemas complejos, tanto en el ámbito gubernamental, como corporativo. Un dato curioso es que el nombre “Palantir” proviene de las piedras videntes de la obra “El Señor de los Anillos” de J.R.R. Tolkien, que permitían ver eventos en diferentes partes del mundo.

Saruman con el Palantir.

Nacido el 2 de octubre de 1967 en Nueva York, Doctor en Jurisprudencia de la Universidad de Stanford y con un doctorado en teoría social neoclásica de la Universidad Goethe de Frankfurt (Alemania), Karp es conocido por sus opiniones provocadoras (se define como socialista y anti-woke, por ejemplo) y por su enfoque pragmático en los negocios. Ha defendido el uso de la inteligencia artificial en el ámbito militar, argumentando que es una tecnología peligrosa pero necesaria para no dar ventaja a los enemigos. Bajo su liderazgo, Palantir ha trabajado con diversas agencias gubernamentales, incluyendo la CIA y el Departamento de Defensa de EE.UU. Su enfoque poco convencional en los negocios se caracteriza por aspectos claves como:

- La valoración de la ética en el uso de la tecnología: bajo su liderazgo, Palantir se ha comprometido a utilizar la tecnología de manera responsable, especialmente en áreas sensibles como la seguridad nacional.

- Innovación y adaptabilidad: Karp cree en la necesidad de innovar constantemente y adaptarse a los cambios. Palantir ha desarrollado soluciones de análisis de datos que se utilizan en una variedad de sectores, desde la defensa hasta la salud pública. Esta adaptabilidad ha permitido a la empresa crecer y mantenerse competitiva en un mercado feroz y en constante evolución.

- Transparencia: Karp es conocido por su estilo de comunicación directo y transparente. No teme abordar temas controvertidos y es franco sobre los desafíos y las oportunidades que enfrenta su empresa.

- Enfoque en el cliente: Karp pone un fuerte énfasis en entender y satisfacer las necesidades de sus clientes. Palantir trabaja estrechamente para desarrollar soluciones personalizadas que aborden problemas específicos de sus clientes, lo que ha sido clave para el éxito de la empresa.

Con motivo de la invasión rusa a Ucrania, Karp dirigió una carta a los accionistas de Palantir, exponiendo el papel central que juegan las empresas contemporáneas de tecnología (y en particular su empresa de servicios de software) en garantizar la seguridad. Más aún, Karp se aventura a sugerirle a Europa la necesidad de que desarrolle una industria de tecnología de defensa con motivo de los hechos en desarrollo desde 2022. La carta es un breve compendio de filosofía social y política de corte liberal, relaciones internacionales y hábil marketing, como veremos a continuación:  

In Defense of Europe
(En defensa de Europa)
Carta del Director Ejecutivo (CEO)
Marzo 10, 2022

Los hechos de la historia siempre han sido inconvenientes para aquellos cuyas convicciones sobre su supuesto arco son más fuertes.

Ahora está claro que la fantasía de una paz duradera y perpetua en Europa era prematura, en el mejor de los casos.

Un deseo de coherencia en las creencias que mantenemos es a menudo tan fuerte que rasgos disonantes y característicos del mundo son descartados a favor de una concepción preexistente de como deberían ser las cosas.

Pero la combinación, por parte de aquellos que están en el poder, de lo que es y debería ser -la mezcla de relatos descriptivos y normativos del mundo- persiste en el centro de la crisis actual. La mera creencia, a menudo ferviente, de que las naciones deben solucionar sus desacuerdos a través del discurso contribuye muy poco a limitar el uso de la violencia por parte de un país para promover sus fines políticos.

La guerra en Europa oriental surge de una suspensión colectiva de la incredulidad por parte de aquellos cuya excesiva confianza en las últimas décadas en el poder bruto de sus ideales permitió que el equilibrio del poder en Europa cambiara.

Colectivamente hemos estado tan seguros durante tanto tiempo de que la historia había terminado, que las cuestiones morales más significativas han sido esencialmente resueltas, que continuamos confrontando el desmoronamiento de la historia con algún grado de conmoción silenciosa.

Una falta de interés genuino en los cambios en las ambiciones y capacidades nacionales puede ser fatal para aquellos que preferirían imponer su visión de un arco histórico apropiado al camino inconexo de la historia, antes que a investigar su complejidad.

Estas visiones de la historia, sus ritmos y aparentes contradicciones, han informado la forma en que nuestra compañía se ha organizado a sí misma para el propósito de construir un software y los productos específicos de software que hemos elegido construir.

Cuando fundamos nuestra compañía, se asumía ampliamente que la única manera de combatir eficazmente el terrorismo era construir plataformas de software que asistieran al estado en recopilar cada fragmento de información y evidencia sobre sus ciudadanos sin preocuparse por sus derechos. Rechazamos esta premisa desde el inicio.

Nuestro negocio ha crecido a lo largo de los años precisamente porque rechazamos construir lo que el mercado pensaba que quería y hacer realidad la fantasía equivocada de un Estado omnisciente. Los controles de acceso, la protección de seguridad y privacidad y los límites de uso que incorporamos a nuestras plataformas de software -esto es, las limitaciones al poder de dicho software así como sus fortalezas contra el mal uso- son lo que preservan nuestra libertad colectiva.

Pero Europa y sus aliados no deben olvidar que las relaciones entre el poder vulgar de un Estado -su amenaza creíble de la violencia efectiva para extender el funcionamiento de la política por otros medios- y la capacidad de ese Estado de promover su visión sobre la libertad individual o las limitaciones apropiadas a la vigilancia estatal, por ejemplo, están inextricablemente unidas. El privilegio de comprometerse a defender al individuo contra el poder del Estado es posible gracias al mismo poder estatal.

El absurdo de discutir las limitaciones apropiadas sobre el Estado o el poder corporativo en la era digital sin tener un medio de defenderse a menudo parece más evidente para los extraños o para aquellos que han sido consistentemente perseguidos a lo largo del tiempo. La necesidad de formas brutas de poder, tecnológico o de otro tipo, a menudo pasa desapercibida para quienes lo han disfrutado por mucho tiempo.

La construcción y defensa exitosas de un monopolio sobre el uso legítimo de la violencia (“das Monopol legitimer physischer Gewaltsamkeit”) no es solo lo que define al Estado, como lo dejó claro Max Weber, sino que hace posible la supervivencia continua del Estado.

El poder blando y la influencia cultural que muchos en Europa y en los Estados Unidos esperaban que algún día volvieran obsoletos a los ejércitos ha fracasado estrepitosamente al frenar las aspiraciones del régimen autocrático.

La fantasía de un mundo instintivamente pacífico puede ser reconfortante. Pero está llegando de nuevo a su fin.

Por las últimas dos décadas, Europa ha permanecido al margen de la revolución digital, cuyos principales participantes continúan estando todos esencialmente radicados en los Estados Unidos. La incesante innovación y disrupción de las firmas norteamericanas ha remodelado a unas industrias y extinguido a otras.

Pero la chispa fundacional de Silicon Valley fue su aceptación de los objetivos tecnológicos y de defensa del gobierno cuya mera existencia hizo posible su ascenso. La intersección de talento en ingeniería técnica, la protección y el relativo aislamiento de la academia y la búsqueda agresiva por parte del gobierno de una tecnología verdaderamente disruptiva para avanzar en sus objetivos de defensa e inteligencia dieron origen al Silicon Valley que hoy conocemos.

Nuestra expansión como compañía a lo largo de los años se hizo posible por nuestro trabajo con agencias gubernamentales en los sectores militar y de inteligencia en los Estados Unidos, cuyos líderes se interesaron por el software y comprendieron su potencial para remodelar la defensa nacional. El software, como cualquier otra cosa, es un producto del orden moral y legal del cual surge y juega un rol en su defensa.

Es clara la necesidad de que Europa se convierta en un líder en tecnología de defensa disruptiva. El continente ciertamente entiende que su defensa y la de sus aliados ahora requieren el desarrollo de una fuente nativa de fuerza y capacidad de defensa propias, y rápidamente.

Pero para que Europa pueda hacer esto, requerirá algo más que financiamiento adicional y una pausa momentánea en las disputas políticas habituales y familiares de un continente que aún está demasiado en el proceso de negociar los términos de una identidad y un futuro compartidos.

Europa y sus aliados requieren el abrazo de la relación entre la tecnología y el Estado, entre compañías disruptivas que buscan desalojar el control de contratistas arraigados y los ministerios del gobierno federal con financiamiento, para mantenerse lo suficientemente fuerte como para derrotar la amenaza de la ocupación extranjera.

Nuestro software está en la lucha en todo el mundo. El centro resistirá.

Pero necesitamos una industria tecnológica aliada en Europa para avanzar y pelear esta batalla junto a nosotros para poder ganar.

El mensaje de Alex Karp es interesante e incluso inquietante, por el horizonte que evoca y en la medida en que pocos empresarios se salen del marco de sus límites empresariales para detenerse a formular reflexiones de este tenor. Karp pertenece a la misma madera de empresarios intelectualmente curiosos como Peter Thiel y, en un plano más autodidacta (aunque no menos capaz), Elon Musk. No en vano estos tipos están cambiando el mundo.

Espero que el contenido sea de tu interés. Nos vemos en la próxima, saludos.

lunes, noviembre 21, 2011

Perfil: Benjamin Graham, inversionista influyente en la historia de la bolsa

Benjamin Graham (1894 –1976) fue un economista influyente y un inversionista profesional. Es considerado como el primer defensor del Value Investing, una estrategia de inversión que él empezó enseñar en Columbia University en 1928 y subsiguientemente refinó con David Dodd por varias ediciones de su famoso libro Security Analysis. Uno de sus discípulos es Warren Buffett.


Graham nació en Londres pero se mudó a Nueva York con su familia cuando tenía 1 año de edad. Sus padres cambiaron el nombre familiar (originalmente Grossbaum) a Graham en abril de 1917, durante la primera guerra mundial, ya que los nombres de origen alemán eran vistos con sospecha. Después de la muerte de su padre y habiendo vivido varios años en la pobreza, se graduó de Columbia, en el segundo lugar de su clase, a la edad de 20 años. A pesar de haber recibido una oferta de empleo como instructor de Inglés, Matemáticas y Filosofía, decidió tomar un trabajo en Wall Street para posteriormente fundar la Graham-Newman Partnership.

Su libro, Security Analysis, escrito junto con David Dodd, fue publicado en 1934 y es considerado la Biblia para inversionistas desde que fue escrito. Junto con El Inversionista Inteligente, publicado en 1949, es uno de sus libros más extensamente aclamados. Warren Buffett describe a El Inversionista Inteligente como el mejor libro sobre inversiones. Graham exhortó que el participante de mercado de valores dibujara primero una distinción fundamental entre la inversión y la especulación. En Securities Analysis, propuso una definición clara de inversión que fue distinguida de la especulación. Para él, “Una operación de inversión es aquella que, sobre el análisis completo, promete seguridad del principal y un regreso satisfactorio. Las transacciones que no alcanzan estos requisitos son especulativas.”

Graham escribió que el propietario de acciones debe considerarlas antes que nada como propiedad de parte de un negocio. Con esa perspectiva en la mente, el propietario de acciones no debe preocuparse con las fluctuaciones irregulares en los precios de las acciones, porque a corto plazo, el mercado de valores se comporta como una máquina electoral, pero a largo plazo actúa como una báscula (es decir su valor verdadero será reflejado a largo plazo en el precio de las acciones). Graham distinguió entre el inversionista pasivo y el inversionista activo. Al inversionista pasivo, a menudo lo definió como un inversionista defensivo, pues invierte cuidadosamente, busca acciones de valor y compra para el largo plazo. El inversionista activo, por otro lado, es uno que tiene más tiempo, el interés y un conocimiento posiblemente más especializado para buscar una compra excepcional en el mercado.

Graham recomendó que los inversionistas pasen tiempo analizando el estado financiero de las compañías. Cuando una compañía está disponible en el mercado en un precio que está en un descuento a su valor intrínseco, existe un margen de seguridad, que lo hace una buena inversión.

Graham escribió que esa inversión es más inteligente cuando se es más metódico, una declaración que Warren Buffett consideró como las palabras más importantes acerca de inversión jamás escritas. Graham dijo que el inversionista de acciones no está en lo correcto ni está equivocado porque otros concuerden o disientan de él, sino que tiene razón porque sus hechos y su análisis son correctos (esto es, sus argumentos "tienen razón").

La alegoría predilecta de Graham es la del Sr. Mercado, un hombre que aparece cada día para comprar o vender sus acciones a un precio diferente. A menudo, el precio citado por Sr. Mercado parece plausible, pero otras veces es ridículo. El inversionista es libre de concordar con su precio o ignorarlo completamente. El Sr. Mercado no tiene problema con esto, y regresará el día siguiente con otro precio. El punto es que el inversionista no debe considerar los caprichos de Sr. Mercado para determinar el valor de las acciones que el inversionista posee. Es mejor para el inversionista concentrarse en el desempeño de la vida diaria de sus compañías y en los dividendos recibidos, antes de preocuparse con la conducta irracional del Sr. Mercado.

En los últimos años, el enfoque de Sr. Mercado de Graham ha sido desafiado por la Modern Portfolio Theory, que indica que es generalmente imposible para cualquier individuo aventajarse al mercado, y que se enseña extensamente en las escuelas empresariales inglesas y norteamericanas.

Principales obras de Graham:

- Security Analysis.

- The Intelligent Investor.

- Storage and Stability: A Modern Ever-normal Granary.

- The Interpretation of Financial Statements.

- World Commodities and World Currency.

- Benjamin Graham, the memoirs of the dean of Wall Street.

Fuente: www.inversionario.com.

domingo, marzo 26, 2006

Perfil: Larry Page


Magnífico artículo sobre uno de los creadores del mundo contemporáneo y una figura ejemplar para la juventud dispuesta a asumir los retos que depara la vida actual en el aspecto económico:
"PERFIL/ Larry Page, uno de los fundadores de Google, es un dios surgido como por arte de magia.

LA META ES CAMBIAR EL MUNDO.

El cerebro tras el buscador de Internet no cesa en su interminable cadena de proyectos

THE ECONOMIST.

¿Sentirá vértigo Larry Page cada vez que contempla su vida y su futuro? Después de todo, él y Sergey Brin, los creadores del motor de búsqueda de Internet Google, pueden afirmar con toda legitimidad que han desencadenado una revolución en el mundo de las comunicaciones y la información. A los 32 años, ya tienen una fortuna de más de 10 millardos de dólares cada uno y vuelan alrededor del mundo en su propio Boeing 767. Bill Gates les teme; otros ejecutivos de la industria sienten admiración o envidia.

"No es algo en lo que suelo pensar", dijo Page entre bastidores luego del discurso clave que pronunció en el Consumer Electronics Show (CES) que tuvo lugar recientemente en Las Vegas. No obstante, tener que reflexionar sobre los logros de su compañía, agregó de manera vacilante y pensativa, le confiere un mayor "sentido de la responsabilidad" para hacer del mundo un mejor lugar. "La razón por la que su pregunta no tiene sentido", explicó Eric Schmidt, presidente ejecutivo de Google, "es que él está sumamente ocupado". Sí, ocupado, pero intentando transformar el planeta.

Este propósito ha generado gran confusión. La semana anterior al CES, por ejemplo, gran parte de la prensa internacional difundió los rumores de que Page anunciaría la creación de una nueva computadora económica que funciona con un software fabricado por Google (lo que, según la lógica, finalmente estremecería el dominio que tiene Microsoft en el mercado de los sistemas operativos). No hizo tal anuncio, pero sí es cierto. Google "apoyará" un proyecto del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) para fabricar una laptop para pobres. Muchas otras compañías también ofrecerán su respaldo. ¿Y quién no lo haría? Lo que sí "anunció", a modo de broma, fue el nuevo Google Fastfood, un botón en el tablero de los autos para preparar hamburguesas instantáneas.

Durante gran parte de su discurso, Page pareció hacer el papel de un chiflado visionario, con una bata de laboratorio y zapatos deportivos. Exhortó a los 2.500 expositores a que adoptaran normas industriales y fabricaran equipos menos aparatosos. Igualmente hizo el anuncio de nuevos productos, tales como la expansión de Google Video, una aplicación que permite al usuario vender videos.

Así, Google continúa una interminable cadena de lanzamientos de productos que, en conjunto, son un indicio de una ambición sin fronteras.

ACESO A TODA LA INFORMACIÓN

Google no sólo pretende "organizar toda la información disponible a escala mundial". Además de escanear todos los libros existentes para facilitar su búsqueda vía Internet y proporcionar acceso a la información local mediante teléfonos celulares, intenta establecer una conexión inalámbrica gratuita a la red de redes en su ciudad natal en el Valle del Silicio, y quizás en San Francisco y otras ciudades.

La ambición de Page se manifestó a temprana edad. A los 12 años leyó la biografía de Nikola Tesla, uno de los científicos más revolucionarios de la historia a quien en muchas ocasiones no le reconocieron su trabajo. Desde entonces, Page decidió que sería diferente: un gran inventor y alguien que cambiaría el mundo. Siendo hijo de un profesor de Informática, canalizó toda su energía hacia la tecnología. En la universidad, ocupaba su tiempo construyendo impresoras de inyección de tinta con piezas de Lego, quizás sólo para demostrar que podía hacerlo. Varios años después, ideó un sistema para clasificar las páginas web por orden de importancia (PageRank), que luego sería la base de su portal Google. Tras asociarse con Brin, un genio de las matemáticas nacido en Rusia, Page dejó su investigación y fundó Google.

Desempeñaba el cargo de presidente ejecutivo, hasta que decidieron sustituirlo por alguien con mayor experiencia. Fue entonces cuando Schmidt, ex presidente de Novell, entró en escena. Pero Google siguió siendo por mucho tiempo únicamente una creación de sus socios. Fue Page quien sugirió la idea de inscribirla en la bolsa de valores. Pese a su rápido crecimiento -de unos 200 empleados cuando Page ocupaba la presidencia, en la actualidad tiene casi 5.000-, Google no ha perdido fanatismo puritano.

Este entusiasmo ha empezado a fastidiar a muchos. Alguien que visitó las instalaciones de la compañía, conocidas como "Googleplex" en el Valle del Silicio, "tuvo la sensación de que era una empresa de misionarios. Debido a su determinación de transformar el mundo, es probable que en menos de un año Google sea víctima de un mayor desprecio dentro de la industria Microsoft" afirmó Pip Coburn, un analista del sector tecnológico. Muchas personas que administran blogs o bitácoras en línea han empezado a tildar a la empresa de arrogante. Paul Saffo, del Institute for the Future, sostiene que "Google es una religión que se hace pasar por una compañía".

Si Google es una religión, entonces ¿Quién sería Dios? Tendría que ser el algoritmo. Eso es lo que Page y Brin parecen tener en común: fe en un posible algoritmo omnisciente y omnipotente. Google fue la idea de dos estudiantes de la Stanford University que convirtieron una obsesión intelectual en una búsqueda. ¿Y cuál es esa búsqueda? La mera posibilidad de sacar a Microsoft del juego sería muy banal. "No pretendemos crear un sistema operativo más eficiente", afirma Schmidt. Parte del plan es, sin duda, "organizar la información procedente de todo el mundo". Pero se rumorea que hay un proyecto más grandioso: una red computarizada masiva y global. Finalmente, agregó Saffo, "están tratando de construir una máquina que supere la 'prueba de fuego', una inteligencia artificial que pueda pasar como una persona en las conversaciones escritas. Sea una buena idea o no, Google espera ser un nuevo tipo de deus ex machina (un dios que sale de una máquina)...".

Traducción: Servio Viloria.
Fuente: http://www.eluniversal.com, 02/20/2006.

Emprender es una espada de Damocles

 Lo mejor de todo el tema de los algoritmos en redes, buscadores e inteligencia artificial es que todas estas herramientas se adaptan a tus ...