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miércoles, febrero 05, 2025

Consejos de Jim Cramer para multiplicar tu dinero

James ["Jim"] J. Cramer, conductor del programa Mad Money de CNBC durante 16 años, se dedica a "aconsejar" a la audiencia sobre cómo (y dónde) invertir su dinero en el mercado de valores. Ex gestor de fondos de alto riesgo, en su show analiza las tendencias económicas, entrevista a directores ejecutivos y brinda consejos relámpago de compra y venta de acciones a su audiencia de inversores. Cramer parece haber sido la inspiración para el personaje de Lee Gates en la película Money Monster, analizada en nuestra sección "La Película de la Quincena".

Desde hace algunos años Jim no usa su propia riqueza para comprar acciones individuales. En su lugar, compra y vende en nombre de un fideicomiso de beneficencia. Todas sus inversiones personales en acciones están en fondos indexados, que operan en piloto automático, sin una persona al timón que elija las acciones, y están compuestos por valores de empresas que representan una amplia fracción del mercado.​

Y algo tal vez más sorprendente: Cramer vendió la mitad de sus inversiones en el 2020. Y a pesar del tema central de su programa de televisión, considera que para muchas personas, tratar de invertir en acciones que le ganen al mercado es una muy mala idea. 

¿Cómo está invirtiendo Jim Cramer su dinero?

En una gráfica circular del 100%, la distribución anterior era del 80% en acciones de Estados Unidos, el 10% en acciones internacionales y el 10% dividido entre oro y criptomonedas.

Cuando Cramer cumplió 65 años, redujo el monto de dinero invertido en bolsa a la mitad. Anteriormente, casi no tenía dinero en efectivo. Ahora tiene el 40% en fondos indexados (ETF) de acciones de Estados Unidos, el 5% en internacional y el 5% dividido entre oro y criptomonedas. La otra mitad de su dinero está en efectivo.​​

Cuando Cramer cumplió 65 años, tuvo una larga conversación con su esposa Lisa, y ella le dijo: “Siempre has dicho que querías reducir [las acciones] al hacerte mayor, pero te has negado a hacerlo. Nos hicimos ricos. Ahora solo podemos 'desenriquecernos'. Eso es todo lo que nos puede pasar”​.

Y entonces agregó: “Debes ser fiel a lo que siempre dices: solo hay que hacerse rico una vez. No podemos seguir arriesgando”​.

Cramer redujo sus inversiones a lo que pensaba era razonable.​ Considera que todos deben hablar con su pareja, y ambos tienen que sentirse cómodos. El dinero es una sociedad que se forja en la mesa del comedor, y que todos tienen que estar contentos. Necesitaba que ella se sintiera muy segura, y eso requería reducir muchas acciones y eso fue lo que hizo.

Jim entiende que el mercado bursátil es ilógico: cuando la economía está mal, muchas veces el mercado bursátil está bien y cuando la economía está bien, muchas veces el mercado bursátil está mal. Las acciones no son lo que parecen. La gente debe saber que las acciones ya no reflejan realmente mucho de lo que está sucediendo en una empresa, sino lo que está sucediendo en el mercado bursátil. 

El cambio comenzó cuando la gente perdió mucho dinero a comienzos de la década del 2000, y luego perdió aún más en el 2007. Según Cramer, muchos dijeron: “¡Al diablo con esto! Es muy difícil, pero algo tengo que hacer. Pondré dinero en un fondo indexado”​.

Cramer se enfoca en identificar anomalías en el mercado y así encontrar las acciones ganadoras. Pero las que pueden despegar de verdad son muy pocas. Para encontrar esas acciones ganadoras, Jim recomienda saber qué hace la empresa, quiénes son sus clientes, cómo le va cuando la economía está bien y cuando la economía está mal, leer artículos sobre la empresa y las transcripciones de los earnings calls (las conferencias telefónicas en las que las empresas analizan sus resultados financieros).​

Para la mayoría de las personas eso es mucho que hacer. No tienen el tiempo ni sienten la inclinación de hacerlo. Y no hay problema con eso. Si no tienes tiempo, entonces inviertes en un fondo indexado (ETF); así eres dueño de muchas empresas, de lo bueno y de lo malo.

Jim opina que no poseer acciones es como apostar contra uno mismo. El mercado de valores ha comprobado a lo largo de los años su efectividad para retornar la inversión mejor que los bonos, el oro y, por amplio margen, una cuenta de ahorros que gana un interés irrisorio. Lo mejor para las personas temerosas sería comenzar de a poco. Que prueben a lo largo de varios meses. Y que no inviertan todo. Para Jim, una idea genial es invertir en un fondo mutuo equilibrado, un 60/40 (60% en acciones y 40% en bonos).

En cuanto los mercados extranjeros (europeos, asiáticos, emergentes), no parecen interesarle. Jim se ha convencido de que a un gran porcentaje de otros países no les gusta el capitalismo y se han visto comprometidos en formas que no producen grandes resultados. El crecimiento de la bolsa estadounidense ha sido explosivo en la última década gracias a la tecnología. Jim se cansó de vigilar mercados que estaban dando rendimientos por apostar a proyectos fallidos que no generaban crecimiento económico.

Jim se siente optimista respecto a la economía norteamericana por su impresionante naturaleza empresarial. En su programa entrevista a gerentes de muchas compañías y se sorprende al constatar su inteligencia, cómo comprenden las cosas y lo bien que dirigen sus negocios.

En cuanto a sus propias hijas, Cramer ha tratado de inculcarles el valor de la austeridad. Que no sean víctimas de estafas. Que estén atentas porque otros podrían querer hacerles daño financieramente. Que lleven una vida orientada a actividades benéficas y sobre todo que sean independientes y conscientes de las personas que tienen más necesidades que ellas.

Por último, Jim considera que hay que sacrificar todo lo necesario para tener buena salud. Dice: “Yo había pensado que era indestructible y no tenía un plan para no ser indestructible”. Hace unos años se lesionó la espalda. “Tenía seguro médico, pero pienso que todos tienen que ser conscientes de que nada funciona a menos que haya buena salud. Esa debería ser la primera prioridad, porque el dinero puedes ganarlo o perderlo, y ojalá lo ganes. Pero si no te ocupas de tu salud, entonces se acaba todo”.

¿Qué podemos aprender de lo anterior?

1. No trates de invertir en acciones que le ganen al mercado. Es muy difícil identificarlas.

2. Sólo te haces rico una sola vez. La seguridad y tranquilidad del hogar es más importante que intentar seguir acumulando riquezas una vez que has llegado a la meta de la libertad financiera.

3. El mercado bursátil es ilógico: cuando la economía está mal, a veces el mercado bursátil está bien y cuando la economía está bien, a veces el mercado bursátil está mal. Las acciones no son lo que parecen.

4. Para el que tiene tiempo y el ánimo necesarios, es posible identificar acciones que se desempeñarán bien en el tiempo. Para encontrar esas acciones ganadoras, debes leer artículos sobre la empresa y las transcripciones de los earnings calls para poder saber:

- qué hace la empresa, 

- quiénes son sus clientes, 

- cómo le va cuando la economía está bien y cuando la economía está mal.

5. Para el que no tiene el tiempo ni la disposición, entonces está la posibilidad de invertir en un fondo indexado (ETF), que incluye acciones de muchas empresas, algunas buenas y otras no.

6. No poseer acciones es apostar contra uno mismo.

7. Aprende el valor de la austeridad y de la prudencia.

8. No olvides la importancia de mantener una buena salud, física, mental y espiritual.

Fuente:

- Por qué el inversionista Jim Cramer cambió su estrategia fuera de cámara (AARP), 01-12-2021.

domingo, julio 21, 2024

Perfil: Juan David Villamarin y sus consejos para Aprender a Invertir


Juan David V. (Colombia, Andorra) es la cara visible del canal de Youtube Aprende a Invertir, una herramienta valiosa para quien quiere empezar adentrarse en el mundo de las inversiones en bolsa, y además uno de los influencers que estoy siguiendo últimamente. Ingeniero Industrial con un Master of International Business en la Grenoble Ecole de Management (Francia) y certificación en Gestión de Patrimonio e Inversiones por el Chartered Institute for Securities & Investment (CISI), con años de experiencia en comercio internacional, trading e inversiones, por lo que tiene sobradas credenciales para crear contenido sobre finanzas personales e inversiones en bolsa. Todo el contenido de su canal  y redes sociales es de carácter gratuito, lo que es un activo a favor muy importante en el mundo de los formadores financieros, y además es de una altísima calidad.

Nuestro influencer de hoy comenzó su viaje en los mercados financieros a los 21 años mientras trabajaba en una oficina convencional. Durante ese tiempo, se dio cuenta de una verdad fundamental: hacer trading e invertir son dos conceptos distintos. Fue entonces cuando se sumergió en el fascinante mundo de las inversiones, comprendió su funcionamiento y comenzó a invertir con disciplina constante.

A los 27 años, Juan David tomó la decisión trascendental de dejar su empleo y utilizó los frutos de sus inversiones para adquirir el activo más valioso del mundo: el tiempo, creyendo firmemente que preocuparse por el dinero desde temprana edad es lo que nos permite no tener que preocuparnos por él el resto de nuestras vidas. Sin embargo, enfrentó desafíos comunes a todos los inversores: estafas, falsos gurús y otras trampas, aprendiendo valiosas lecciones en el proceso y que determinó su filosofía de enseñanza: compartir sus experiencias de la manera en que hubiese deseado recibirlas cuando estaba aprendiendo. Por eso ha creado cientos de horas de contenido gratuito, con un lenguaje sencillo y claro para que cualquier persona pueda comprenderlo.

Juan David se centra en enseñar los principios básicos y fundamentales para invertir en bolsa de valores (acciones, ETF y bonos), partiendo de la premisa de que todos deberían tener acceso a esta información para mejorar sus vidas. Las principales bases de su filosofía de inversión son:

Diversificación: enfatizando la importancia de diversificar el portafolio de inversiones. Al distribuir el capital en diferentes clases de activos (como acciones, bonos, bienes raíces y otros instrumentos financieros), se minimizan las pérdidas y se optimizan los rendimientos. La diversificación también ayuda a reducir el riesgo asociado a eventos específicos del mercado como caídas y recesiones.

Generar ingresos pasivos: hacer que el dinero trabaje para nosotros, en lugar de trabajar exclusivamente por dinero. La inversión inteligente puede generar ingresos adicionales de forma pasiva y permitirnos alcanzar nuestros objetivos financieros sin depender únicamente de un empleo tradicional.

El dinero como medio y no fin: es importante tener claridad sobre nuestras metas financieras y utilizar el dinero como una herramienta para alcanzarlas.

Proyecto de vida: más allá de las cifras y los gráficos, nuestras inversiones deben estar alineadas con nuestros proyectos de vida. ¿Qué queremos lograr? ¿Qué estilo de vida deseamos? Estas preguntas deben guiar nuestras decisiones de inversión.

Paciencia y método: en el mundo de los negocios y de las inversiones, la paciencia y el método son consejeros valiosos. No se trata solo de ganancias rápidas, sino de construir una base sólida a lo largo del tiempo. La consistencia y la disciplina son clave. Su enfoque es práctico, realista y centrado en el crecimiento a largo plazo.

¿Cómo aplicar estos principios a la inversión personal?

Diversificación: es importante no poner todos los huevos en una sola canasta. Distribuye tus inversiones en diferentes activos: acciones, bonos, bienes raíces, etc. Una estrategia ideal para ello es utilizar los ETFs (exchange traded funds por sus siglas en inglés o fondos cotizados, que reúnen en una cesta a varios instrumentos de inversión como acciones y bonos, replicando índices como el S&P 500, el Nasdaq o bien agrupándolos por sectores económicos), a través de la metodología de núcleos y satélites, es decir, utilizar un ETF que replique a un índice global como instrumento principal de inversión (núcleo) y complementar otros instrumentos (acciones, bonos, ETF) por sectores, según la preferencia y el perfil de cada quien, ayudando a reducir el riesgo y a equilibrar los rendimientos a lo largo del tiempo.

Educación continua: el aprendizaje constante es fundamental. Leer libros, seguir blogs financieros, escuchar podcasts y aprovechar los recursos que ofrecen las herramientas de internet, donde hay multitud de cursos gratuitos y otros a pago y con certificación, que se pueden aprovechar para conocer más sobre el mundo de las inversiones. Cuanto más comprendas los mercados y las estrategias a aplicar, tomarás mejores decisiones informadas. Obviamente, el consejo y la orientación de un asesor financiero es una opción siempre recomendable y segura (aunque requieren descontar la comisión por servicios del rendimiento de la inversión).

En el sitio web Aprende a Invertir se ofrecen distintas herramientas que te orientan en tu proceso de inversión, como calculadora de salud financiera, un listado de brokers regulados disponible en cada país de Latinoamérica, un valioso cuestionario para determinar tu perfil de riesgo, entre otras.

Definición de objetivos y horizonte temporal: ¿Qué esperas lograr con tus inversiones? ¿Es para la jubilación, comprar una casa o financiar un proyecto? Define metas claras y adapta tus inversiones en consecuencia. De tus metas y horizonte temporal dependerá tu capacidad de exponerte a determinados riesgos, siendo importante considerar que una regla de las inversiones es que "a mayor riesgo, mayor retorno". No todas las estrategias son adecuadas para todos los objetivos, por lo que es de suma importancia determinar con claridad y detalle estos últimos.

Evaluación de la tolerancia al riesgo: todas las personas tienen un umbral diferente para el riesgo, que depende de su edad, perfil de riesgo (conservador, agresivo), el monto de los fondos involucrados en su inversión, objetivos y horizonte temporal . ¿Puedes dormir tranquilo si tus inversiones fluctúan bruscamente o prefieres ingresos constantes y seguros, aunque sean más bajos? El inversionista debe ajusta su portafolio según su perfil de riesgo, sin dejarse llevar por modas o emociones del mercado.

Investigación previa a la operación: no se debe comprar acciones solo porque alguien más (sea Warren Buffet o el vecino de al lado) lo hizo. Investiga las empresas, comprende sus fundamentos y mira su historial. ¿Tienen ventajas competitivas? ¿Cómo se desempeñan en diferentes condiciones económicas? ¿Cuál ha sido su desempeño pasado y cuáles son sus perspectivas futuras? ¿El precio asignado por el mercado corresponde a su valor real o está por encima (o por debajo)? Observar el mercado y las acciones durante un tiempo antes de disponerse a invertir es una buena decisión para calibrar los riesgos y disminuir la probabilidad de decisiones precipitadas que puedan traer consecuencias indeseadas.  

Mantener la calma durante las crisis: los mercados pueden ser muy volátiles, lo que requiere a menudo nervios de acero para conservar el autocontrol y no vender a pérdidas durante una caída o corrección de la bolsa. En momentos de crisis, es importante no tomar decisiones impulsivas y mantener la calma, evaluar la situación y recordar los objetivos a largo plazo.

Revisión permanente del portafolio: las inversiones también deben adaptarse a los cambios de la vida cambia. Es importante revisar el portafolio al menos una vez al año y confrontarlo con los objetivos que se fijaron desde el principio. ¿Es necesario ajustar algo? ¿Hay oportunidades nuevas que se avienen con tus objetivos? ¿Cambiaron tus prioridades, circunstancias Tener o el mercado? Si las respuestas a estas preguntas son afirmativas, entonces podría ser el momento de recalibrar el portafolio de inversiones.

Tener presente que la inversión es una carrera de fondo, no un sprint. No hay que desanimarse con las fluctuaciones diarias de humor del "Sr. Mercado", como lo llamaba Benjamin Graham, mentor de Warren Buffet. Es preciso mantener el foco, la visión de largo plazo y ser perseverante con las decisiones de inversión. Y, en caso de dudas, consultar siempre con un asesor financiero.

Sobre la base de los principios arriba mencionados y de la metodología para aplicarlos, se pueden identificar los errores más importantes a evitar al momento de invertir:

No diversificar: Poner todos los huevos en una sola canasta es arriesgado. Diversifica tus inversiones. No te limites solo a acciones de una empresa o a un sector específico. Considera también bonos, fondos de inversión y otros instrumentos. La diversificación reduce el riesgo y equilibra los rendimientos2.

No atender la educación financiera: como lo decía el gran Benjamin Franklin, "una inversión en conocimiento rinde el mejor interés". Por lo tanto, fórmate, infórmate y actúa sobre la base de lo aprendido.

Invertir sin considerar el perfil de riesgo: es crucial el conocimiento de sí mismo para invertir con éxito. ¿Eres conservador o más arriesgado? Define tu perfil de riesgo antes de invertir. Para ello, Juan David tiene un valioso cuestionario de autoconocimiento con preguntas muy sencillas (yo mismo lo hice y fue de gran ayuda para tomar mis propias decisiones de inversión).

No tener un objetivo ni un plan claro de inversión: como bien lo decía el filósofo Séneca: "No hay viento favorable para el que no sabe dónde va". Si no tienes una meta clara claro en función de la cual trazarte el plan de inversión, no es posible obtener un resultado afortunado. Además, es crucial tener un plan: ¿Cuánto invertir, en qué instrumentos y por cuánto tiempo? Sin un plan, puedes perder el rumbo fácilmente.  

No prestar atención a los costos asociados a la inversión: cada transacción genera costos. Comisiones, impuestos, spreads… Todo suma. Es preciso investigar y comparar las tarifas de los intermediarios antes de elegir uno. Las comisiones bajas pueden marcar la diferencia en los rendimientos a largo plazo.

Endeudarse para invertir: el apalancamiento aumenta el riesgo y, si las inversiones no salen como se espera, podría conllevar a una situación complicada. Es preferible invertir con capital propio.

Asustarse y vender: la volatilidad de los mercados es una constante y puede ser aterrados ver caer el valor de las inversiones De allí que es importante no tomar decisiones impulsivas, mantener la calma y evaluar la situación. A veces, las mejores oportunidades surgen en medio de la incertidumbre.

Mirar a corto plazo: muchos principiantes quieren ganancias rápidas y se obsesionan con el día a día de los mercados. La inversión exitosa requiere paciencia y pensar a largo plazo; establecer un horizonte de al menos tres años para las inversiones. El interés compuesto es el mejor aliado: cuanto más tiempo se mantenga invertido el dinero, mayores serán los rendimientos con el paso del tiempo.

Espero que el contenido sea de tu interés. Nos vemos en la próxima.

Emprender es una espada de Damocles

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