En la película que analizaré hoy, Lee Gates (George Clooney) es un presentador del show de televisión Money Monster ("El Maestro del Dinero"), donde da recomendaciones financieras y de inversión en empresas que cotizan en la Bolsa de Valores. Una especie de Jim Cramer (conductor del programa Mad Money de CNBC) de ficción hollywoodense, dedicado "aconsejar" a la audiencia sobre cómo (y dónde) invertir su dinero. Lee se verá involucrado en una conspiración sobre fraude informático que develará ante todos quién es realmente.
La película empieza con la antesala a una entrevista por Lee a Walt Camby (Dominic West), CEO del fondo de inversión IBIS Clear Capital, que en los días anteriores había sufrido una caída en bolsa, causada por un glitch (error) en el algoritmo utilizado para automatizar sus inversiones, causándole una pérdida de más de $800 millones a los accionistas. A última hora Camby declina realizar la entrevista, a causa de un viaje de negocios a Ginebra, Suiza.
A medida que avanza el programa, aparece en el escenario un repartidor (delivery) con cara de extraviado, quien de pronto saca un arma y amenaza a todos los presentes, obligando a Lee a colocarse un chaleco con lo que se supone son explosivos, manteniendo en su mano el detonador. El secuestrador revela que su nombre es Kyle Budwell (Jack O'Connell) y que es un pequeño inversionista que puso todos sus ahorros ($60.000) en el fondo IBIS de Camby, a recomendación de Lee y, con la caída en bolsa de las acciones, su dinero se esfumó. Budwell exige respuesta a sus preguntas o, de lo contrario, explotará a Lee y se inmolará él mismo frente a las cámaras.
Con la ayuda de la directora del show, Patty Fenn (Julia Roberts), Lee trata de mediar con Kyle y contactar al fondo IBIS, ofreciéndole compensarle el dinero perdido. La Gerente de comunicaciones del IBIS, Diane Lester (Caitriona Balfe), también le ofrece una compensación e insiste en que la caída se debe a un error del algoritmo utilizado para gestionar las inversiones. Sin embargo, inconforme con su propia explicación, ella empieza a investigar, encontrando al programador del software, quien le aclara que los algoritmos no cometen errores, simplemente ejecutan los patrones que se les indican. El supuesto glitch que le costó 800 millones a los inversionistas del fondo se debía en realidad a la intervención de una mano humana.
Diane logra ubicar a Camby y lo recibe en el aeropuerto al regresar de su viaje. Hurgando a escondidas en su portafolios, ella ve en el pasaporte de su jefe que este no estaba en Ginebra (Suiza), sino en Johannesburgo (Sudáfrica) y continúa buscando con mayor desconfianza. Mientras tanto, aparece la policía de Nueva York y descubre que la única forma de neutralizar al secuestrador, es eliminando al detonante de la bomba, ubicado al costado de Lee, por lo que planean dispararle a este, para eliminar el detonador, esperando a que sobreviva. Para ganar tiempo, logran ubicar a la prometida de Kyle, de quien se revela que está embarazada. Al final, esta estrategia no resultaría para nada bien...
Luego de que fracasara el plan de disparar al costado de Lee para neutralizar el chaleco de explosivos, este sale del estudio con Kyle para entrevistarse con Camby. Allí se develarán algunos secretos y se llegará al desenlace: ¿la pérdida de los 800 millones del fondo IBIS se debió en realidad a un glitch del algoritmo o a una intervención humana? ¿Qué hacía Camby en Johannesburgo en lugar de Ginebra? Y sobre todo, ¿Qué tiene que ver Lee con todo esto?
La película, dirigida por la extraordinaria actriz y directora Jodie Foster ("El Silencio de los Inocentes"), logra mantener el suspenso de principio a fin y tiene algunos momentos divertidos que permiten aliviar la tensión. El final deja un sabor agridulce, lo que aumenta su atractivo, pues en la vida no siempre gana el bueno ni hay finales 100% felices.
¿Qué lecciones para la vida y los negocios podemos aprender de la película Money Monster?
"Money Monster" es un thriller que, con su trama emocionante, nos presenta una crítica mordaz al mundo de las finanzas y los medios de comunicación. A través de una situación de crisis, la película nos invita a reflexionar sobre varios temas relevantes, como la responsabilidad individual y corporativa, al poner de manifiesto cómo las decisiones de unos pocos pueden afectar la vida de muchos; la importancia de la transparencia, mostrando cómo la información sesgada y manipulada puede llevar a consecuencias desastrosas; el poder de los medios de comunicación para influir en la opinión pública, manipular la narrativa y desviar la atención de problemas de fondo y la desigualdad económica y cómo las decisiones económicas pueden afectar de manera desproporcionada a los más vulnerables.
Veamos a continuación 4 situaciones de la película de las que podemos extraer valiosas lecciones sobre las finanzas y los negocios:
1. La economía ha cambiado, el dinero ya no es lo que era. Sea como sea, protégelo:
En los minutos iniciales de la película escuchamos estas palabras:
Lee Gates: Okay, here we go. Are you listening? Are you paying attention out there? Good. Because it's about to get complicated, so I'm gonna start out slow and make it nice and simple for you. You don't have a *clue* where your money is. See, once upon a time, you could walk into your bank, and they'd open a vault and point to a gold brick. Not anymore. Your money - that thing that you bust your ass for - it's nothing more than a few photons of energy traveling through a massive network of fiber optic cables.
[Ok, aquí vamos. ¿Estás escuchando? ¿Están prestando atención allá afuera? Bien. Porque está por ponerse complicado, así que voy a empezar lento y hacerlo bien y simple para ti. Ustedes no tienen una *idea* de donde está su dinero. Verán, érase una vez, ustedes podían caminar a su banco y ellos abrirían una bóveda y apuntar a un ladrillo de oro. Ya no más. Tu dinero -esa cosa por la que te explotas el culo- no es nada más que unos pocos fotones de energía viajando por una red masiva de cables de fibra óptica.]
Hasta el 15 de agosto de 1971, las monedas de curso legal tenían un respaldo en oro. Desde ese momento, el dinero fiduciario controlado por los bancos centrales es una fuente de inflación que afecta a los más vulnerables. Ahora, ni siquiera es necesario un certificado físico (los billetes): el dinero viaja a través de cables, son simplemente números en una pantalla.
Sin embargo, los ricos y poderosos siempre están resguardados: ellos poseen activos (propiedades inmobiliarias, negocios, inversiones). Para poder sobrevivir como ellos, hay que seguir sus pasos. Aunque la nueva economía se apoya en la tecnología, ese viejo principio sigue estando plenamente vigente.
Sea como sea, resguarda tu dinero que has ganado duramente con tu trabajo: ahorra, invierte, resguárdate de la inflación y de los excesos del dinero fiduciario producido por los gobiernos despilfarradores y corruptos.
2. Aléjate de la ganancia fácil y rápida: tarde o temprano las burbujas explotan.
Lee Gates: Why'd we do it? We did it to make it go faster. Because your money better be fast - faster than the other guy's. But if you want faster markets with faster trades, faster profits, faster everything, sometimes you're gonna blow a tire.
[¿Por qué lo hicimos? Lo hicimos para que fuera más rápido. Porque es mejor que tu dinero sea rápido, más rápido que el de la otra gente. Pero si quieres mercados más rápidos con operaciones más rápidas, ganancias más rápidas, todo más rápido, a veces se te reventará el neumático.]
Hay movimientos de Bolsa que son como un vuelo de Ícaro: suben demasiado alto hasta que su impulso se agota y caen estrepitosamente. Las subidas desatan la codicia de los inversionistas y traders inexpertos, mientras que las caídas desatan los pánicos.
La creación de riqueza es un proceso lento y laborioso que se alimenta de trabajo duro (o también trabajo inteligente), gasto controlado, ahorro e inversión paciente. En la ecuación de composición de riqueza intervienen variables como el tamaño de los aportes, su frecuencia, la tasa de retorno y, sobre todo, el tiempo. De todas ellas, la última es la protagonista. La paciencia es fundamental para crear riqueza de forma inteligente.
3. Sin riesgo no hay recompensa: calcúlalo. Sobre todo, cuídate de los influencers no certificados:
En la introducción de la película, Lee es presentado como una especie de Jim Cramer, llevando a la audiencia a seguir sus recomendaciones de inversión, de comprar o vender determinadas acciones:
Lee Gates: The name is Lee Gates, the show is Money Monster. Without risk, there is no reward. Should I sell? Should I a loan? GET SOME BALLS!
[El nombre es Lee Gates, el show es Money Monster. Sin riesgo no hay recompensa. ¿Debo vender? ¿Debo pedir prestado? ¡TEN PELOTAS!]
Jim Cramer es un ex administrador de fondos de capitales que ahora tiene un programa de televisión donde da consejos de inversión y hace entrevistas a personajes del mundo empresarial y bursátil. Sin embargo, aunque tiene una base de seguidores fiel y agradecida por sus consejos, a menudo sus programas y consejos se orientan demasiado por las fluctuaciones de mercado y en ocasiones dejan mucho que desear.
Lo mismo sucede con traders e influencers que pululan en Youtube, la mayoría sin preparación o certificación alguna para hacerlo. La recomendación al respecto es realizar una investigación profunda de todas las empresas, estrategias e inversiones recomendadas, e incluso asesorarse con opinión experta al respecto (en los países de Latinoamérica usualmente los bancos tienen una división de inversiones que pueden brindar consejo y asesoría a cambio de una comisión).
En la película, una recomendación de Lee llevó a Kyle a gastar todo su dinero en una sola acción, y las fluctuaciones del mercado (aunque no sin intervención de una mano humana) lo llevaron a perderlo todo. La idea es evitar colocarse en este tipo de situaciones.
4. No pongas todos los huevos en una misma canasta: diversifica.
Kyle invirtió todos los $60.000 que recibió en herencia por la muerte de su madre en una sola acción del fondo IBIS. Craso error. Con el derrumbe del precio de la acción, por un supuesto error de algoritmo, su dinero desapareció de un día para otro.
Benjamin Graham, autor del libro "El Inversor Inteligente", proponía una estrategia de diversificación simple que ha funcionado bien para muchas personas: repartir una parte del dinero en renta fija (bonos y letras del Tesoro, money markets, plazos fijos) y otra en acciones. Así balanceas los ingresos fijos, más seguros, aunque mas bajos (por el menor riesgo), con la apreciación de las acciones con el tiempo.
Las acciones también se deben diversificar, bien a través de la compra de ETFs (fondos indexados, es decir, acciones de fondos que replican un índice como el S&P 500, el Dow Jones o el Nasdaq, entre otros) o bien de un paquete diversificado de activos de varios sectores (consumo defensivo, tecnológicas, servicios públicos, financieras, etc...). Todo extremo es contraproducente, por lo que también debe haber un equilibrio entre diversificación y concentración de inversiones. La investigación constante y la ayuda de un asesor es fundamental para tomar decisiones inteligentes.
En resumen:
1. Protege tu dinero.
2. Aléjate de la ganancia fácil y rápida.
3. Toma riesgos calculados. Cuídate de influencers no certificados.
4. Diversifica.
"Money Monster" nos invita a reflexionar sobre el impacto de las decisiones financieras en la vida de las personas, la importancia de la transparencia y la responsabilidad, así como el papel de los medios de comunicación en la sociedad. Si meditamos sobre las lecciones anteriores, podemos llegar a obtener buenos resultados en nuestra vida y en nuestros negocios.
Espero que el contenido sea de utilidad e interés. Nos vemos en la próxima, ¡saludos!
Imagina a un estudiante universitario con una inteligencia tan descollante que lo hace odioso para la gran parte de sus semejantes, un talento inusual para los códigos y la programación y con la ambición suficiente como para hacer algo grandioso y que le permite destacar sobre la abrumadora mayoría de la gente; entonces tendrías la fórmula perfecta para crear una herramienta para conectar a millones de personas a un nivel nunca antes visto (en la era post MySpace).
Esta sería la descripción exacta de un Mark Zuckerberg que, junto con un grupo de amigotes (Eduardo Saverin, Dustin Moskovitz, Andrew McCollum y Chris Hughes), creó Facebook. Y de esto trata la película que analizaremos hoy: The Social Network o, en la excepcional y perfectamente lograda traducción al español, "La Red Social".
Inspirada en el libro The Accidental Billionaires ("Los Millonarios Accidentales") del autor Ben Mezrich, esta película del genial David Fincher (director de otra de mis películas favoritas, ya analizada en Gestión Inteligente, El Club de la Pelea), nos presenta magistralmente una ficción inspirada en hechos muy reales: los inicios, en los pasillos de la Universidad de Harvard durante los tempranos 2000, del fenómeno mediático característico del nuevo milenio: el surgimiento de plataformas en internet que permiten conectar a millones de personas a nivel global.
Zuckerberg (en la cara de un extraordinario Jesse Eisenberg), un estudiante de Ciencias de la Computación que, a pesar de sus grandes capacidades intelectuales, cae víctima de sus complejos al tratar pésimamente a su novia, Erica Albright (interpretada por Roney Mara), luego de insinuarle que ha salido con el portero del lugar donde están cenando y subestimar sus capacidades intelectuales y, aún así, pretendiendo disculparse para aplacar su reacción. Como es de esperarse, la novia termina la relación con él en ese instante y del hilo de acontecimientos que suceden a esa decepcionante experiencia, surge la red social por antonomasia: Facebook.
Es que Mark se retira a su residencia universitaria y, entre cervezas, publica entradas de su blog insultando a su ex novia, y poco después crea "Facemash", un sitio para comparar los rostros de las mujeres de la facultad, que llega a tener más de 20 mil visitas y logra la particular hazaña de colapsar la red de la universidad. Como consecuencia, Zuckerberg no sólo consigue que el Consejo de Harvard lo ponga a prueba por seis meses, sino que también le da una notoriedad inusitada a nuestro simpático amigo.
A raíz de la fama que le trajo este acontecimiento, lo contacta un tal Divya Narendra (interpretado por Max Minghella), junto con los gemelos Cameron y Tyler Winklevoss (interpretados por Armie Hammer), para que los ayudara a desarrollar una idea: la de construir un sitio para conectar a los estudiantes de todas las universidades y compartir sus experiencias en una plataforma social. Mark se compromete, pero le da largas al asunto, al tiempo que empieza a codificar un nuevo sitio para conectar a los estudiantes de Harvard (una idea bastante parecida a la que le revelaron los gemelos). Mark le contó su proyecto a su amigo Eduardo Saverin (Andrew Garfield), quien se interesó y aportó un capital inicial que permitió su desarrollo.
Cuando Narendra y los Winklevoss se enteraron del lanzamiento del sitio, se molestaron de que Mark no cumpliera con su parte del trato e intentaron (sin éxito) comunicarse con Zuckerberg a través de su abogado familiar, haciéndole saber que consideraban que había robado su idea. Eduardo se alarma de que esto pueda poner en riesgo su proyecto, del cual ya fungía como socio (junto con Zuckerberg y Moskovitz, otro de los desarrolladores del sitio), además de cabeza financiera y comercial. Efectivamente, luego de enterarse en una regattaen Inglaterra que Facebook ya había llegado a las universidades europeas, los Winklevoss se deciden a demandar al fundador de Facebook.
Mientras tanto, a medida que Zuckerberg y Saverin empezaban a saborear las miles de su éxito, conocieron a más chicas, entre ellas, Christy Lee, quien se haría novia de Eduardo y les presentaría a un nuevo adepto que terminaría convirtiéndose en el mentor de Mark: Sean Parker (interpretado por Justin Timberlake), fundador de Napster, para desvelo de Metallica y del resto de la industria musical. Parker atrajo grandes cantidades de capital fresco a la empresa, mediante un nombre legendario en la inversión: Peter Thiel.
El dinamismo de Parker contrastó con el enfoque más tradicional para los negocios de Eduardo. Y aquí empezaron los roces que terminaron con Saverin bloqueando las finanzas de la empresa. La disminución (o "dilución") de su participación accionaria mientras que Mark, Peter, Dustin y todos los demás conservaban sus porcentajes terminó haciendo el resto: Saverin demandaría a Zuckerberg a iría por todo Facebook...
Conectar a otros puede ser la puerta al éxito, pero como dice una de las líneas promocionales de la película: "no llegas a 500 millones de amigos sin hacer unos cuantos enemigos".
¿Cuáles son las 3 lecciones para los negocios y la vida podemos aprender de "La Red Social"?
1. La importancia de emprender está en crear. Comprométete con tu visión.
Desde el inicio de la película vemos a un Mark Zuckerberg comprometido al 100% con su visión de crear algo extraordinario: una red que le permitiera a la gente conectar entre sí y compartir su información personal (fotos, videos, comentarios e historias) con otros. Al contarle su idea a "Wardo" (Eduardo Saverin), le dice:
Mark Zuckerberg: People want to go online and check out their friends, so why not build a website that offers that? Friends, pictures, profiles, whatever you can visit, browse around, maybe it's someone you just met at a party. Eduardo, I'm not talking about a dating site, I'm talking about taking the entire social experience of college and putting it online. [La gente quiere entrar a internet y saber de sus amigos, ¿por qué no crear un sitio que ofrezca eso? Amigos, fotos perfiles, lo que quieras visitar, ¿por qué no volver a a ver a alguien que conociste en una fiesta? No estoy hablado de un sitio de citas, estoy hablando de tomar toda la experiencia social de la universidad y ponerla en internet].
Esto nos lleva a considerar lo que se necesita para ser emprendedor y empresario. Como vemos, la gran idea de Mark Zuckerberg (original o no) era conectar a la gente para que compartieran su información. Sin embargo, él no tenía el savoir fair (saber hacer) que distingue a un empresario con visión comercial del emprendedor que desarrolla una idea. Esto se lo suministrarían, al principio, Eduardo y luego, de una forma más espectacular, Sean Parker.
Durante una conversación de Zuckerberg con Sean Parker, este le cuenta la historia (verídica) de un tipo que fundó una empresa de ropa interior, de los móviles que lo llevaron a crear un gigante que cambió la percepción de las personas sobre ese producto, de los imponderables que lo llevaron al éxito y cómo, al vender su empresa y fracasar en otros negocios posteriores, perdió la motivación para vivir:
Mark Zuckerberg: You'r date looks so familiar to me. [Tu pareja me resulta familiar.]
Sean Parker: She looks familiar to a lot of people. [Es familiar para muchos.]
Mark Zuckerberg: What do you mean?
[¿A qué te refieres?]
Sean Parker: A Stanford MBA named Roy Raymond wants to buy his wife some lingerie but he's too embarrassed to shop for it at a department store. He comes up with an idea for a high end place that doesn't make you feel like a pervert. He gets a $40,000 bank loan, borrows another $40,000 from his in-laws, opens a store, and calls it Victoria's Secret. Makes a half million dollars his first year. He starts a catalog, opens three more stores and after five years he sells the company to Leslie Wexner and the Limited for four million dollars. Happy ending, right? Except two years later, the company's worth 500 million dollars and Roy Raymond jumps off the Golden Gate Bridge. Poor guy just wanted to buy his wife a pair of thigh-highs. [Un graduado de Stanford llamado Roy Raymond quiere comprar ropa interior para su esposa, pero le da vergüenza ir a una gran tienda. Se le ocurre un lugar sofisticado que no lo haga sentir como un pervertido. El banco le presta $40.000 y sus suegros otros $40.000. Abre una tienda y la llama Victoria's Secret. Gana medio millón el primer año. Lanza un catálogo, abre otras tres y después de cinco años vende la compañía a Leslie Wexner y The Limited por cuatro millones de dólares. Un final feliz, ¿no? Excepto que dos años después la compañía vale 500 millones de dólares y Roy Raymond salta del puente Golden Gate. El pobre tipo solo quería comprar ropa interior para su esposa.]
La anécdota de Parker era simplemente para decirle a Mark que su pareja en el momento era una modelo de Victoria's Secret, pero encierra una lección más profunda: la vida de un empresario es su negocio. Esto lo diferencia del inversionista que, aunque pueda considerar a sus inversiones un negocio (y no un simple commodity que compra y vende para sacarle una ganancia, como es la visión del trader), siempre marcará distancia con las acciones (Warren Buffet dice que "las acciones no saben que tu las posees... Así que ningún sentimiento que tengas sobre el mercado será recíproco").
En cambio, el enfoque del emprendedor es comprometerse con su negocio: hacerlo el centro de su vida. El tipo de compromiso que Stephen Covey le daba al cerdo en el desayuno pues pone su propia carne en el juego (-skin in the game-), mientras que la gallina meramente se involucra poniendo los huevos (pero nunca su pellejo).
Esa clase de compromiso lo vemos en el Mark Zuckerberg de la película: cuando estaba en Harvard lo vemos en todo momento escribiendo códigos, durante las classes, los descansos de las deposiciones del juicio, en incluso en las fiestas está siguiendo el desarrollo de su negocio, 24x24, sin descanso. Y se lo hace ver a Eduardo cuando le pide que lo acompañe en California, o cuando le reclama por haber cerrado las cuentas por sus celos al ver el rol creciente de Sean Parker en la empresa:
Mark Zuckerberg: Do you realize that you jeopardized the entire company? Do you realize that your actions could have permanently destroyed everything I've been working on? [M.Z.: ¿Te das cuenta de que pusiste en peligro la compañía? ¿Te das cuenta de que tus acciones pudieron destruir todo lo que hice?]
Eduardo Saverin: WE have been working on! [E.S.: Todo lo que hicimos, Mark!]
Mark Zuckerberg: [speaking frantically, almost hysterical] Without money the site can't function. Okay, let me tell you the difference between Facebook and everyone else, we don't crash EVER! If those servers are down for even a day, our entire reputation is irreversibly destroyed! Users are fickle, Friendster has proved that. Even a few people leaving would reverberate through the entire userbase. The users are interconnected, that is the whole point. College kids are online because their friends are online, and if one domino goes, the other dominos go, don't you get that? I am not going back to the Caribbean Night at AEPi! [M.Z.: Sin dinero el sitio no puede funcionar. Ok, te diré la diferencia entre Facebook y todo el resto: no paramos nunca. Si los servidores se apagan, nuestra reputación quedará destruida en forma irreversible. Los usuarios son versátiles, Friendster lo sufrió. Aunque quedaran pocos dejaría efectos permanentes en la base de usuarios. Ellos están interconectados. Los estudiantes están conectados porque sus amigos lo están, si uno se va, los otros se van, lo entiendes? No volveré a la noche caribeña de AEPi!
Más adelante, Zuckerberg le dice a Eduardo: "Actuaste como un niño, no como un empresario". Una clara señal de que Mark era una persona que estaba sobradamente comprometida con su empresa. En más de una ocasión queda claro que el móvil de Zuckerberg no era el dinero, sino crear algo extraordinario.
2. Propiedad intelectual y Dilución de Acciones. ¿"Es mejor un mal acuerdo que un buen pleito"?
La idea de la propiedad intelectual flota sobre la película de principio a fin: los gemelos Winklevoss demandan a Zuckerberg porque reclaman que este les robó una idea al crear Facebook, Eduardo Saverin reclama que su nombre debe aparecer como uno de los creadores en la cabecera de la empresa, Sean Parker se pavonea en la cama de una chica diciéndole que es el creador de Napster y que los artistas y la industria musical de entonces lo destruyeron a causa de unas regalías y, último, pero no menos importante, Mark Zuckerberg defiende como un gato patas arriba a su creación.
Cuando Eduardo se entera de que los gemelos le habían enviado cartas por intermedio de su abogado a Mark, tiene una conversación al respecto con él:
Eduardo Saverin: They're saying, the Winklevoss twins are saying that you stole their idea. [Los gemelos Winklevoss dicen que tú les robaste la idea.]
Mark Zuckerberg: I find that to be a little more than mildly annoying. [Sí, ya me había parecido que estaban un poco molestos.]
Eduardo Saverin: Oh? Well, they find it to be intellectual property theft. Why didn't you show this to me? [Bueno, aquí dicen que le robaste la propiedad intelectual. ¿Por qué no me lo enseñaste?]
Mark Zuckerberg: [flippantly] It was addressed to me. [Estaba dirigido a mi.]
Eduardo Saverin: They're saying that we stole theFaceBook from Divya Narendera and the Winklevosses. [Dicen que robamos Facebook a Divya Narendra y a los Winklevoss.]
(...)
Eduardo Saverin: Do they have grounds? [¿Tienen fundamentos?]
Mark Zuckerberg: The grounds are our thing is cool and popular and HarvardConnection is lame! Wardo, I didn't use any of their code, I promise. I didn't use anything! Look, a guy who builds a nice chair doesn't owe money to everyone who ever has built a chair, okay? They came to me with an idea, I had a better one. [Los fundamentos son que lo nuestro es genial y popular y HarvardConnection (la red social que crearon los Winklevoss, que luego cambiarían a ConnectU) es malo! Wardo, no usé ninguno de sus códigos, lo juro. No usé nada! Oye, alguien que fabrica una silla linda no les debe dinero a todos los fabricantes de sillas. Vinieron a mi con una idea, yo tuve una mejor.]
Aquí está el quid del asunto. La creatividad es algo muy libre y en el fondo no hay nada menos "original" que ser creativo: cualquier artista, escritor, influencer o bloguero lo podría confirmar. Más adelante me referiré un poco más a este punto; lo que importa por ahora es que el tema de la propiedad intelectual es complejo, pero muy importante, ya que vale millones de dólares. Por más que Mark haya intentado soslayar la demanda de los gemelos por un supuesto robo de la idea, al decirle a su abogada asistente lo siguiente:
Marylin Delpy: You must really hate the Winklevosses.
[Debes odiar en serio a los Winklevoss.]
Mark Zuckerberg: I don't hate anybody. The "Winklevii" aren't suing me for intellectual property theft. They're suing me because for the first time in their lives, things didn't go exactly the way they were supposed to for them.
[Yo no odio a nadie. Los Winklevoss me demandan por robo de propiedad intelectual. Ellos me demandan porque por primera vez en su corta vida, las cosas no les funcionaron como esperaban.]
Una de las cosas más interesantes del guion es que supieron presentarnos una historia en dos niveles y tiempos distintos: por un lado, la vida universitaria, el hervidero de ideas, creatividad y revolución tecnológica de donde surgió todo el fenómeno de Facebook como red social; por el otro, un proceso legal que se desarrollaba en una sala de "deposiciones" de una firma de abogados (las deposiciones son declaraciones de las partes de un juicio civil, que se desarrollan en la etapa previa al juicio en los tribunales, conocida como "pretrial discovery", un tema maravilloso como para escribir una tesis de maestría y dejarla inconclusa, aunque eso es otra historia).
La demanda de los gemelos Winklevoss contra Mark Zuckerberg era por infracción a la propiedad intelectual. Pero la demanda de Eduardo Saverin era por una forma algo complicada de incumplimiento de contrato: cuando Sean Parker atrajo a Peter Thiel como inversor de Facebook, se emitieron nuevas acciones que permitían la participación de los nuevos inversionistas. Aunque la participación de Mark Zuckerbeg, Dustin Moskovitz y Peter Thiel no sufrió modificaciones, la de Saverin disminuyó porcentualmente (ya que conservó el número original de acciones, a pesar de que se emitieron millones de otras nuevas). Este fenómeno, llamado "dilución de acciones" es tremendamente dañino para quien lo padece, aunque es una táctica bastante común entre las empresas (pensemos en, por ejemplo, los pobres accionistas de Shift Pixy y Lucid Group).
Es lo que pasa en la escena donde Eduardo le reclama a Mark la emisión de acciones:
Eduardo Saverin: (takes Mark's laptop and smashes it down on the desk, destroying it) How about now? You still wired in? [(Destruyendo la lapto de Mark) ¿Que tal ahora? ¿Sigues conectado?]
Sean Parker: Call security. [Llama a seguridad]
Eduardo Saverin: You issued 24 million new shares of stock. [Emitiste 24 millones de acciones nuevas.]
Mark Zuckerberg: You were told that if new investors came along... [Ya te dijeron que hay nuevos inversores.]
Eduardo Saverin: How much were your shares diluted? (points to Sean) How much were his? [¿Cuánto de tu parte redujeron? ¿Cuánto de la suya? (apunta a Sean)]
Gretchen: What was Mr. Zuckerberg's ownership share diluted down to? [(En un cambio de escenario, la abogada le pregunta a Eduardo Saverin en qué proporción fueron diluidas sus acciones:) ¿A cuánto se redujo la participación accionaria del Sr. Zuckerberg?]
Eduardo Saverin: It wasn't. [No se redujo]
Gretchen: What was Dustin Moskovitz's ownership share diluted down to? [Se redujo la parte del Sr. Moskowitz?]
Eduardo Saverin: It wasn't. [No se redujo]
Gretchen: What was Sean Parker's ownership share diluted down to? [Y dime, ¿a cuánto se redujo la parte de Sean Parker?]
Eduardo Saverin: It wasn't. [No se redujo]
Gretchen: What was Peter Thiel's ownership share diluted down to? [¿Fue la parte de Peter Thiel la que se redujo?]
Eduardo Saverin: It wasn't. [Tampoco]
Gretchen: And what was your ownership share diluted down to? [¿Y entonces a cuánto fue reducida tu parte accionaria?]
Eduardo Saverin: .03 percent. [0.3 por ciento]
En la sala de deposiciones, cada parte narra su versión de los hechos y así los abogados pueden establecer los fundamentos del caso y determinar a ciencia cierta si hay base para ir a un juicio o para una autocomposición de la controversia, es decir, llegar a un acuerdo. Es lo que al final hace la abogada asistente, proponiéndole a Mark que le pague una indemnización a los Winklevoss, ya que llegar a un juicio le perjudicaría por la forma en que los abogados suelen manipular las historias y las percepciones frente a un jurado:
Marylin Delpy: [Urging Zuckerberg to make the $65 million settlement with the Twins] Pay them. In the scheme of things, it's a speeding ticket.
[Págales. Como están las cosas, será solo un boleto]
En resumidas cuentas, los Winklevoss ganaron $20 millones en efectivo, $45 millones en acciones y firmaron un acuerdo de confidencialidad. Con eso, se convirtieron en unos de los primeros grandes inversores en una criptomoneda llamada Bitcoin y ahora son milmillonarios. Igualmente Eduardo Saverin, que por un acuerdo similar, recuperó su participación original, se nacionalizó en Singapur y con eso se ahorró $700 millones en impuestos. Mark obtuvo de cada quien un acuerdo de no divulgación y antidifamación, conservando su empresa. Todos ganan y se ahorran años y millones en gastos judiciales.
3. Ideas: robar una te puede costar millones, pero concretar una te puede dar miles de millones
Efectivamente, Mark pagó muchos millones (en efectivo y en acciones) a los Winklevoss y a Saverin, pero esto le permitió continuar desarrollando su idea que, una vez materializada, fue uno de los grandes emprendimientos del siglo. Y aquí está el verdadero valor de la idea: no en lo que representa por sí misma, sino en lo que se convierte cuando la llevas a la realidad.
Y ese fue el gran mérito del personaje de Zuckerberg: mientras que los gemelos Winklevoss tenían una idea, pero se decantaron por la forma tradicional (tan old money) de pagarle a alguien para que la materializara; Mark Zuckerberg, haciendo gala del espíritu emprendedor del capitalismo (típico de grandes nombres como Elon Musk, Henry Ford y otros), se arremangó la camisa y empezó a trabajar.
Las horas de sueño perdido invertidas en escribir códigos para materializar su idea fueron lo que le permitió decirle a Eduardo, con una confianza nivel Dios, que "no todo el que hace una silla le debe dinero a los demás creadores de sillas". Y es lo que vuelve a su personaje arrogantemente invencible: nadie le puede quitar que fue él quien creó Facebook, una idea mejor que cualesquiera ConnectU y Myspaces que fueron desplazados por el crecimiento imparable de la gran red social.
Como comenté más arriba, el móvil de Zuckerberg no era (al menos originalmente) el dinero, sino crear algo que permitiera conectar a la gente. Esto quedó patente en uno de los diálogos con Divya Narendra y los Winklevoss:
Divya Narendra: You invented something in high school too, right? [¿También inventaste algo en la secundaria, ciero?]
Mark Zuckerberg: An app for an MP3 player that recognizes your taste in music. [Una aplicación para el MP3 para reconocer tus gustos musicales]
Divya Narendra: Anybody try to buy it? [¿Alguien quiso comprarlo?]
Mark Zuckerberg: Microsoft. [Microsoft.]
Divya Narendra: Wow. How much? [Wow. ¿Cuanto?]
Mark Zuckerberg: Didn't sell it, uploaded it for free. [No lo vendí, es para descargar gratis.]
Divya Narendra: For free? [¿Gratis?]
Mark Zuckerberg: Yeah. [Sí.]
Divya Narendra: [Looking a little puzzled] Why? [¿Por qué?]
[Mark shrugs] [(Mark se encoge de hombros)]
Al final, queda claro que los Winklevoss no eran creadores, sino solo visionarios, soñadores. No tenían la capacidad para llevar por sí mismos su sueño a la realidad. Zuckerberg sí que tenía esa capacidad, porque pertenece a esa rara clase de personas que puede construir algo con su propio trabajo (la misma categoría de personas a la que pertenece un Pavel Durov, otro creador -¿o copiador?- eminente de este siglo). Y es lo que permitió decirle a los gemelos en la misma sala de deposiciones lo siguiente:
Mark Zuckerberg: You know, you really don't need a forensics team to get to the bottom of this. If you guys were the inventors of Facebook, you'd have invented Facebook.
[No necesitas un equipo de forenses para llegar al fondo de esto. Si fueran los inventores de Facebook, habrían inventado Facebook]
No solo se trata de tener una idea o un sueño. Si no los llevas a la realidad con tu trabajo, no son más que ilusiones. Solo una parte de la creatividad es pensar y alumbrar ideas, pero la otra parte, quizás tanto o más importante, es la de llevarlas a la realidad (el 90% de la transpiración que complementa el 10% de la inspiración, según la frase atribuida a Tomás Edison).
Esta es una de mis películas favoritas, por el tema, las actuaciones y lo bien lograda que está en todos los sentidos. Es para mí un verdadero placer haber compartido tan solo 3 de las miles de reflexiones que inspira esta obra.
Espero que el contenido sea de tu agrado. Nos vemos en una próxima ocasión, saludos!
"The Big Short", titulada en español "La gran apuesta", es una película de 2015 que trata sobre la crisis financiera de 2008, ocasionada por los impagos de las hipotecas "subprime" y catapultó la "Gran recesión" económica de ese año, con impactos a nivel global.
Inspirada en un libro de Michael Lewis, el mismo autor de Moneyball, la película cuenta la historia de varios traders (Mike Burry, Mark Baum, así como Charlie Geller y Jamie Shipley, apadrinados por Ben Rickert) que, advertidos de que en el mercado inmobiliario se estaba gestando una burbuja, iniciaron posiciones en corto ("short sell") de los instrumentos financieros derivados de ese mercado: bonos respaldados por hipotecas (MBS) y los paquetes de bonos de distinta calificación (CDO).
Quien primero se percata de que algo no anda bien en el mercado de hipotecas es Mike Burry (Christian Bale), un gerente de hedge fund (fondo de cobertura) que anticipó que el mercado de bonos respaldados por hipotecas con alto riesgo de impago ("subprime") terminaría derrumbándose, por lo que tomó la iniciativa de negociar con varios bancos de inversión (Morgan Stanley, Deutsche Bank y otros) la emisión de un nuevo producto financiero: los Credit Default Swap (o permuta/seguro de impago de préstamo hipotecario), con el cual, a cambio de una prima mensual pagada por Burry, este obtendría una compensación en caso de incumplimiento de pago por parte de los deudores de hipotecas. Así, en la medida en que el mercado de bonos no se derrumbara, Burry pagaba una prima mensual; si el mercado de bonos se derrumba por el impago de las hipotecas subyacentes, Burry recibiría una compensación.
Mike es un personaje real y una de las estrellas de las inversiones en la actualidad. Médico neurocirujano con escasa habilidades sociales (las escenas cortadas de la película ahondan en su relación con el Síndrome de Asperger), se presenta usualmente descalzo y vestido sin formalidad, escuchando metal extremo para liberar la tensión que le ocasionaba la apuesta riesgosa de tomar una posición en corto contra el (hasta entonces) "estable" mercado hipotecario. Un tipo bastante simpático.
Mientras hacía sus pasantías en hospitales, Burry inició un mítico blog sobre inversiones, a fin de pagar su deuda universitaria, teniendo resultados tan extraordinarios, que terminaría abandonando su carrera médica para iniciar su propio fondo de cobertura, Scion Capital, donde a mediados de los 2000, empezó a tomar posiciones en corto contra los bonos respaldados por hipotecas.
Muy pronto el rumor de este nuevo producto se esparció entre los banqueros y llegó a oídos de otro personaje central de la película, Jared Vennett (Ryan Gosling), quien también funge como narrador de la historia, un tipo cínico y avaricioso, pero con la suficiente honestidad como para reconocerlo abiertamente. Vennett por error se comunica con la oficina de Mark Baum (Steve Carrell), el heterodoxo y explosivo Gerente de otro hedge fund, quien termina citándolo a una reunión para conocer sobre el nuevo producto financiero con el cual le propone a sus potenciales clientes irse en corto contra el mercado inmobiliario.
El personaje de Mark Baum se inspira en Steve Eisman, gestor del fondo FrontPoint Partners. De origen judío, hijo de traders y atormentado por una tragedia familiar (en el film se trata del suicidio de su hermano; en el personaje real, el fallecimiento de un hijo), Baum/Eisman es un tipo sin pelos en la lengua, absorbido por su talante apocalíptico y su cruzada ética contra el fraude en el mundo financiero. Acompañado de un equipo tan poco ortodoxo como él, toma posiciones en corto con el propósito ambiguo de castigar a los bancos que comerciaban bonos y productos derivados conformados por hipotecas con alto riesgo de impago y obtener un gran beneficio con el derrumbe del mercado inmobiliario.
Por su parte, el personaje de Jared Venett se inspira en el broker Greg Lippmann, quien para la época previa a la crisis trabajaba para Deutsche Bank como líder global de Bonos respaldados en activos y Obligaciones de deuda colateralizada, en cuya posición le vendió al fondo de Baum/Eisman los instrumentos para tomar posiciones en corto contra el mercado de bonos hipotecarios. Es curiosa la asociación de Vennett/Lippmann con un personaje como Baum/Eisman, ya que aquél representaba de alguna manera todo lo que este último criticaba del mundo financiero. El conocimiento profundo del mercado hipotecario le facilitó a Vennett/Lippmann el ofrecimiento a Baum/Eisman de los instrumentos para tomar posiciones en corto y obtener grandes ganancias de la crisis de hipotecas subprime de 2008.
Otra de las historias que cuenta la película es la de Charlie Geller (interpretado por John Magaro) y Jamie Shipley (interpretado por Finn Wittrock), un par de traders amateurs bastante ávidos y relativamente exitosos (a partir de un capital inicial de $100.000 en tres años lo convirtieron en nada menos que $30 millones), que querían ingresar con su fondo Brownfield Fund a las grandes ligas de Wall Street. En una entrevista fallida con ejecutivos de un banco de inversión, encuentran un prospecto en el que se detalla el nuevo mecanismo de inversión y se proponen utilizarlo, para lo cual requerían de una licencia especial, por lo que piden la ayuda a su mentor, el trader retirado y medio hippie Ben Rickert (Brad Pitt), quien obtiene para ellos la autorización para comerciar con los derivados.
El personaje de Charlie Geller, está basado en el trader Charlie Ledley, mientras que el de Jamie Shipley se inspira en James Mai, fundador de Cornwall Capital. Por su parte, el carácter de Ben Rickert, quien ayuda con su experiencia a Charlie y Jamie a obtener la licencia para comerciar instrumentos financieros derivados, está modelado en Ben Hocket, un trader del Deutsche Bank, quien luego se unió a Cornwall Capital y, con su experiencia, les ayudó a obtener beneficios gigantescos durante la crisis financiera de 2008.
Geller y Shipley no solo se limitaron a posiciones en corto con los instrumentos más riesgosos (bonos con calificación inferior) como lo hicieron Burry y Baum, sino que incluso iniciaron posiciones respecto de los bonos con mayor calificación crediticia, a sabiendas que los paquetes de bonos incluían un alto porcentaje de instrumentos riesgosos, con lo que la probabilidad de impagos (y por lo tanto de beneficiarse con las permutas) era mayor.
Hay muchos detalles interesantes en la película, como el contraste de validaciones de la burbuja hipotecaria realizado por los equipos de Burry y de Baum (el primero fue analítico y cuantitativo, revisando miles de prospectos de hipotecas; el segundo fue empírico y de campo, visitando a arrendatarios, beneficiarios de créditos y brokers); así como las explicaciones de ciertos conceptos complejos por parte de personajes famosos como la actriz Margot Robbie, el chef Anthony Bourdain, la cantante Selena Gómez y el premio Nobel Richard Thaler.
Aunque la tasa de impagos de las hipotecas se incrementaba al pasar el tiempo, aumentando el riesgo de los instrumentos colaterales, el precio de las primas pagadas a los bancos por los traders no aumentaba, dada la ceguera de las empresas calificadoras (como Standard & Poor y Moody's) que no modificaban la calificación de los Bonos ni los colaterales (CDOs), llevando la burbuja (y todo el sistema financiero) al límite de la implosión.
Cuando finalmente estalla la crisis, cada uno de nuestros personajes terminaría beneficiándose con la caída de la cotización de los bonos provocada por el aumento de la mora de los deudores de créditos hipotecarios, obteniendo ganancias millonarias: los fondos de Burry y Baum obtuvieron cifras milmillonarias, mientras que Geller y Shipley, aunque obtuvieron menor rendimiento en términos nominales, sí multiplicaron varias veces su inversión inicial, obteniendo mayores retornos que los anteriores. Vennett se benefició de las altas comisiones de intermediación (brokerage) obtenidas por el éxito de las operaciones (ganando cerca de $50 millones).
La película es una crítica feroz a las prácticas financieras comunes en el mercado inmobiliario estadounidense de comienzos del siglo XXI, en el que los bancos especulaban con productos como los bonos respaldados en créditos hipotecarios irresponsablemente concedidos, así como en los denominados derivados, instrumentos altamente riesgosos, con los que obtenían ganancias extraordinarias con la poco ética práctica de agrupar bonos con diversos niveles de calificación de riesgo de impago (que en ocasiones era superior al 90% de los instrumentos).
Al final, es evidente que nadie pagó por el daño ocasionado por el derrumbe del mercado financiero (tan sólo un tal Kareem Serageldin, ejecutivo de Credit Suisse, acusado de inflar los precios de los bonos respaldados en hipotecas al inicio de la crisis) y que los bancos fueron graciosamente rescatados con el dinero de los contribuyentes. Al final, la culpa de la crisis terminaría colocándose en los pobres y los inmigrantes, para variar.
¿Cuáles son las 5 lecciones que podemos aprender de la película The Big Short?
1. La ignorancia es peligrosa: invierte en lo que conoces, conoce en lo que inviertes
It ain't what you don't know that gets you into trouble. It's what you know for sure that just ain't so. (No es lo que sabes lo que te mete en problemas, sino lo que das por seguro, pero que simplemente no es así)
Hay cosas conocidas: son las cosas que sabemos que sabemos. Hay incógnitas conocidas: son las cosas que sabemos que no sabemos. Hay incógnitas desconocidas: son las cosas que no sabemos que no sabemos. Y hay cosas desconocidas: son las cosas que sabemos, pero no nos damos cuenta de que las sabemos. Actuar bajo presuposiciones, tomando como certezas lo que son simples convicciones es peligroso, tanto en la vida como en los negocios.
A lo largo de toda la película hay varias personalidades que intervienen, explicando algunos conceptos financieros necesarios para comprender la trama del film. El mundo de la inversión es complejo, aunque no imposible de comprender. Uno de los grandes secretos para dominar este campo es la formación constante y el manejo apropiado de los conceptos fundamentales: un buen libro (clásicos viejos como El Inversor Inteligente, de Benjamin Graham, o algunos más actuales como Un paso por delante de Wall Street, de Peter Lynch), un curso respaldado por una institución y profesores de calidad, artículos y videos de autores experimentados, la suscripción a un buen servicio de información y, si no eres profesional, la asesoría de un buen especialista certificado por una institución financiera oficial son fundamentales para insertarse en el mundo de la inversión.
Como dice Warren Buffet:
"Never invest in a business you cannot understand" (Nunca inviertas en un negocio que no puedas entender).
Una de las razones por las que inicié este blog hace 18 años es porque quería ahondar en mi aprendizaje sobre economía, gerencia y finanzas. Cuando me siento capaz de escribir algo para que otro lo pueda leer, es porque siento que ya lo entiendo relativamente bien. Cada nueva entrada quiero que sea un nuevo aprendizaje tanto para mí, como para aquellos lectores con quienes comparto estas líneas. Por esto, a continuación profundizo en algunos de los conceptos financieros necesarios para comprender la película y toda la crisis de 2008:
a) Posiciones en corto: la estrategia de vender en corto, es decir, especular con un producto financiero asumiendo que su cotización o precio de mercado caerá en el futuro, es el leitmotiv de Dumb Money, otra excelente película analizada en este blog, y significa ir en contra un valor financiero o todo un mercado, como en el presente caso. Mike Burry lo explica en la película al hablar con Lawrence Fields, uno de los inversionistas de su fondo (inspirado en Joel Greenblatt, uno de los mentores del Burry real):
Mike Burry: I want to short the housing market. [Quiero vender en corto vivienda.] Lawrence Fields: Really? But the housing market is rock solid. Greenspan just said bubbles are regional, defaults are rare... [Pero el mercado de vivienda es muy sólido. Greenspan dijo que las burbujas son regionales, hay pocos impagos... Mike Burry: Greenspan's wrong. [Mira... Greenspan está equivocado.]
La posición de Burry la comenta Margot Robbie al inicio de la película, mientras se da un baño de burbujas:
Margot Robbie: Basically, Lewis Ranieri's mortgage bonds were amazingly profitable for the big banks. They made billions and billions on their 2% fee they got for selling each of these bonds. But then, they started running out of mortgages to put in them. After all, there are only so many homes and so many people with good enough jobs to buy them, right? So, the banks started filling these bonds with riskier and riskier mortgages. That way, they can keep that profit machine churning, alright? By the way, these risky mortgages are called subprime. So, whenever you hear the word subprime, think shit. Our friend, Michael Burry, found out that these mortgage bonds that were supposedly 65% AAA, were actually just, mostly, full of shit, so now, he's going to short the bonds, which means to bet against. Got it? Good... Now, fuck off. [Básicamente los bonos hipotecarios de Ranieri fueron muy redituables para los bancos. Ganaron miles de millones de dólares con sus honorarios del 2% por cada bono que vendían. Pero se les empezaron a acabar las hipotecas para crearlos. Después de todo, hay un número finito de casas y un número finito de gente con empleos buenos para comprarlas. Los bancos empezaron a incluir hipotecas más riesgosas en los bonos... Así podían hacer que su máquina de utilidades siguiera funcionando. A propósito, las hipotecas riesgosas se llaman "no preferentes". Cuando oigan "no preferente" piensen "estiércol". Nuestro amigo Michael Burry se enteró que esos bonos hipotecarios que supuestamente eran 65% AAA estaban llenos de estiércol. Ahora va a "vender en corto" los bonos. Lo cual significa "apostar contra". ¿Entendieron? Muy bien. Ahora lárguense.]
b) Los Mortgage Backed Securities (MBS) o bonos de hipotecas subyacentes: un bono es un instrumento de crédito mediante el cual el emisor recibe una cantidad de dinero, a cambio de pagarle al inversor periódicamente una cantidad fija determinada ("cupón"). Mediante los bonos, determinados agentes (generalmente empresas privadas e instituciones estatales) emiten deuda para cumplir con sus planes. En el caso de los bonos hipotecarios, los bancos que otorgan créditos hipotecarios a los clientes que compran vivienda a cambio del pago periódico junto con determinado interés, para financiar ese préstamo emiten bonos que están respaldados por el pago de esa hipoteca: el adquiriente del bono le presta dinero al banco a cambio de un interés. Si la hipoteca no se paga, el banco se queda con la vivienda y con el remate continuará pagando el cupón del bono hipotecario hasta su vencimiento.
Los bonos, como la mayoría de los productos financieros, obtienen una calificación crediticia de acuerdo al riesgo que se estima que tienen. Esta calificación crediticia la otorgan las agencias de calificación (como Standard & Poor’s y Moody's) y usualmente se denominan por letras: los productos AAA son los menos riesgosos (mayor seguridad de pago y, por tanto, menos retorno -interés más bajo-) y son denominadas "prime"; a partir de BBB disminuye la seguridad de su pago, es decir aumenta el riesgo y, por tanto se cobra un interés mayor; estas hipotecas son las denominadas "subprime".
Se sostiene que este instrumento fue creado por Lewis Ranieri, tal y como lo comenta Jared Vennett al inicio de la película:
Jared Vennett: In the late '70s, banking wasn't a job you went into to make large sums of money. It was a fucking snooze, filled with losers. Like selling insurance or accounting. And if banking was boring, then the bond department at the bank was straight up comatose. We all know about bonds. You give 'em to your snot-nosed kid when he turns 15; maybe, when he's 30, he makes a hundred bucks. Boring. That is until Lewis Ranieri came on the scene at Salomon Brothers. You might not know who he is, but he changed your life more than Michael Jordan, the iPod, and YouTube put together. You see, Lewis didn't know it yet, but he had already changed banking forever with one simple idea.
[A fines de los 70´, uno no trabajaba en la banca para hacerse rico. Era muy aburrido. Lleno de perdedores. Como vender seguros o contabilidad. Y si la banca era aburrida, el departamento de bonos del banco era comatoso. Todos sabemos de bonos. Se los das a tu mocoso cuando tiene 15 años. Quizá cuando tenga 30 años gane $100. Aburrido. Hasta que Lewis Ranieri apareció en Salomon Brothers. Quizá no sepas quién es, pero cambió tu vida más que Michael Jordan, el iPod y You Tube juntos... Lewis no lo sabía, pero cambió el mundo de la banca con una idea simple...]
Lewis Ranieri: The mortgage-backed security. Or private-label MBS. You've got your average person's mortgage. Fixed rate, 30 years. Boring, safe, small payoff, right? But, when you have thousands of them all bundled together, suddenly the yield goes up but the risk is still small because, well, they're mortgages! And who the hell doesn't pay their mortgage?...
[... Los valores respaldados por hipotecas. O MBS de etiqueta privada. Está la hipoteca normal. Interés fijo, 30 años. Aburrida, segura, ganancia pequeña, ¿no? Pero cuando juntas miles en un sólo paquete de repente el rédito sube, pero el riesgo sigue pequeño porque son hipotecas. ¿Y quién no paga su hipoteca?]
Inversionista: What exactly is the credit rating on this bond?
[¿Cuál es la calificación de crédito de este bono?]
Lewis Ranieri: This bond, gentlemen, is AAA-rated.
[Este bono está calificado AAA.]
Inversionista: This is exactly what the Michigan state pension fund has been looking for.
[Es justo lo que el fondo de pensión de Michigan está buscando.]
Jared Vennett: The money came raining down, and for the first time, the banker went from the country club to the strip club. Pretty soon, stocks and savings were almost inconsequential. They were doing $50, $100, $200 billion in mortgage bonds and dozens of other securities a year, and America barely noticed as its number one industry became boring old banking. And then, one day, almost 30 years later, in 2008, it all came crashing down. In the end, Lewis Ranieri's mortgage-backed security mutated into a monstrosity that collapsed the whole world economy, and none of the experts or leaders or talking heads had a clue it was coming.
[Empezó a llover dinero. Por primera vez, el banquero pasó del club campestre al del striptease. Las acciones y los ahorros perdieron casi toda su importancia. Estaban ganando $50, $100, $200 mil millones en bonos de hipotecas y decenas de otros valores al año. EE.UU. apenas se dio cuenta de que su industria número uno ahora era la aburrida banca. Hasta que un día, casi 30 años después, en 2008 todo se vino abajo.]
c) Los Collateral Debt Obligations (CDO) u obligaciones de deuda colateralizada: son otro producto financiero derivado, que concentra a un conjunto de bonos hipotecarios de distinta calificación (es decir, agrupa en un mismo paquete a bonos AAA, BBB y CCC), para luego comercializarlos en conjunto o por tramos, disminuyendo en apariencia el riesgo, pero aumentando el margen de ganancia. El chef Anthony Bourdain lo explica así:
Anthony Bourdain: OK, I'm a chef on a Sunday afternoon, setting the menu at a big restaurant. I ordered my fish on Friday, which is the mortgage bond that Michael Burry shorted. But some of the fresh fish doesn't sell. I don't know why. Maybe it just came out halibut has the intelligence of a dolphin. So, what am I going to do? Throw all this unsold fish, which is the BBB level of the bond, in the garbage, and take the loss? No way. Being the crafty and morally onerous chef that I am, whatever crappy levels of the bond I don't sell, I throw into a seafood stew. See, it's not old fish. It's a whole new thing! And the best part is, they're eating 3-day-old halibut. *That* is a CDO. [Soy un chef. Es domingo, y preparo el menú de un restaurante. Pedí mi pescado el viernes, que es el bono que Burry vendió en corto. Pero parte del pescado fresco no se vende. No sé por qué. Quizá descubrieron que el halibut es inteligente, como el delfín. ¿Qué hago? ¿Tiro el pescado sin vender, que es el nivel BBB del bono en la basura, y acepto la pérdida? Imposible. Siendo un chef astuto y moralmente oneroso echo los niveles malos del bono que no vendí al guisado de mariscos. No es pescado viejo. Es algo totalmente nuevo. Lo mejor es que están comiendo el halibut de hace 3 días. Eso es un CDO.]
d) Synthetic CDO u obligaciones de deudas colateralizadas sintéticas: a algún creativo imitador de Lewis Ranieri se le ocurrió agrupar un conjunto de Bonos ya agrupados en CDO y formar otro derivado, los CDO al cuadrado o sintéticos, considerando que por la diversificación de riesgo (es decir, siguiendo la explicación de Bourdain, incluir en una olla más grande a varios guisados de mariscos que contienen distintos pescados con un rango amplio de fechas de vencimiento), extrayendo sucesivas capas de rentabilidad a productos con un riesgo oculto. Selena Gomez y Richard Thaler lo esplican así:
Selena Gomez: Okay. So here's how a synthetic CDO works.Let's say I bet $10 million on a blackjack hand. $10 million because this hand is meant to represent a single mortgage bond. [Así es cómo funciona un CDO sintético: Digamos que le apuesto $10 millones a una mano de veintiuno. $10 millones porque esta mano representa un sólo bono hipotecario.]
Dr. Richard Thaler: Okay, Selena has a pretty good hand here, showing 18. Dealer showing seven. That's a really good hand for Selena. Good odds. In fact, her chances of winning this hand are 87%. [Selena tiene una mano bastante buena. Tiene 18. La banca muestra un 7. Muy buena mano para Selena. Sus probabilidades de ganar son del 87%.]
Selena: So, my odds are good. I'm on a winning streak. Everybody in this place wants to get in on the action. How could I lose, right? [Tengo buenas probabilidades, estoy teniendo suerte. Todos quieren participar en las apuestas. ¿Cómo puedo perder?]
Thaler: Now, this is a classic error. In basketball it's called the Hot Hand Fallacy. A player makes a bunch of shots in a row. People are sure they're gonna make the next one. People think that whatever's happening now is gonna continue to happen into the future. During the real estate boom, markets were going up and up and people thought they would never go down. [Ese es un error clásico. En baloncesto se llama "La falacia de la mano buena". Un jugador mete muchos tiros seguidos. Todos creen que meterá otro. Creen que lo que está pasando ahora seguirá en el futuro. Durante el boom de bienes raíces, los mercados subían y la gente creía que nunca iban a bajar.]
Selena: So people who are watching and think that I won't lose will make a side bet. Now, this is the first synthetic CDO. [La gente que está observando hace una apuesta secundaria. Ese es el primer CDO sintético.]
Apostador 1: I love Selena Gomez. I bet you $50 million she wins. And I'll give you 3-to-1 odds.
[Me encanta Selena Gómez. Apuesto $50 millones a que gana, probabilidades de 3 a 1.]
Apostador 1: 3-to-1 odds? Okay, I'll take that bet. [¿3 a 1? Haré esa apuesta.]
Richard: Now, somebody else is gonna want to make a bet on the outcome of their bet... That will lead to synthetic CDO number two. [Ahora alguien va a querer apostar sobre el resultado de la apuesta de ellos. Eso creará el CDO sintético número 2.]
Apostador 3: Hey, I bet you $200 million that lady in the glasses wins that bet. [Te apuesto $200 millones a que la señora de las gafas gana esa apuesta.]
Apostador 4: She probably will win. So I want a great payoff. [Probablemente gane. Quiero un rédito muy grande.]
Apostador 3: How about 20-to-1? [¿Qué tal 20-1?]
Apostador 4: Deal. [Trato hecho.]
Selena: And this will go on and on with more and more synthetic CDOs. [Y esto seguirá con más y más CDO sintéticos.]
Richard: And we can transform an original $10 million investment into billions of dollars. [Y podemos transformar una inversión original de $10 millones en miles de millones de dólares.]
Explicado en una escena tan simple el esquema fraudulento creado por el sistema financiero, no sin razón Jared Vennet comentó lo siguiente:
Jared Vennett: If the mortgage bonds were the match, then the CDOs were the kerosene soaked rags, then the synthetic CDO was the atomic bomb that the drunk President holding his finger over the button, it was at that moment in that dumb restaurant, with that stupid look on his face that Mark Baum realized the whole world economy might collapse.
[Si los bonos hipotecarios eran el fósforo y los CDO los trapos con gasolina los CDO sintéticos eran la bomba atómica en manos de un borracho. En ese momento, en ese restaurante, con esa mirada estúpida que Mark Baum entendió que la economía mundial se podía colapsar.]
e) Los Credit Default Swaps (CDS) o permutas de incumplimiento crediticio: otro instrumento derivado, que permite que un crédito determinado esté cubierto ante el potencial riesgo de impago. Adquirir este producto es semejante a un seguro, con la diferencia de que el tomador/beneficiario del Swap en este caso no es el titular del bien asegurado. Así, quien adquiere un CDS se compromete a pagar una prima al emisor, en la medida en que el instrumento subyacente (sea un préstamo o un bono hipotecario) funcione correctamente, mientras que el emisor se compromete a pagarle al comprador una cantidad de dinero en caso de que haya cesación de pagos de la hipoteca o suspensión de pagos del bono.
Michael Burry: I want to buy swaps on mortgage bonds. A credit default swap that pays off if the underlying bond fails. [Quiero comprar swaps de bonos hipotecarios. Un swap de incumplimiento crediticio que pague si el bono que lo respalda no paga.]
Goldman Sachs Sales Rep (Lucy): You want to bet against the housing market? [¿Quiere apostar contra el mercado de vivienda?]
Michael Burry: Yes.
Goldman Sachs Quant (Deeb): Why? Those bonds only fail if millions of Americans don't pay their mortgages. That's never happened in history. If you'll forgive me, Dr. Burry, it seems like a foolish investment. [Esos bonos sólo fallan si millones no pagan sus hipotecas. Nunca en la historia ha pasado. Si me disculpa, me parece una inversión tonta.]
Michael Burry: Well, based on prevailing sentiment, the market, the banks and popular culture, yes, it's a foolish investment. But, everyone's wrong. [Basándose en la opinión prevalente del mercado y los bancos en la cultura popular, sí, es una tontería. Pero todos están equivocados.]
Goldman Sachs Sales Rep (Lucy): This is Wall Street, Dr. Burry. If you offer us free money, we ARE going to take it... [Es Wall Street. Si nos ofrece dinero gratis, lo aceptamos.]
Michael Burry: [interrupts her] My one concern is that when the bonds fail I want to be certain of payment in case of solvency issues with your bank. [Sólo me preocupa que cuando los bonos ya no puedan pagar quiero estar seguro de que me paguen, en caso de que su banco tenga problemas de solvencia.]
Goldman Sachs Sales Rep (Lucy): I'm sorry, are you for real? You want to bet against the housing market and you're worried WE won't pay YOU? [Disculpe, ¿habla en serio? ¿Apuesta contra la vivienda y le preocupa que no le paguemos?]
Goldman Sachs Quant (Deeb): [confers, whispering with colleage, in a lengthy sidebar] Dr. Burry, we could work out a pay-as-we-go structure that would pay out if the bonds fail. But it would also apply to your payments if the value of the mortgage bond goes up, You'd have to pay us monthly premiums. [Podemos crear una estructura de pagos a plazos por si los bonos resultan impagos. Pero también se aplicaría a sus pagos si los bonos aumentan. Nos tendría que pagar primas mensuales.]
Goldman Sachs Sales Rep (Lucy): Is that acceptable, Dr. Burry? [¿Le parece aceptable, Dr. Burry?]
Michael Burry: Yes... yes. I have prospectuses on the six mortgage-backed securities I want to short. [Sí. Tengo prospectos de 6 valores respaldados por hipotecas que quiero vender en corto.]
Goldman Sachs Quant (Deeb): [Lengthy silence as the Goldman reps scan and review the thick booklets] Dr. Burry, these should be fine. [Dr. Burry, no hay problema.]
Goldman Sachs Sales Rep (Lucy): We're prepared to sell you five million in credit default swaps on these mortgage bonds. [Podemos venderle $5 millones en swaps de incumplimiento de bonos.]
Michael Burry: Could we make it a hundred million? [¿Pueden ser $100 millones?]
2. Sé paciente y firme en tu tesis de inversión
The Big Short conjuga cuatro subtramas: la de Michael Burry, la de Mark Baum y su gente, la de Charlie Geller, Jamie Shipley y Ben Rickert y por último, la de Jared Vennett, quien funge como nudo en el que convergen las otras tres. Sin embargo, el punto de partida de toda la historia es la idea genial de Burry de "apostar" contra el mercado inmobiliario. Esto nos lleva a estudiar su peculiar estilo de inversión.
Cuando leemos cualquier declaración de Michael Burry o vemos alguna entrevista, de inmediato comprendemos que no es simple trader o especulador del mercado financiero. Aunque el fin último de Michael (y de todo inversionista) es multiplicar su dinero, él no se dedica al manido negocio de "comprar barato y vender caro" cualquier activo del mercado de valores. Mike es un inversor de valor (estilo asociado a Benjamin Graham y Warren Buffett, de quienes es ávido lector y seguidor), es decir, se dedica a identificar oportunidades de negocios (no solo acciones y bonos, sino, en un sentido más amplio, "valores") que se encuentren infravaloradas por el mercado y que posean un "margen de seguridad" para protegerse de las fluctuaciones de un mercado ineficiente.
Esto nos lleva a la característica más notable de Burry: su capacidad de visualizar y actuar en el largo plazo, su paciencia al sostener posiciones riesgosas durante un período de tiempo extenso. Mike monitoreaba el mercado inmobiliario desde 2003, en 2005-2006 empezó a negociar con los bancos los CDS (los instrumentos que le permitieron tomar posiciones en corto en el mercado inmobiliario) con la idea de que en la segunda mitad de 2007 el mercado empezara a mostrar señales de debilidad retornando las ganancias esperadas. Sin embargo, fue apenas en 2008 (por la ceguera de las empresas calificadoras, la inacción de los órganos reguladores del mercado y la corrupción de los bancos) cuando terminó estallando la crisis. Es decir, una año más de agónica espera para que su tesis de inversión se materializara. Esto requiere una capacidad psicológica notable.
Michael Burry: It's only a matter of time before someone else sees this investment. We have to act now. [En poco tiempo alguien más verá esta inversión. ¡Hay que actuar ahora!]
Lawrence Fields: And how do you know these bonds are built on subprime crap? Aren't they filled with hundreds of pages of mortgages? [¿Cómo sabes que los bonos no valen nada? ¿No están llenos de miles de páginas de hipotecas?]
Michael Burry: I read them. [Las leí.]
Lawrence Fields: You read them? No one reads them. Only the lawyers who put them together read them. [¿Las leíste? Nadie las lee. Sólo los abogados que los arman las leen.]
Michael Burry: I don't think they even know what they made. The whole housing market is propped up on these bad loans. It's a time bomb, and I want to short it. [Creo que ni ellos saben lo que hicieron. El mercado de la vivienda está sostenido por esos préstamos malos. Es una bomba de tiempo, y lo quiero vender en corto.]
Lawrence Fields: Through what instrument, Michael? There are no insurance contracts or options for mortgage bonds! The bonds are too stable. No one would buy them. [¿A través de qué instrumento? No hay contratos de seguros ni opciones para bonos hipotecarios. Los bonos son demasiado estables, nadie los compraría.]
Michael Burry: I'm going to get a bank to make me one. Then I'm going to buy a ton of them. [Lawrence... Esto es lo que voy a hacer: voy a hacer que un banco me haga uno. Y entonces voy a comprar una tonelada de esos.]
No solo es destacable la paciencia de Michael Burry y su visión a largo plazo, sino también la firmeza y perseverancia en su tesis de inversión. Cuando los inversionistas de su fondo se percataron de que las primas que debía pagar por los CDS representaban alrededor de $90 millones anuales, apostando en corto contra un mercado que se consideraba muy estable, exigían que les devolvieran su dinero e incluso amenazaron con demandarlo. Burry lo ha confirmado en entrevistas y por escrito y el deterioro de sus relaciones con los inversionistas de su fondo, así como el desgaste mental que le ocasionaba la espera de que su tesis se materializara, fueron las razones por las que cerró su fondo Scion Capital. Veamos otra escena significativa:
Lawrence Fields: Your big mortgage bet concerns us. We have no confidence in your ability to identify macroeconomic trends. [No tenemos confianza en tu habilidad de identificar tendencias macroeconómicas.]
Michael Burry: You flew here to tell me that? Why? I mean, anyone can see there's a real estate bubble. [¿Volaste hasta aquí para decirme eso? ¿Por qué? Cualquiera puede ver que hay una burbuja de bienes raíces.]
Lawrence Fields: Actually, no one can see a bubble. That's what makes it a bubble. [Nadie puede ver una burbuja. Por eso es una burbuja.]
Michael Burry: That's dumb, Lawrence. There are always markers. Mortgage fraud - it's quadrupled since 2000. Average take home pay is flat yet home prices are soaring. That means homes are debts not assets. [Qué tontería, Lawrence. Siempre hay indicadores. El fraude hipotecario se ha quintuplicado desde 2000, y la paga promedio no ha subido, pero los precios de casas se dispararon. Las casas son deudas, no activos.]
Martin Blaine: [sarcastically] So Mike Burry of San Jose, a guy who gets his hair cut at SuperCuts, and doesn't wear shoes, knows more than Alan Greenspan and Hank Paulson? [Entonces Mike Burry de San José, un tipo que tiene cortes de pelo baratos y no usa zapatos sabe más que Alan Greenspan y Hank Paulson.]
Michael Burry: Dr. Mike Burry. And yes... he does. [Dr. Mike Burry. Y sí, sabe más.]
3. Cuídate de la ceguera del supervisor/calificador
En los minutos iniciales de la película, Jared Vennett dice una frase que revela una de las razones por las que estalló la burbuja y por qué un grupo reducido de personas se aprovecharon de ella:
Jared Vennett: These outsiders saw the giant lie at the heart of the economy, and they saw it by doing something the rest of the suckers never thought to do: They looked. [Esos tipos vieron la mentira en el alma de la economía. Hicieron algo que a los demás tontos nunca se les ocurrió. Miraron.]
La crisis hipotecaria de 2008 fue una falla gigantesca del sistema financiero, pero particularmente de los supervisores (y en esto la SEC -siglas de Security and Exchange Commission, la Comisión de Bolsa y Valores-, entre regulador y fiscalizadora de las finanzas en los Estados Unidos) y de las empresas calificadoras, al no actuar ante la desbocada avaricia de los bancos en la concesión de créditos y en la especulación con instrumentos financieros con alto riesgo de impago.
Hay una escena extraordinariamente simbólica, cuando Mark Baum visita a una conocida de la agencia calificadora Standard & Poors. Esta, junto con Moody's y Fitch, se dedica a evaluar a las empresas y los instrumentos financieros (como hemos visto más arriba) según notas por letras: AAA es la nota máxima para indicar la solvencia, por debajo de ella, el riesgo de inversión es cada vez mayor. El punto es que, aunque desde 2006 los indicadores cuantitativos (que revisó Michael Burry) y la realidad del mercado inmobiliario (que constato Mark Baum y su equipo) indicaban un descontrol en la concesión de créditos y un deterioro progresivo en los pagos de hipotecas, estas empresas modificaron la calificación de los bonos del mercado inmobiliario, lo que mantenía las primas de los seguros de impago (CDS) artificialmente altas y precipitó la burbuja inmobiliaria.
Es muy irónico que el personaje de Standard & Poors era una persona con deficiencia visual, para mayor escándalo de Baum y su empleado; y esta es una de las sátiras más afiladas contra las agencias e instituciones que hicieron la vista gorda ante las irregularidades del mercado que ocasionaron la crisis.
Georgia: I can't see a damn thing. (SIGHS) My eye doctor's always busy. I end up taking any appointment they'll give me, and then the whole morning gets shot to hell! So... All righty, FrontPoint Partners, how can Standard & Poor's help you? [No veo nada. Mi oculista siempre está ocupado. Acepto cualquier cita disponible y pierdo toda la mañana. Entonces... muy bien... Socios FrontPoint ¿en qué les puede servir Standard & Poor's?]
Vinnie: Well, we don't understand why the ratings agencies haven't downgraded subprime bonds since the underlying loans are clearly deteriorating.
[No entendemos por qué no han degradado los bonos no preferentes si los préstamos subyacentes se están deteriorando.]
Georgia: Well, the delinquency rates do have people worried, but they're actually within our models. [Los impagos nos tienen preocupados, pero están dentro de lo predecible.]
Vinnie: Says you. [Eso piensa usted.]
Mark Baum: So... you're convinced the underlying mortgages in these bonds are solid loans. [Así que... están convencidos de que las hipotecas subyacentes son buenas.]
Georgia: That is our opinion, yes. [Eso opinamos, sí.]
Vinnie: Have you looked at the loan-level data? I mean, they're giving these loans to anybody with a credit score and a pulse. [¿Han analizado los préstamos? Les están dando préstamos a cualquiera que tenga un pulso.]
Georgia: Excuse me, sir. What do you think we do here all day? [¿Qué cree que hacemos aquí?]
Vinnie: We're not sure. That's why we're here. [- No sabemos. Por eso vinimos.]
Mark Baum: Here's what I don't understand...
[Esto es lo que no entiendo...]
Georgia: We check, recheck, recheck again. [Verificamos una y otra vez.]
Mark: If these mortgage bonds are so stable... [Si las hipotecas son tan estables...]
Georgia: Perhaps you could check your friend. [Controla a tu amigo.]
Mark: ... have you ever refused to rate? [¿se han negado a calificar...?]
Vinnie: Ma'am, that's delusional. [Señora, están alucinando.]
Georgia: We stand behind them. [Los respaldamos.]
Mark: Georgia, have you ever refused to rate any of these bonds upper tranches AAA? Can we see the paperwork on those deals? [¿Se han negado a respaldar los tramos superiores de los bonos AAA? ¿Podemos ver la documentación sobre esas calificaciones?]
Georgia: I am under no obligation to share that information with you, whoever you might be. [No tengo que compartir esa información.]
Mark: Just answer the question, Georgia. Can you name one time in the past year where you checked the tape and you didn't give the banks the AAA percentage they wanted?
[Sólo contesta la pregunta. ¿Puedes decirme una vez en el último año en que viste la cinta y no les diste a los bancos el porcentaje AAA que querían?]
Georgia: If we don't give them the ratings, they'll go to Moody's, right down the block. If we don't work with them, they will go to our competitors. Not our fault. Simply the way the world works.
[Si no les damos la clasificación, se van con Moody's, al lado. Si no los ayudamos, se van a la competencia. No es culpa nuestra. Así funciona el mundo.]
Vinnie: Holy shit.
[Maldita sea.]
Georgia: Yes, now you see. And I never said that. [Ahora lo saben. Y yo nunca se lo dije.]
Vinnie: They're selling ratings for fees. A ratings shop. [Están vendiendo calificaciones por dinero. Tienda de clasificaciones A.]
Mark: You can afford to make less. Make less. [Ganen menos dinero.]
Georgia: Nobody said that. And it is not my decision. I have a boss. [Nadie dijo eso. Y yo no lo decido. Tengo un jefe.]
Mark: Are you kidding me?
[¿Estás bromeando?]
Georgia: No, I am not "kidding you". How'd your boss do on the IPO? [No estoy "bromeando". ¿Cómo le fue a su jefe con la OPV?]
Mark: Is that the angle you're taking? So, now, anyone who has a boss can't be held responsible for doing shitty and illegal things. What are you, four? [¿Esa es tu defensa? Si alguien tiene un jefe, ¿no es responsable de hacer cosas malas e ilegales? ¿Qué, tienes 4 años?]
Georgia: No, I am not four, Mr. Baum. I am not, no. And I wonder what your incentives might be. Is it maybe in your best interest to have the ratings change? Is it, perhaps? How many credit default swaps do you own? [No, no tengo 4 años. No tengo 4 años. Y me pregunto qué incentivos puedes tener tú. ¿Quizá te convenga que cambien las calificaciones? ¿Sí, quizá? ¿Cuántos swaps de impagos de crédito tienen ustedes?]
Mark: Hmm? It doesn't make me wrong. [No por eso estoy equivocado.]
Georgia: No. It just makes you a hypocrite. [No. Pero sí eres un hipócrita.]
Esta escena es una de mis favoritas de esta película, por lo tragicómico de la situación, por la calidad de las actuaciones y por la carga simbólica. Mark Baum y su empleado Vinnie atacan a Georgia por no cambiar la calificación de los bonos cuando la tasa de impagos aumenta. Ella dice que están en sus previsiones normales y ante el escándalo de estos, ella cuestiona sus incentivos para pedir un cambio. Y es que todos tienen intereses y actúan en consecuencia.
Si embargo, la lección que me interesa destacar de todo esto es que los calificadores convenientemente ciegos, sea a cambio de una comisión o para mantener la fidelidad de sus clientes, dañaron a sus clientes, a la economía, a los que se posicionaron en corto, a los contribuyentes que debieron rescatar a los bancos y sobre todo a ellos mismos. Si el supervisor y el calificador no hace su trabajo por estupidez, ceguera o maldad, todos salimos afectados.
4. Si quieres algo, haz todo lo posible por alcanzarlo
Jared Vennett se percató de que sus compañeros de Deutsche Bank hicieron un buen negocio vendiéndole unos CDS a Mike Burry; de inmediato detectó la oportunidad y se puso a ofrecer el mismo instrumento financiero a otros inversores.
Charlie Geller y Jamie Shipley, el par de traders novatos, empezaron con un capital inicial de $100.000 y lo convirtieron en $30 millones y luego, al presentarse la oportunidad de irse en corto contra el mercado inmobiliario, hicieron todo lo posible por obtener una licencia para comerciar opciones financieras. Aunque inicialmente los grandes bancos de inversión los rechazaban por ser demasiado "pequeños" (su capital era un monto muy bajo para obtener la licencia para operar), a pesar de su inexperiencia ellos perseveraron hasta obtener la licencia y entrar en el gran juego de las finanzas.
JP Morgan Employee: Ted had asked me to do some meeting prep but I couldn't find any marketing material on you guys. [Ted me pidió que investigara un poco. No encontré ningún material sobre su marketing.]
Charlie Geller: Oh, we just moved here from Boulder. [Nos acabamos de mudar de Boulder.]
JP Morgan Employee: Yeah. Well, can we see your offering documents? [¿Puedo ver sus documentos de oferta?]
Charlie Geller: Well, Brownfield is its own money. [Bueno, Brownfield tiene su propio dinero.]
JP Morgan Employee: Well, can you tell us how much you manage? [¿Nos pueden decir cuánto dinero manejan?]
Charlie Geller: Of course. We're doing 30 million right now, uh, but we started four years ago with 110 thousand. So, as you can see, that's pretty phenomenal returns. [Claro. Manejamos $30 millones actualmente. Pero empezamos hace 4 años con $110.000. Así que, como puede ver son rendimientos fenomenales.]
Jamie Shipley: We want to get an ISDA agreement so we can deal in long-term options. [Queremos un acuerdo de ISDA con JP Morgan para poder mover opciones a largo plazo.]
(Subtitled: ISDA Agreement: An agreement that lets an investor sit at the 'big boy table' and make high level trades not available to stupid amateurs.Trying to be a high stakes trader without an ISDA is like trying to win the Indy 500 riding a llama.) [Acuerdo de ISDA: Un contrato que permite a un inversor hacer transacciones de alto nivel no permitidas a amateurs estúpidos. Ser un corredor sin un ISDA es como intentar ganar Indy 500 en una llama.]
JP Morgan Employee: [in a slightly condescending tone] That's really cool. That is SO cool. [Eso es genial. Eso es muy genial.]
Charlie Geller: Thank you. [Gracias.]
JP Morgan Employee: But, uh... you guys are under the capital requirements for an ISDA. [Pero les falta el capital necesario para un ISDA.]
JP Morgan Employee: By how much? [¿Por cuánto?]
JP Morgan Employee: [thinking] Uh... how much? One billion, four hundred seventy million. So... a lot. [Por mil cuatrocientos setenta millones. O sea, por mucho.]
Charlie Geller: This makes us look bad, doesn't it? That we didn't know what the capital requirements were? [Es malo no saber los requisitos de capital, ¿verdad?]
JP Morgan Employee: Uh... it's not great. But keep up those returns and give us a call way down the line, you know. Okay? [No es maravilloso. Pero sigan con esos rendimientos y llámennos en el futuro.]
Luego de esta escena un poco ridícula, Geller y Shipley encontraron el prospecto que explicaba la estrategia de invertir en corto, luego buscaron un mentor (Ben Rickert) y lo convencieron para que les consiguiera el contrato para poder operar opciones financieras y compraron muchos CDS. Su audacia y la capacidad de perseverar y aprender en el camino que se propusieron transitar, les permitió multiplicar su capital (de hecho, fueron los que lograron mayores ganancias en términos relativos).
5. Estupidez y maldad, sinceridad y avaricia
No creo que The Big Short sea un panfleto anticapitalista o revolucionario (aunque no ignoro si la intención de los productores haya sido criticar ferozmente al sistema, una tendencia muy de moda en los años posteriores a la crisis y cuando la película estuvo en cartelera, y que se ha extendido con la ingenua filosofía del wokismo). Está claro que todos los protagonistas son parte del sistema, solo que unos los utilizan para su propia ganancia sin atender a las consecuencias nefastas que pueden generar y otros simplemente también quieren ganar, pero se escandalizan de las prácticas fraudulentas de algunos agentes.
A lo largo de la película se nos ofrece un vaivén entre estupidez y maldad para calificar la conducta de los bancos (y los reguladores y calificadores) que ocasionó la crisis financiera de 2008. Cuando Mark Baum y su gente confrontan a Jared Vennet porque no baja las primas de los Swaps, aunque la tasa de impagos de hipotecas ha aumentado, este aclara que todo el sistema ignora lo que está pasando:
Mark Baum: That's not stupidity. That's fraud. [Eso no es estupidez, es fraude.]
Jared Vennett: Tell me the difference between stupid and illegal and I'll have my wife's brother arrested... I guess you just don't realize how clueless the system really is. Yes, there's some shady shit going down, but trust me, it's fueled by stupidity! [Dime la diferencia entre estúpido e ilegal, y mando arrestar a mi cuñado... ¿No se dan cuenta de que el sistema no tiene la menor idea? Sí, están pasando cosas turbias, pero créanme, las alimenta la estupidez.]
En el festín de ambición, nadie pensaba en las consecuencias de las decisiones de los agentes económicos. El trader retirado y hippie caviar de Ben Rickert lo advirtió a sus protegidos Geller y Shipley de la siguiente manera:
Ben Rickert: If we're right, people lose homes. People lose jobs, people lose retirement savings, people lose pensions. You know what I hate about fucking banking? It reduces people to numbers. Here's a number - every 1% unemployment goes up, 40,000 people die, did you know that? [... Si tenemos razón la gente va a perder sus casas. La gente perderá trabajos, ahorros para su retiro. La gente perderá pensiones. ¿Saben por qué odio la banca? Reduce la gente a números. Si el desempleo sube 1%, mueren 40.000 personas. ¿Lo sabían?]
Ante un auditorio de banqueros e inversionistas Mark Baum presenta franca y abiertamente su crítica:
Mark Baum: I got to stand for this. [Takes the microphone and stands] Okay, hi. My firm's thesis is pretty simple. Wall Street took a good idea, Lewis Ranieri's mortgage bond, and turned it into an atomic bomb of fraud and stupidity that's on its way to decimating the world economy. [Necesito pararme. Bueno, hola. La tesis de mi firma es muy sencilla. Wall Street tomó una buena idea, el bono hipotecario de Lewis Ranieri y la convirtió en una bomba atómica de fraude y estupidez que va camino a destruir la economía mundial.]
Los ejemplos son abundantes y dejan algo en claro: la crisis del sistema capitalista fue obra de agentes que se comportaron en una difusa frontera entre la estupidez y la maldad. A pesar de que mi convicción personal es que el sistema capitalista es el ha creado mayor suma de desarrollo y prosperidad económica a los largo de la historia, todo sistema económico es un producto de la conducta humana. Y si esta se guía por valores estúpidos y malvados, da lo mismo lo genial que puede ser el sistema económico o político, la suma de daño e infelicidad que puede generar no tiene límites. Ahí están ejemplos como Corea del Norte, la multitud de países africanos socialistas, Cuba y Venezuela, por una parte y Suiza, Singapur, China por el otro.
Si bien Adam Smith (el primer gran estudioso de la economía liberal de mercado y quien era un filósofo moralista) reconocía que el interés particular era el motor de la economía, los niveles de avaricia a los que puede llegar la Banca rondan los límites de la estupidez. ¿O será pura y simple maldad? Hay un principio, llamado de Hanlon, según el cual «No se debe atribuir a la maldad lo que se explica adecuadamente por la estupidez». El italiano Carlo Cipolla descubrió las leyes fundamentales de la estupidez:
I) Siempre e inevitablemente cualquiera de nosotros subestima el número de individuos estúpidos en circulación.
II) La probabilidad de que una persona dada sea estúpida es independiente de cualquier otra característica propia de dicha persona.
III) Una persona es estúpida si causa daño a otras personas o grupo de personas sin obtener ella ganancia personal alguna, o, incluso peor, provocándose daño a sí misma en el proceso.
IV) Las personas no-estúpidas siempre subestiman el potencial dañino de la gente estúpida; constantemente olvidan que en cualquier momento, en cualquier lugar y en cualquier circunstancia, asociarse con individuos estúpidos constituye invariablemente un error costoso.
V) Una persona estúpida es el tipo de persona más peligrosa que puede existir.
Matriz de Carlo Cipolla, donde clasifica a las personas según el grado de beneficio o perjuicio, propio o ajeno que puede causar su conducta: los inteligentes benefician a los demás y a sí mismos; los incautos o desgraciados, benefician a los demás y se perjudican a sí mismos; los estúpidos perjudican a los demás y a sí mismos y los malvados o bandidos, perjudican a los demás y se benefician a sí mismos. Según Cipolla, si bien lo ideal es el predominio de personas inteligentes (cuyo comportamiento los beneficie a ellos y a otros), dado el grado de perjuicio social que puede causar un comportamiento estúpido, una persona malvada puede ser socialmente preferible a una estúpida.
¿A qué viene todo esto? Hay algo de justicia poética en la apuesta en corto de un grupo de traders contra un sistema que llegó a tales niveles de corrupción, ceguera e incompetencia. Mal que bien, considero que todos tienen oportunidades con el sistema capitalista (más que en ningún otro sistema económico), incluso hasta los pesimistas, como aquellos que apuestan contra el mercado cuando este llega al extremo de la ineficiencia, estupidez o maldad.
La genialidad de traders como Burry y Baum/Eisman, es que intentan obtener ganancias de la idiotez y avaricia de banqueros que con sus decisiones estúpidas perjudican a la sociedad y a sí mismos. Tal y como el estrangulamiento de los cortos en la película Dumb Money es un remedio inesperado para la ambición de algunos fondos de cobertura, la estrategia en corto contra la burbuja del mercado inmobiliario es un llamado de atención cuando los reguladores (como la SEC y la FED) y las calificadoras (S&P, Moody's y Fitch) fallaron en su cometido.
Al igual que con la ignorancia y la maldad, hay otro vaivén de ideas que me interesa destacar: aquél entre la verdad y la avaricia. Cuando uno de los empleados de Mark Baum lo cuestiona por creer en una persona con la ambición de Jared Vennett, este responde que admira su sinceridad:
Mark Baum: The banks have given us 25% interest rates on credit cards. They have screwed us on student loans that we can never get out from under. Then this guy walks into my office and says those same banks got greedy, they lost track of the market, and I can profit off of their stupidity? Fuck, yeah, I want him to be right! [Los bancos nos han dado tarjetas de crédito al 25%. Nos arruinaron con préstamos impagables para estudiantes. Llega este tipo a mi oficina y dice que los bancos son avariciosos, que no están alertas y que me puedo beneficiar de su estupidez. Sí, quiero que tenga razón.]
Vinnie Daniel: How come you don't hate this guy? He is everything you taught us not to trust. [¿Por qué no lo odias? Es todo en lo que desconfías.]
Mark Baum: I can't hate him. He is so transparent in his self interest that I kind of respect him. [Su interés personal es tan transparente que lo respeto.]
El mismo miembro del equipo de Mark Baum, fascinado por la transparente avaricia que muestra Jared Vennet, lo confronta:
Vinnie Daniel: How are you fucking us?... [¿Cómo nos estás estafando?...]
Jared Vennett: When you come for the payday, I'm gonna rip your eyes out. I'm gonna make a fortune. The good news is Vinnie, you're not going to care cause you're gonna make so much money. That's what I get out of it. Wanna know what you get out of it? You get the ice cream, the hot fudge, the banana and the nuts. Right now I get the sprinkles, and ya - if this goes thru, I get the cherry. But you get the sundae Vinny. You get the sundae. [Cuando vengas a cobrar, te arrancaré los ojos. Ganaré una fortuna. No te va a importar porque vas a ganar toneladas de dinero. Eso gano yo. ¿Sabes qué ganas tú? Tú ganas el helado, el chocolate, el plátano y las nueces. Yo gano las chispas... Y sí, si esto resulta, gano la cereza. Pero tú ganas el helado. Tú ganas el helado.]
Vinnie Daniel: All right. I buy that. Thank you. [Está bien, me convenciste. Gracias.]
Algo semejante pasó con la escena de Georgia, de Standard & Poors, y Baum: este la presiona para que cambie la calificación de los bonos AAA, porque la tasa de impagos; ella se niega y él se escandaliza cuando ella reconoce que si lo hace pierde a sus clientes, los bancos. Y ella, que se convierte en la interlocutora sincera de la conversación, lo llama hipócrita, porque detrás de su escándalo moral hay un incentivo, un interés particular de obtener una ganancia con su posición en corto contra el mercado inmobiliario.
Luego de obtener millones para los inversionistas, Michael Burry cierra su fondo y en la carta que les dirige, empieza hablando de la honestidad:
Michael Burry: I met my wife on match.com. My profile said that I'm a medical student with only one eye, an awkward social manner, and 145 thousand dollars in student loans. She wrote back, "You're just what I've been looking for!" She meant honest. [Conocí a mi esposa en Match. com. Mi perfil decía: "Soy un estudiante de medicina con un sólo ojo, socialmente torpe y debo $145.000 en préstamos estudiantiles". Ella me escribió: "Eres justo lo que he estado buscando". Se refería a mi honestidad.]
The Big Short está llena de personajes muy humanos. Esto quiere decir, personas defectuosas, perfectibles, con virtudes y defectos. De todos, los más agradablemente sinceros eran una persona con probabilidad de estar dentro del espectro autista (Michael Burry), y esa dificultad en sus habilidades sociales es lo que le da el candor y la cruda sinceridad a su personaje; el otro es Mark Baum, atormentado por una tragedia familiar, y empeñado en una cruzada contra los grandes, los ambiciosos, los fraudulentos que al final son simplemente los más estúpidos.
La gran moraleja es, por una parte, cuidarse de la estupidez, tanto propia como ajena, y por la otra, intentar por todos los medios mantener la integridad, sinceridad y honestidad en un mundo caótico, donde si dejamos desbocar nuestros apetitos (ambiciones, avaricia, interés), nos pueden arrastrar a consecuencias perjudiciales para todos.
Espero que el contenido sea de tu agrado. Nos vemos en la próxima. Saludos.