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miércoles, agosto 13, 2014

Una Guía para el Debate sobre el Precio de la Gasolina



El reciente anuncio hecho por el Presidente Nicolás Maduro sobre (entre otros temas) el inicio de un debate sobre el precio de la gasolina no tomó desprevenido al blog Gestión Inteligente. De hecho, en varias ocasiones veníamos reflexionando al respecto: la primera, expresando cuales eran los 5 temas necesarios para discutir en el seno de la sociedad venezolana, donde no nos referimos exclusivamente al ámbito económico (por ejemplo, escribimos sobre los fines de la pena en una sociedad como la venezolana, que se dice democrática; la despenalización del aborto no terapéutico; nuestras prioridades educativas, pronunciándonos a favor de dedicar la parte más importante de los recursos del Estado a la educación básica -incluída la de carácter medio-, mientras que en la universitaria debería permitirse más activamente la apertura a los aportes y, en general, a la colaboración privada; y finalmente, la ineludible cuestión ambiental), aunque respecto a ese tópico, aludimos claramente al núcleo de lo que con el anuncio Presidencial se ha puesto en el tapete: la cuestión del subsidio de la gasolina y de los servicios públicos (electricidad, transporte, entre otros).

En una segunda oportunidad, reseñamos la experiencia de un país productor de petróleo que logró, con la asesoría del Fondo Monetario Internacional, desmontar el subsidio estatal sobre la gasolina, sin que se implementara una terapia de shock que impactara en sectores sociales vulnerables (como el lugar común indica que ocurrió en Venezuela durante el año 1989, uno de los detonantes de la jornada conocida como el Caracazo, de triste memoria para los venezolanos). La referida experiencia, seguimos pensando, puede ser un modelo valioso a seguir para inspirar las medidas que podrían ser implementadas al respecto por Venezuela.

En tercer lugar, cuando ya asomaba con fuerza la intención del Gobierno nacional por debatir el tema, mientras reseñábamos las noticias del momento, enumeramos algunos argumentos a favor de la medida, tales como: la racionalidad económica, el equilibrio presupuestario, la erradicación de (parte de) las distorsiones económicas existentes en el país, mismos que ahora se están discutiendo con fuerza en los interesados en el tema. La situación actual es más difícil que la oportunidad en la se empezó a tratar con menos timidez el tema del precio de la gasolina: la crisis económica, cocinada durante largos años de políticas audaces, pero equivocadas, que ahora es cuando han venido revelando su fracaso, ha estado afectando a toda la población venezolana: trabajadores y empresarios por igual. De allí lo importante de traer a colación el tema y de ventilarlo públicamente, no sólo entre las personas allegadas al oficialismo y los funcionarios encargados de las decisiones de política económica, sino por parte de toda la población.

Ángel Alayón, columnista de Prodavinci.com, una página dedicada a la actualidad venezolana, propone una guía para discutir el asunto. Al introducir el debate abiertamente planteado por Nicolás Maduro, sintetizó la situación de la siguiente manera:
El precio subsidiado de la gasolina genera cuantiosas pérdidas a PDVSA y al fisco nacional: los cálculos oficiales las estiman en 12.500 millones de dólares al año, producto de un subsidio que beneficia principalmente a los venezolanos que se movilizan en vehículos particulares, que son minoría y además tienen un ingreso superior al promedio. En consecuencia, el subsidio de la gasolina es regresivo. Es decir: beneficia a los que más tienen en perjuicio del resto de la sociedad. Por esta razón, en principio, el aumento del precio de la gasolina combatiría la desigualdad. Y ése es un argumento que escucharemos muchas veces en las próximas semanas.

Sin embargo, el beneficio de los que “menos tienen” depende del uso que se le dé a los recursos que genere el aumento del precio de la gasolina. Los dueños de vehículos pagarán más por cada litro de combustible, mientras que a PDVSA y al fisco le entrarán más recursos. ¿Se utilizará ese dinero producto del aumento del precio de la gasolina para beneficiar a quienes hay que beneficiar? En este torno a las respuestas a esta pregunta se centrará buena parte del debate. Muchos dirán que sí aceptan el aumento del precio de la gasolina, pero que debe discutirse sobre el uso de los fondos.

Nicolás Maduro, anticipándose a esta discusión, propuso una fórmula de distribución:

 “Propongo que todo el dinero que venga vaya a un Fondo Social centrado en el país y en sus necesidades”, señaló. La distribución será la siguiente: 20% para la Gran Misión Vivienda Venezuela, 20% para becas del sistema universitario, otro 20% para la Misión el  Amor Mayor, otro para Patria Segura  y un último 20% para vialidad y servicios”.

Se trata de un viejo recurso para darle viabilidad política a lo incómodo: marcar el destino de los fondos que se recaudan con nuevos impuestos o, en este caso, con el incremento del precio de un producto subsidiado a programas inapelables. Sin embargo, la propuesta de Maduro está lejos de agotar la discusión.
 Otros temas abordados por Alayón, incluyen:

* La disposición de información detallada sobre el destino de los recursos obtenidos al disminuirse (o eliminarse de plano) el subsidio a la gasolina. La transparencia volvería al debate más fluido y generaría mayor conciencia acerca de las necesidades y beneficios de la medida.

* La mayor efectividad de plantear inversiones concretas con los ingresos del aumento del precio del combustible, en lugar de asignar porcentajes a planes abstractos, sin que se desglose cómo serán utilizados, tal y como parece ser la propuesta del Presidente.

* La posibilidad de tomar en cuenta la propuesta de varias personas en torno a la entrega directa a los ciudadanos de (al menos parte de) lo recaudado por concepto del incremento.

* El impacto del debate en la forma en que se ha venido gestionando la empresa petrolera estatal, Petróleos de Venezuela (PDVSA) en los últimos 15 años.

* La evaluación de los posibles cambios en la conducta de los consumidores (en el sentido de una racionalización del uso del combustible).

* Finalmente, pero no menos importante, la cuestión de la incidencia de la medida en el desestímulo del contrabando de extracción de combustible venezolano hacia Colombia y Brasil, activado por el diferencial de precios entre nuestro mercado y el de los países vecinos.

La cuestión apenas inicia. Aún es imposible prever hasta donde nos llevará el curso de los eventos. Lo que sí parece seguro es que la decisión de aumentar el precio de la gasolina ya parece tomada, y que la supuesta consulta es tan sólo un mero trámite necesario para que aquella tenga cierta legitimidad para que se efectúe sin sobresaltos, sobre todo tomando en cuenta el hervidero social actualmente existente debido a la inestabilidad económica, la pésima gestión del gabinete en el ámbito y la tensión política que llegó a su culminación con los acontecimientos que estallaron en febrero de este año. Tal y como Alayón concluye su artículo, no nos queda más que expresar nuestro deseo de que la cuestión del precio de la gasolina (y de las demás que se avecinan en el ámbito económico) tenga un desenlace conveniente: "Ojalá pueda plantearse la discusión… o los fantasmas seguirán acechando". A conjurar, pues, esos fantasmas, debatiendo el asunto para tomar la decisión más favorable a los intereses de todos.

miércoles, abril 23, 2014

De la diplomacia y los diplomáticos (II)


  Dedicado a mis amigas y amigos del Servicio Diplomático venezolano 
y a mis colegas internacionalistas

 Lo que sigue es la continuación de los extractos del excelente libro de Armando Rojas, "Los creadores de la diplomacia venezolana":
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La defensa de los intereses económicos de la nación es uno de los objetivos más importantes de la diplomacia actual. Venezuela es un país esencialmente petrolero. La vida de la nación gira en torno a esta riqueza nacional. La diplomacia venezolana debe tener muy en cuenta este aspecto fundamental en la vida del país. En consecuencia, es necesario que el diplomático venezolano esté debidamente preparado para la defensa de este producto esencial de nuestra economía en los mercados internacionales... Nuestros diplomáticos deben estudiar cuidadosamente la estructura y organización de la OPEP, ese nuevo [!] Organismo en cuya creación tuvo parte primordial neustro país. No se pretende que todos los funcionarios de nuestro servicio exterior sean expertos petroleros. Pero sí consideramos que es deber de todos estar conveniente y debidamente informados sobre los aspectos fundamentales de este producto básico de nuestra economía.

En el exterior, existe la idea, errónea afortunadamente, de que Venezuela es sólo un país petrolero. Se ignora su enorme y sustantiva contribución a la cultura del Continente. El diplomático venezolano tiene en este sentido por delante una vasta tarea: la difusión de nuestros valores espirituales, tanto en el campo del pensamiento como en el de las artes. 

***

En estas páginas nos proponemos estudiar a algunos de aquellos eminentes varones que echaron los fundamentos de la diplomacia venezolana. Con escasísimos medios económicos y en medio de graves dificultades, cuando la patria nacía y era menester rodearla de toda clase de cuidados y precauciones para que no pareciera, estos recios y claros varones, supieron decir, con la frente levantada, la palabra precisa. Ellos realizaron la gestión necesaria, cumplieron las instrucciones impartidas y lucharon para hacer triunfar los principios de la equidad y de la justicia. Los creadores de nuestra diplomacia, gracias a su patriotismo y elevación de miras, lograron hacer oír su voz, la voz dévil de una nación inerme y pobre, que acababa de nacer a la independencia desangrada y titubeante después de una cruenta lucha que tomó varias décadas. Recuérdese el caso del gran Fortique. En sus conversaciones con los poderosos Cancilleres de un poderoso y esplendente Imperio, no titubeó jamás cuando tuvo que enfrentarse al león británico... Estos son los dechados que denen mirar los servidores de las relaciones intenracionales de Venezuela, decoro, dignidad, firmeza cuando es necesario; flexibilidad y ductibilidad siempre; espíritu de sacrificio; acendrado amor por el país que representan; una conducta ciudadana intachable y, como corona y síntesis de estas cualidades, la defensa serena y firme de los intereses de la nación.

***
LOS CREADORES DE LA DIPLOMACIA VENEZOLANA

La política exterior de un país comprende los objetivos que el mismo persigue en sus relaciones con los demás miembros de la comunidad internacional, así como los medios de que el mismo se vale para lograr tales propósitos. El instrumento para llevar a cabo la política internacional de un país lo constituye el servicio exterior. Diplomacia, en su más amplio sentido, abarca tanto los objetivos como los medios y el instrumento. Para que la diplomacia de un país pueda calificarse de eficaz debe existir una perfecta y armónica correlación entre esos tres términos.

Podemos adelantar que la diplomacia venezolana de las primeras décadas de la República fue una diplomacia brillante por los objetivos que se propuso, los medios que utilizó, y sobre todo, el instrumento que la llevó a cabo.

La diplomacia [en Venezuela] nació bajo el signo de lo continental...

En la circular de la Junta Suprema de Caracas a los Ayuntamientos de las demás capitales de América para exponerles la razón de su actitud, el Presidente Llamozas y Tovar habla, interpretando el sentimiento de los criollos venezolanos, un lenguaje que trasciende los límites de la oscura provincia a la que pertenecía. Habla en nombre de la América toda... Simón Bolívar, el primer Embajador de Venezuela durante su misión a Londres, a raíz de los acontecimientos de abril, fue calificado por la prensa londinense como el "Embajador de América".
Simón Bolívar, para la época de la Misión a Londres, tenía 28 años.
...El primer objetivo que se trazó la Junta de Caracas fue el de ganar la buena voluntad de las naciones que podrían favorecer la causa de los criollos americanos. A tales fines se acreditan las primeras misiones diplomáticas. Las integran hombres de primera categoría. Ejemplo al que debe inclinarse la nueva diplomacia venezolana. Sólo con hombres capaces e íntegros al frente de nuestros negocios diplomáticos podremos aspirar a que se restablezca el prestigio venezolano en el exterior. Una diplomacia en manos de improvisados y advenedizos en nada habrá de favorecer a los altos intereses del Estado y, por el contrario, se corre el grave riesgo de poner en peligro esos mismos intereses.
***
Una vez lograda la independencia, después de largos años de cruentas luchas, la diplomacia venezolana, entonces parte de la Unión Colombiana, se propone un objetivo de largo alcance continental... El Congreso de Panamá de 1826 habría de ser el punto culminante de esta política concebida por Bolívar y llevada a feliz término por uno de sus más hábiles y capaces colaboradores en el campo de la diplomacia: Don Pedro Gual.
El gran Pedro Gual.

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La tercera etapa de la diplomacia venezolana comienza a raíz de la disolución de la Gran Colombia. Constituida en nación soberana, Venezuela dedicó sus esfuerzos, en el campo internacional, a lograr su reconocimiento por parte de aquellas potencias que, como los Estados Unidos, Inglaterra y, sobre todo España, más interesaban a su futuro desarrollo político y económico.

...La misión de Alejo Fortique como Ministro Plenipotenciario en Londres, cubre el período que se extiende desde 1839 hasta 1845, año de su muerte. Por espacio de seis años, el minente hombre público realizó una sorprendente labor en defensa de los intereses de Venezuela...

Queremos mencionar, si bien brevemente, a otro de los varones más eminentes de nuestra diplomacia: don Santos Michelena. Además de otros muchos selakados servicios en los campos de la política, de las finanzas, la República debe a don Santos Michelena el arreglo de la cuestión relativa a la deuda pública de Colombia...

Don Santos Michelena
...fue aquella una época dorada y fecunda en positivas realizaciones. la diplomacia venezolana marcó pautas en América. Y los hombres encargados de realizarla cumplieron, en forma digna, decorosa y eficiente una tarea que colocó muy alto nuestro prestigio y que compromete nuestro quehacer en el campo de las relaciones internacionales. Ellos nos señalan rutas que debemos continuar para el mayor prestigio de nuestro país.

lunes, marzo 24, 2014

De la diplomacia y de los diplomáticos (I)

A mis amigas y amigos del Servicio Diplomático venezolano 
y a mis colegas internacionalistas

 Lo que sigue son extractos del excelente libro de Armando Rojas, "Los creadores de la diplomacia venezolana":
"Mucho se ha denigrado de la diplomacia y de los diplomáticos. Unas veces, con razón. Otras, las más, sin ella. Diplomacia, para muchos, es sinónimo de holgazanería, snobismo y frivolidad. Se considera, frecuentemente, al diplomático como el prototipo del hombre que ha resuelto, de la mejor manera, el problema de vivir sin trabajar o trabajando lo menos posible...
El viejo Talleyrand solía decir, con la malicia y socarronería que le caracterizaba, que la palabra le había sido concedida al hombre para disfrazar la verdad. Y aplicaba a la diplomacia este extraño y peregrino concepto. También, un embajador inglés de los tiempos de Jacobo I, Sir Henry Wotton, expresó en cierta oportunidad la opinión de que 'un embajador era un hombre honrado a quien se le envía al extranjero a mentir por el bien de su país'...

No cabe duda que muchas de las críticas y de los chascarrillos que se han hecho de la función diplomática tienen su origen en la actitud de un buen número de agentes del servicio exterior que, tergiversando el verdadero sentido de su misión, se han ocupado en poner de relieven el aspecto superficial de la carrera, sin llegar a comprender que la diplomacia es un oficio que requiere, más que ningún otro, acendrado espíritu de servicio público, pasión por su país, arraigado sentido ético, responsabilidad, seriedad, discreción, decoro y hasta buenos modales.

Fácil es decir que el diplomático es un holgazán. Lo que no parece tan fácil es el cumplimiento cabal de las obligaciones que en todo momento el diplomático está llamado a desempeñar. Diplomacia es, ante todo, presencia: presencia del país que se representa en todos los órdenes de la vida nacional del país donde se ostenta la representación. Esta presencia exige en el diplomático una actitud de vigilancia permanente... El buen diplomático es un obrero sin jornada limitada. El buen diplomático tiene que estar dispuesto a realizar la tarea que, a cualquier hora del día o de la noche, le exija el servicio de su país. El diplomático responsable, con entrañable pasión y celo por los intereses de su nación, debe estar siempre en función de servicio. Las mismas horas de aparente frivolidad, como las que dedica a las reuniones sociales, debe emplearlas en beneficio de su país. Y quizás sea, precisamente, la vida social la que le ofrece el teatro más adecuado para realizar su mejor trabajo. Un diplomático culto, ilustrado, conocedor a fondo de la realidad de su patria, no debe dejar pasar ocasión propicia, sin ser por supuesto impertinente ni inoportuno, para dar a conocer mejor a su país; para hacerlo amar y respetar; para despertar simpatías por el mismo. Considero que una de las primeras obligaciones de los agentes del servicio exterior es la de hacer simpático a su país a través de su simpatía y de su cultura personal.
 ***
Hay un aspecto que, en mi concepto, es de vital importancia para el desempeño de funciones diplomáticas; aspecto que hay que cultivar desde los bancos mismos de la Universidad. Me refiero al aspecto ético. Puede parecer ocioso el que se traiga a colación este ángulo de la carrera que para muchos, al parecer, no tiene importancia y, para los más, se da por descontado en todo aquel que aspire a ocupar una función pública y, de manera especial, si esta función es representativa del país en el exterior. Es verdad que la moralidad y honestidad deben constituir la base de nuestra conducta ciudadana. La vida de comunidad exige, cada día más, que los hombres se ajusten a las normas y principios de la moral para que la vida se desenvuelva en forma más digna y fácil para todos los miembros de la comunidad. Hay que convenir que muchos de los tropiezos y dificultades que encontramos en nuestra vida de relación se deben, de modo principalísimo, al quebrantamiento de los principios morales que debieran reglar nuestra conducta. Por eso el Libertador que con tan empecinado empeño se esforzó por organizar los nuevos estados, hijos de su genio y de su sacrificio, insistió con machacona tenacidad en hacer comprender a sus conciudadanos la importancia de la moral. Cuando quiso resumir en dos palabras las necesidades primordiales de las nuevas Repúblicas, acuñó una frase clarividente y lapidaria: Moral y Luces son nuestras primeras necesidades. En su mente equiparaba la moral a la educación y le atribuía a una y a otra igual importancia para la consolidación y buena marcha de la República... Por encima, o por debajo, de todos nuestros males y de todas nuestras deficiencias y como raíz de ellas, habrá que llegar siempre a estos dos grandes males nacionales: la falta de educación y falta de ética. Existe una entrañable y profunda correlación entre estas dos cosas. Si lográramos mejorar nuestro nivel educativo, ipso facto, mejoraría nuestro nivel moral y viceversa... la primera necesidad de la República hoy, como en los tiempos de Bolívar, es la educación del pueblo. Pero una educación entendida en la plenitud del concepto. Es decir, como la adquisición de un sistema de valores intelectuales y morales que hagan de cada ciudadano un elemento útil para sí mismo y para la sociedad en la que actúa y se desenvuelve.

...En la escogencia de los servidores de la diplomacia venezolana deberá contar, por encima de todas las demás calidades, la condición moral de la persona. De nada valen, aún, en muchos casos, pueden resultar hasta perjudiciales al prestigio y buen crédito de la nación, las brillantes dotes intelectuales de muchos diplomáticos que acrecen de honestidad, moralidad y espíritu de responsabilidad...

A los noveles aspirantes a la carrera habrá que inculcarles, con tenaz insistencia, el concepto de grandeza y dignidad de la misión que la República habrá de encomendarles un día. Hacerles ver que el representante diplomático es una especie de sacerdote del prestigio y dignidad nacionales; que sobre sus hombros reace la tremenda responsabilidad del buen nombre y c´redito de su país en el exterior; que la gestión de un agente debe estar respaldada por la integridad de su conducta y que nada hay más perjudicial para la nación que un diplomático inescrupuloso y deshonesto que, amparado en las prerrogativas que le confiere su condición, abusa de aquello que él mismo debe, más que ningún otro, respetar. ¿Cómo puede merecer respeto, entre las personas y las instituciones del país donde se desarrolla su acción, quien comienza por irrespetar los usos, las costumbres y las leyes de ese país?

El prestigioso diplomático inglés Harold Nicolson, en su delicioso libro "La Diplomacia", al estudiar el diplomático ideal insiste en las condiciones morales del agente, pues, en su opinión, la base de toda buena negociación es la influencia moral que aquél logre obtener en el seno de las asambleas y en los círculos políticos, sociales, económicos y culturales del país donde ejerce sus funciones.

...La diplomacia moderna es un juego de cartas sobre la mesa, realizado con lenguaje claro y limpia intención. La mentira, el engaño y la astucia son en nuestros días, armas obsoletas que a nadie persuaden. Los países que integran la comunidad internacional conocen a cabalidad sus fuerzas y sus debilidades.
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En nuestra época, el juego de la diplomacia se ha desplazado del salón de recepciones a la mesa de las discusiones. No digo que en el salón no se pueda hacer diplomacia eficaz. Ahí está la habilidad del diplomático: saber aprovechar para la defensa de los intereses de su país las circunstancias aparentemente frívolas de la vida. Pero quiero recalcar que el juego de la diplomacia se ha trasladado del terreno político y social al campo económico. Hasta el Tratado de Utrecht la diplomacia constituyó un juego de equilibrios políticos y territoriales. Hoy más que eso, es un campo de lucha económica y de mercados.
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Muchos imaginan que para ejercer el arte o el oficio y la profesión de diplomático (la diplomacia es un poco de todo esto) basta cierto espíritu de sociabilidad unido a buenos modales y a una elegante y discreta capacidad para ingerir licores en las reuniones sociales. Pero la verdad es que si para todas las profesiones u oficios se necesita una preparación adecuada para el cabal desempeño de las tareas que le son propias, el de la dipomacia requiere en sumo grado y, tal vez más que ningún otro, una preparación más cuidadosa y esmerada. Las fallas o errores que puedan cometerse en el manejo de los asuntos internos, por graves que sean, se quedan dentro de la propia casa. No ocurre lo mismo con los errores del funcionario diplomático en el desempeño de la misión que le ha sido encomendada...

No es la diplomacia oficio fácil de cumplir, ni se puede desempeñar a cabalidad esta tarea sin una adecuada, sólida y específica preparación. De ahí la importancia que reviste para la República la formación de sus futuros agentes diplomáticos y, en consecuencia, el interés que ofrece la Escuela de Estudios Internacionales, semillero de nuestra diplomacia del mañana.

...Debemos recordar, con Arturo Uslar Pietri, que un país de primera no se hace con una Universidad de segunda. Y esta calidad no se obtiene solamente por arte y milagro de modernos laboratorios ni de aulas equiparadas con todos los elementos de la técnica avanzada. Esta calidad se obtiene, por encima de todo, con el elemento humano. En una Universidad, el binomio profesor-alumno, es lo fundamental. Claro que una Uniersidad moderna debe estar dotada de todos aquellos elementos técnicos que exija nuestra época, pero esto siempre será secundario. Es menester insistir en la calidad humana y en la capacidad intelectual de los futuros dirigentes de la nación en los diversos campos de la actividad pública y privada.

...El diplomático, es ante todo, un vocero de su país. En las reuniones sociales, en las mesas de Conferencia, en las conversaciones privadas, el agente diplomático debe actuar siempre teniendo en cuenta que ostenta la representación de su país. La palabra, ese instrumento primordial de expresión en la vida social, adquiere para el diplomático especial relieve y significación. El novel diplomático deberá prepararse para expresar adecuadamente sus ideas no solamente en su propio idioma, sino también en aquellos que por su universalidad han sido considerados siempre como idiomas de la diplomacia, a saber, el inglés y el francés...

Se ha dicho que la diplomacia es el arte de persuadir y disuadir. En este sentido el diplomático y el orador tienen sus puntos de contacto. De ahí, que tanto el uno como el otro, deba cultivar el arte de la conversación. Arte difícil y lleno de escollos, en el que se peca por carta de más como por carta de menos. Decir lo que se quiere y únicamente lo que se quiere supone una permanente vigilancia y estricto control sobre el espíritu. Decir lo que debe decirse, a su debida oportunidad, es prerrogativa de  inteligencia avisada y perspicaz. En diplomacia se puede errar, o por no hablar a tiempo o por hablar demasiado o fuera de propósito. Decir bien, dentro de las conveniencias, todo lo que debe decirse y ni una palabra más, es lo que según Martens, constituye el arte de la diplomacia. Por eso una de las virtudes más estimadas en el diplomático es el tacto. Un diplomático sin tacto es como un guía sin sentido de oritentación. Para tener éxito tanto en el arte de la conversación como en el trato con las gentes, el diplomático debe ser psicólogo... Conocer las reacciones humanas, en las diversas circunstancias de la vida, es condición indispensable para manejar los hombres. Y el buen diplomático, como el buen político, debe ser experto en el arte de manejar hombres... La diplomacia que es una rama de la política, jamás podrá aplicarse adecuada y eficazmente, sin el conocimiento de la naturaleza humana en toda su complejísima estructura. Dicho conocimiento se tiene o por don gratuito de la naturaleza o por estudio y observación. Cuando no se tiene por gracia se puede obtener por esfuerzo.
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Debería establecerse un estrecho contacto entre la Escuela y la Cancillería. Funcionarios con conocimiento y experiencia en el Servicio Exterior deberían ser llamados a dictar charlas a los alumnos de la Escuela, a fin de darle a ésta orientación realista y práctica. Para ser un buen diplomático no basta saber Derecho Internacional...
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El diplomático venezolano tiene en sus manos una hermosa bandera para el prestigio de la patria. Esta bandera es el pensamiento genial del Libertador. La diplomacia venezolana debe de ser una diplomacia bolivariana en cuanto debe esforzarse en difundir los grandes ideales contenidos en esa doctrina que es la doctrina de una América libre, soberana, unida, dueña de su propio destino; de una América, con su propia ideología y su camino propio".

lunes, febrero 24, 2014

Reflexiones gerenciales desde el "Tercer Mundo" (III)

Continuamos con la tercera entrega de las reflexiones de Enrique Tejera París, publicadas, como se ha indicado en las primeras dos oportunidades (aquí la primera y la segunda), en un Libro Homenaje al historiador venezolano Guillermo Morón, publicado por la Academia Nacional de la Historia en 1996:

LAS (POSIBLES) SOLUCIONES A LA CRISIS DE PAÍS. 
APORTES A LA DISCUSIÓN

A) La educación masiva a través de medios de comunicación
"Hace años trajeron a Caracas a un experto en tráfico de no recuerdo qué ciudad de los Estados Unidos y, por supuesto, lo llevaron a un programa de televisión para ser interrogado por un grupo de esos periodistas y caraqueños vergonzantes... Alguien le preguntó qué solución daría a la indisciplina de peatones y motociclistas al cruzar las esquinas y el experto contestó en su idioma, con toda naturalidad: 'Education, education'. Allí se armó la barhúnda polidenigratoria: 'No ves que somos un pueblo de maleducados!', chilló una; 'No tenemos remedio, somos venezolanos', sentenció gravemente el omnipresente intelectual caraqueño... '¿Qué pasa, qué dicen? preguntó [el musiú] a la traductora y ésta trató de explicarle en un minuto la sociología venezolana. 'Pero lo que yo quiero decir es que, aquí o en Nueva York, eso se cura con una campaña educativa, más nada!'... Basta repetir y repetir, explicar y convencer, en la escuela, por radio y televisión, con multas, pero periódicamente, sistemáticamente...' No tradujeron esto y el programa terminó... sólo dejando por sentado que 'el venezolano' es maleducado cual ninguno.
Pocos años después mi amigo Renny Ottolina, al que recordé ese episodio, hizo una campaña educativa por televisión para que los automovilistas, al detenerse en las esquinas, dejaran libres los pasajes de los peatones. Aquel formidable agitador que era Ottolina logró rápidamente su objetivo educacional. Una vez más se demostró que la educación sirve para algo. Pero, para que sirva debe ser perpetuamente repetitiva y debe tener metas claras y precisas. Es perfectamente posible cambiar una cultura mediante cualquier sistema educativo, aunque no sellame así, como la televisión.


Renny Ottolina es un ejemplo exitoso de cómo los medios de comunicación pueden educar a la vez que entretener con campañas de formación ciudadana. Sus consejos en TV aún son recordados por los venezolanos.
No puede hablarse de la televisión sin considerar su simpar efecto cultural. Es el instrumento audiovisual más eficaz; copiute con el sistema educativo nacional por la atención que le prestan y por el número de horas que domina la vida de niños y adultos. Además es muy eficaz del punto de vista económico, pues mientras el sistema educativo  tiene que usar más de medio millón de talentos -de maestros- para enseñar a millones de niños, la televisión puede alcanzar diariamente a veinte millones de personas utilizando unos pocos centenares de talentos muy bien estimulados monetariamente...

Tendrán que estudiar nuestra autodenigración los psiquiatras, los historiadores y los sociólogos y sólo puedo atreverme a tomarla, junto con el incumplimiento, como ejemplo de metas de enseñanza para ser eliminadas de nuestro modo de ser.

Eliminar es, en efecto, la palabra adecuada y ya la usó, -si mal no recuerdo- nuestro Ministerio de Instrucción Pública a principios de siglo, cuando publicó un folleto para eliminar palabras y pronunciaciones mal usadas en Venezuela. Otro esfuerzo parecido hicieron para implantar el sistema métrico decimal. Ambas campañas lograron su objetivo, a pesar de lo escuálido que era el sistema educativo, pero también gracias a la excelente formación que tenían los maestros y maestras...

Las culturas (o las inculturas) son más fáciles de cambiar que lo que se piensa. En 1936 el gobierno del General Eleazar López Contreas eliminó la gravísima devastación que producía cocinar con leña o carbón vegetal, mediante una combinación de campaña educativa, ás kerosene y cocinillas baratas... Y la propaganda mercantil, ¿acaso no logra sus objetivos? Si la misma metodología educativa se hubiera continuado y desarrollado, o esfuerzos similares se hubieran multiplicado, sería aún más extraordinario el resultado que se pudiera haber logrado".

B) La enseñanza de la historia
"Al comienzo [de estas líneas, ver aquí] me preguntaba: ¿Qué tuvimos en común los de la generación de la democracia, aparte de la escuela básica? Los más viejos fuimos formado durante una dictadura y lo único que se permitía enseñar de constructivo en materia social durante la época de '[Unión], Paz y Trabajo' aparte de religión, era Historia Patria... La producción de textos escolares de historia debe ser un moralizante recuento de acontecimientos y de que su docencia debe dirigirse a formar espíritus a la vez críticos de los errores pasados y conscientes de los objetivos nacionales. La historia de Venezuela es la de una lucha constante -pero accidentada- por la igualdad, la democracia y el orden. Cómo desbrozar el camino para continuar este progreso y para inspirar la seguridad de lograrlo, es lo que debe quedar de esta enseñanza. Y recordemos: Debemos ser amenos, pues si la historia no echa el cuento, el estudiante cierra el libro".
Aunque se critican los excesos y la represión durante el régimen de Juan Vicente Gómez (cuyo lema era "Unión, Paz y Trabajo", en esa época se le otorgaba una gran importancia la historia en la educación.

C) Los objetivos de la educación, las vocaciones, la calidad y excelencia educativas
"La escuela básica abre el camino de la igualdad de oportunidades, pero éstas no pueden realizarse bien sin la determinación y desarrollo de las vocaciones...

No hay sustituto de la calidad, vocación y competencia y éstas deben estimularse y premiarse por ser el más fuerte pilar de la igualdad y el más eficaz freno a la frustración; de otro modo, como en las sociedades primitivas, las diferencias pueden reaparecer con otra cara y convertirse en pretensiones hereditarias de razas o de castas, o cualquier otra que se imponga a fuerza de poder... La historia recordará, por ejemplo, que los genocidios se han producido tanto en los pueblos cultos como en los más atrasados, todo sin que la sociología o la psicología hayan dado una explicación satisfactoria. Lo único que puede hacerse es no olvidar y evitar la recurrencia.

De nuevo cabe también recordar episodios del pasado reciente. Recibieron en el Instituto Pedagógico a la vice Ministra de Educación de la Unión Soviética y cuando ésta describió el sistema de selección por méritos -muy europeo- mediante el cual van despejándose los alumnos que llegarían a las diversas escuelas superiores, algunos oyentes la acusaron de elitesca. No era mujer de dejarse vencer con argumentos que al parecer emergían de las cercanías de su campo político; 'No puede devolverse el Poder a los mediocres!' contestó.

Nuestra propia Carta Fundamental marca camino a la sociedad venezolana. Por un lado señala el propósito de que cada ciudadano pueda suvenir a sus necesidades; y por el otro marca el modo de lograrlo: Exigir de cada quien según sus posibilidades, declarando que el trabajo es a la vez un derecho y un deber y haciendo obligatoria la educación.

La pirámide social también debe achatarse, lo mismo que la pirámide administrativa. Mientras más cerca estén la base y la cúspide, más tranquilidad social existe. Por esto es tan importante fortalecer el gran igualador que son la educación y el cultivo de las vocaciones, que además contribuyen a optimizar y humanizar el trabajo.

Sin objetivos claros se dispersan las fuerzas y se pierde el tiempo. Sin embargo el quehacer sin propósito es un espectáculo creciente en todas partes. Contra esto ha de luchar un sistema educativo capaz de identificar problemas y defectos, resuelto a eliminarlos uno a uno mediante un esfuerzo incesante y repetitivo.

Naciones Unidas, Nueva York, 14-12-1995".

jueves, enero 23, 2014

Reflexiones gerenciales desde el "Tercer Mundo" (I)

Enrique Tejera París es un reconocido abogado, economista y profesor universitario de varias generaciones de profesionales en ambas carreras, además de político (ejerció la Gobernación del estado Sucre durante la segunda Presidencia de Rómulo Betancourt y fue elegido Senador), nacido en la caraqueñísima parroquia de La Pastora. Tiene entre los más resaltantes méritos de su hoja de vida el ser uno de los fundadores de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Central de Venezuela y la creación de la hoy extinta Oficina Central de Planificación (CORDIPLAN, convertida hoy en el tristemente célebre Ministerio del Poder Popular para la Planificación, encabezado por el lúgubre Jorge Giordani). Además de eso, se ha desempeñado como Embajador de Venezuela ante los Estados Unidos y las Naciones Unidas, Director del Fondo Monetario Internacional, Ministro de Relaciones Exteriores y exitoso escritor de Memorias (comenzando por el primer volumen de ellas, "La Formación de un Caraqueño") y senador por el partido Acción Democrática (lo que evidencia que, a pesar de su brillante trayectoria, este buen caballero dista de ser perfecto).


En un "Libro de Amigos" publicado en homenaje al historiador venezolano Guillermo Morón en 1996, Tejera París, muy conocido por su estilo afable y llano, reflexiona sobre la aguda crisis que padecía Venezuela para aquél momento (de la cual, creo, aún no nos hemos recuperado, porque sus síntomas son económicos y políticos, pero sus causas más profundas son culturales y morales), recordando cómo fue la evolución del país luego del fin del régimen de Juan Vicente Gómez y las tareas que tuvo que asumir esa generación para (re)construir al país y reparar las heridas abiertas tras 27 años de un gobierno agudamente represivo y extremadamente conservador.

En esas líneas, tituladas "Historia y Objetivos como Factores de Identidad", nuestro personaje parte del contraste entre esa influyente y activa generación (gran parte de ella forjada en la luchas estudiantiles de 1928) y la del momento en que desarrolla esa reflexión, es decir a mediados de la década de los 90, pero cuyo diagnóstico, contenido y conclusiones sigue, sorprendentemente, aún vigente, aunque hayan transcurrido casi dos décadas desde entonces.

Varios "defectos" identifica Tejera París en la sociedad venezolana, no en el sentido de taras imposibles de erradicar, sino de lastres que le impiden a nuestra sociedad superar el estado de crisis, con el fin expreso de superarlas a través de un proceso de autocnocimiento y educación colectivo. Entre tales "impedimentos", encontramos (1) la falta de autoestima, (2) la falta de puntualidad, (3) la falta de continuidad y (4) la falta de simplidad en las soluciones, o lo que es lo mismo, el exceso de complicaciones. Como remedio o terapia a tales padecimientos, nuestro buen hombre señala la única panacea capaz de solucionar nuestros problemas: la educación, específicamente aquella que tenga los siguientes caracteres: básica, continua, simple, vocacional, obligatoria, con una fuerte base histórica  y orientada a los más elevados valores y objetivos nacionales y sobre todo, al trabajo.

A partir de esta y en las próximas oportunidades, publicaré de la manera más condensada posible estas ideas, con algunos humildes comentarios propios, por cuanto me parece que resumen una valiosa experiencia no sólo al servicio de la nación, sino también que revela una noción saludable y plena de sentido común de la gestión, no sólo de los asuntos públicos (que interesan a toda la colectividad), sino también que es sumamente útil desde el punto de vista del interés particular. Comencemos pues, en esta entrada, a leer la interesante visión gerencial de Enrique Tejera París:

HISTORIA Y OBJETIVOS COMO FACTORES DE IDENTIDAD

La capacidad administrativa es un factor crítico del progreso de una nación. Implica imaginación, capacidad de promoción y gestión, destreza de las relaciones, todo lo cual ha demostrado tener Guillermo Morón... ejemplo de los muchos trabajadores de toda clase que, en poco más de cincuenta años, lograron la asombrosa transformación de Venezuela.

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He sostenido que los venezolanos nacidos durante el primer cuarto del siglo XX constituyen la cohorte de mayor influencia en el progreso de nuestro país. Dirán que ayudada por el ingreso petrolero. La generación de 1810 también surgió al amparo de la riqueza agrícola y produjo la Independencia...

Había... desde la dictadura de Gómez una unidad de criterio y objetivos en la educación, que se imponía mediante exámenes de todos los alumnos, juntados por orden alfabético los de las escuelas privadas con los de las escuelas públicas. Las 'tesis' estaban basadas en programas y 'sinopsis' uniformes y decretadas por el Gobierno. Y el aspecto más inspeccionado era el de la Historia, que sólo podían impartir los ciudadanos venezolanos... En realidad fue la 'Historia Patria' la que nos dio seguridad en nosotros mismos, y consolidó la identidad nacional. Al perder la enseñanza de historia patria su papel preponderante y uniformante, los venezolanos fueron perdiendo ese asidero y, con él, cohesión y estima...

Venezuela volvió a tener graves problemas precisamente en el auge de su renta petrolera, cuando una crisis por incompetencia y desenfado gubernativo fue sucedida por otra de deshonestidad bancaria, ya con protagonistas de la generación siguiente. En este momento en que sufrimos las consecuencias de esas crisis, es conveniente recordar algunas experiencias, -con errores o buenos éxitos- para que las próximas generaciones puedan aprovecharlas en lo que sirvan y dar un nuevo salto civilizador.
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Las generaciones son como los cometas: barren un firmamento político por corto tiempo y dejan atrás una cola cada vez más tenue. Aparecen de tiempo en tiempo próceres o personajes excepcionales, que liberan países, fundan movimientos políticos o triunfan en las crisis. A su alrededor se forman núcleos cohesionados que a medida que van desapareciendo, van dejando el carril de tierra floja por donde corren sus sucesores. Algunas veces los sucesores cimientan estos carriles y no resbalan ni retroceden; otras veces quedan atascados o desalentados por el cansancio... hay generaciones más exitosas que otras y de poco servirá aprender historia si no se le fuera a sacar partido comparando y entendiendo sus respectivas acciones u omisiones...

Nuestra generación [se refiere a la llamada Generación del 28] fue la de los 'toderos'. No lo digo en forma peyorativa. Había que hacer de todo porque había muy pocos para cubrir todos los frentes de la Venezuela que emergía desde 1936 y era posible hacerlo porque los problemas que enfrentábamos, aunque masivos, eran primarios. La generación que nos sigue ya es de especialistas, producto del inmenso esfuerzo educativo que coloca a Venezuela entre los países que encabezan las cifras de universitarios...

Hay que decir además que nuestras nuevas universidades, al copiar prematuramente algunos aspectos de universidades de países industrializados, hoy parecen formar más vocaciones de empleados que de empresarios, graduando ingenieros y administradores para que busquen empleo en alguna empresa y no para crearla, cuando Venezuela está precisamente urgida de forjar promotores y empresarios de industria...

En el fondo el fetichismo de ser 'doctor' ha privado al país de su habilidad manual nativa, al inhibir el interés por ir a escuelas vocacionales; la obesidad de nuestras universidades ha contribuido a reducir la musculatura creadora del país... A pesar de que ya el trabajo manual está en bastantes casos mejor remunerado que el intelectual y que los artesanos, industriales o comerciantes ganan más que muchos universitarios, la enseñanza y el aprendizaje técnico son desdeñados [algo parecido me comentaron durante un viaje por Argentina, respecto a lo difícil que es encontrar un buen plomero en una ciudad llena de abogados como Buenos Aires]. En los propios institutos de educación superior, hemos desbalanceado la producción de graduados, preparando a muchos de los mejores en carreras de escaso empleo en Venezuela; simplemente, un buen número preferirá irse a trabajar a los países cuya educación copiamos antes de tiempo... [Es decir, que el mismo sistema promueve la fuga del capital humano que forma].

No deberemos asustarnos porque Venezuela se globalice, pues esa es la tendencia mundial. No me asusta que a la larga haya algo de emigración, pues no hay país que escape de eso. Lo que me asusta es el desbalance laboral, social y moral que se está creando en Venezuela. No me asusta que Venezuela llegue a ser exportadora de talentos o de mano de obra no calificada... Todo esto lo padecen países muy prósperos y algunos hasta se financian con su emigración... Lo que sí debe preocuparnos es que esos movimientos se vuelvan puramente centrífugos de gente preparada que, desengañada, atice desde el exterior la subvaloración que hoy vuelve cenizas, lentamente y por debajo de la corteza, a la leña misma que sostiene a la nación.

Estas no son abstracciones, los venezolanos debemos confrontar y solucionar con urgencia nuestros problemas socioculturales y demográficos, dar vida al concepto de nacionalidad, asimilar a los inmigrantes, fortalecer nuestra estima e identidad y redirigir nuestro Sistema Educativo. Para esto convendrá identificar cada problema, cada defecto de nuestra cultura social y hacer campaña para erradicarlo. Es una necesidad de inmensa simplicidad. Y simples, directas y masivas deberán también ser las soluciones.

Para leer más de (y sobre) Enrique Tejera París, ver:

- Reseñas de los Tomos II ("Dos Golpes y una Transición"), III ("Gobierno en Mano") y IV ("Cuando Venezuela tenía Razón") de sus Memorias.

- Una (muy mala) crítica a las Memorias del jovial caballero.

- En el blog Enrique Tejera París está publicada la conferencia "La Constitución somos todos". Altamente recomendable su lectura.

jueves, diciembre 19, 2013

Y llegó el debate sobre el aumento a la gasolina


Los últimos meses del año han estado increíblemente movidos por aquí, luego del letargo que dejaron ciertos acontecimientos del primer trimestre. Esto (junto con otros compromisos académicos y personales) quizá ha explicado mi alejamiento de este espacio. Una vez más, mil disculpas.

Aporvecharé lo poco que me queda del año, por una parte, para comentar varios "acontemientos en pleno desarrollo", otro ya ocurridos, pero que siguen esparciendo sus consecuencias en el presente y posiblemente en el futuro, además de algo de las perspectivas económicas que asoman para el próximo año.

En primer lugar me referiré a un tema que está empezando a colocarse decisivamente en el tapete: el precio de la gasolina. Algo ya hemos dicho previamente al respecto, incluso, reseñando la extraordinaria experiencia iraní, de la mano del Fondo Monetario Internacional, que ha dado resultados increíbles, muchos de ellos en virtud de la Ley de Consecuencias no intencionadas.

En efecto, llama mucho la atención que, a pesar de los dicutidos resultados electorales presidenciales del pasado mes de abril, en el que la oposición venezolana dió la sorpresa de lograr un escasísimo margen de diferencia con respecto al oficialismo (que ha gobernado ininterrumpidamente en el país durante 15 años), nada menos que el Vicepresidente de la República haya llamado la atención acerca de la necesidad de un debate nacional acerca del subsidio al combustible en Venezuela (con el precio más bajo del mundo), para luego ser secundado por el todopoderoso Ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez y hasta por el mismo Presidente de la República, Nicolás Maduro (como ocurrió el pasado miércoles 18 de diciembre, durante el histórico diálogo con jefes de gobiernos locales de la oposición, que es otro tema).

Las declaraciones oficiales hacen hincapié en el hecho de los ingentes márgenes de pérdida que supone distribuir el combustible a un precio muy por debajo de la producción, incluso llegando a aseverar que el Gobierno paga a los consumidores para que usen la gasolina. También, en un lenguaje que hasta ahora se había usado muy poco en alocuciones públicas, se ha hecho mano de conceptos tales como eficiencia, incentivos y otros por el estilo, lo que supone una verdadera sorpresa para quien se interesa en los temas económicos en el país de la antieconomía (stercum diavolum gratia, diría Juan Pablo Pérez Alfonzo, el fundador venezolano de la OPEP). Veamos aquí un gráfico comparativo de precios con otros países productores de petróleo:


Ahora, ¿qué se esconde detrás de ese llamado a debate? ¿Quiere decir que el estado de la economía ha llegado a un nivel tan bajo que una de las banderas del Gobierno durante los catorce años de "revolución" está comenzando a verse abandonada? En todo caso, consideramos (como no puede ser de otra manera) que el llamado es absolutamente POSITIVO. Eso sí, el debate debe darse en todas las instancias: públicas y privadas, en todos los estratos sociales y con la participación de todos los factores políticos, como ya han tenido oportunidad de expresar los representantes de la cúpula empresarial del país, FEDECÁMARAS. Se trata de un paso realmente trascendental que debe tratarse con altura por todos los interesados (es decir, cada uno de los habitantes del país). En este sentido, a pesar de las denuncias de "paquetazo económico" efectuadas por la oposición (otro de los grandes temas de actualidad), creo que estos dirigentes no deben cerrarse, negarse o cegarse per se a este debate, como ya ha asomado uno de los más conspicuos y, paradójicamente, dañino de sus voceros, como Julio Borges. La estrategia del diputado de Primero Justicia (""Dejen de regalar la gasolina, en lugar de aumentar la gasolina") es, "para variar", la más errada para enfrentar el reto de explicarle a los venezolanos la necesidad de esta medida, cuando justamente lo contrario es lo recomendable: atender al llamdo y debatirlo racionalmente, como se ha hecho en la positiva jornada del miércoles, entre gobernantes municipales de oposición y Presidente de la República.

¿Existe argumento para oponerse a la medida? Por poco no. Casi todo milita a favor de ella: la racionalidad económica, el equilibrio presupuestario, la erradicación de (parte de) las distorsiones económicas existentes actualmente...

Sin embargo, hay una reflexión de contenido fundamentalmente MORAL y POLÍTICO que debe hacerse ante los venezolanos, y va en el siguiente sentido: ¿es justo que los venezolanos asuman absoluta y exclusivamente la carga del aumento del combustible, mientras que se mantiene el subsidio a los países extranjeros? Es decir, ¿la alternativa es en realidad "sacrificio para nosotros y solidaridad para los otros"? ¿O bien puede existir un equilibrio entre las necesidades internas de disminuir las distorisiones generadas por el subsidio irracional existente y los precios preferenciales de venta a los países hermanos del continente?

Este dilema asomó en la conversación entre el Alcalde Ocariz, del Municipio Sucre y el Presidente Maduro, el pasado miércoles. Por una parte, el dirigente opositor cuestionando el subisdio de petróleo a Estados extranjeros y, por la otra, el Presidente esgrimiendo argumentos humanitarios y de solidaridad con otros pueblos del continente, siendo ambas posiciones, a mi modo de ver, totalmente válidas. En la medida en que se ponderen todos los intereses en juego y que la decisión final resulte en beneficio (o al menos no en un sacrificio) de la ciudadanía, del bolsillo del pueblo, se medirá el éxito del debate y la medida que finalmente se tome con respecto al precio de la gasolina. El presidente asomó algunos aspectos que revelan que se está tomando el tema en serio, hablando en términos de gradualidad (2 ó 3 años), así como las experiencias de otros lugares (asumo que se refería a la iraní), entre otros aspectos.

En la medida en que se asuma con sentido común ese dilema y el camino para darle solución radica la clave. La oposición tienen, en ese sentido, una oportunidad de oro para demostrar que sus intenciones trascienden los intereses meramente electoralistas y van más allá de un simple cambio de Gobierno en el país, la sustitución de un "régimen" por otro.

domingo, abril 14, 2013

Elecciones en Venezuela: ¡A votar, a votar, a votar!

Mi mensaje hoy es claro: vota, vota, vota. Sea cual sea tu opinión, vota. Sea que gane (o pierda) el candidato de la opción que apoyas (o adversas), vota. En democracia, la opinión de todos es importante, así que vota. Un voto puede hacer la diferencia: puede legitimar o deslegitimar a un candidato, mientras que el no-voto (la abstención) deslegitima a la democracia misma, es decir, nuestro propio poder de participación y decisión en los asuntos públicos.

Si gana la opción o candidat@ que apoyas y por el (o la) que votaste, naturalmente te sentirás feliz por haber contribuido a la victoria. También por haber ejercido uno de los más preciados derechos ciudadanos que poseemos. Por lo tanto, vota.

Si la opción o candidato que apoyas no lo logra, será una oportunidad para que ejerzas tu entereza y tolerancia, para que aprendas y saborees el valor de la derrota (pues no siempre se las tiene todas consigo). La vida continúa, sigue tu camino: el mundo seguirá girando. Persevera, trabaja en tu proyecto, no desfallezcas: si ha de ser, será. Si no, tu opinión, tu disenso, tu crítica es importante. Así que tranquil@. Siéntete satisfech@, porque participaste y ejerciste uno de los más preciados derechos ciudadanos que tenemos. Por eso, vota.

Algo más: sin importar cual haya sido el resultado (hayas ganado o perdido), tu voto representa un número que siempre queda reflejado. Eso es importante, pues como ya te he dicho, el voto legitima tanto como deslegitima, es un cheque, un título de valor que se entrega (no necesariamente en blanco) en apoyo del discurso, plan, tendencia o color que te atrae, te convence, te ilusiona, te da esperanza. Te permitirá exigir respuestas, tanto si brindaste apoyo, como si no. Que te rindan cuentas. Por eso tu voto es importante, seas millones contra pocos, porque las mayorías son la que componen esa voluntad general que contruye -o derriba gobiernos- y que hace posible la renovación constante del pacto social; o seas parte de unos pocos frente a millones, pues así tienes el poder de afirmar tu particularidad, de expresar tus diferencias, de expresar orgullosa y respetuosamente que no estás de acuerdo con los demás, por tales y cuales razones: eso es hermoso, porque representa el poder inconmovible de una convicción, lo que tiene una importancia tremenda. Te reafirma como ser humano cuya dignidad, cuya individualidad, cuya diferencia debe ser respetada. Ten presente que cada vez las minorías son más tomadas en consideración. Es importante que los sepas, tanto si eres parte de ellas como si no, porque en las repúblicas democráticas, como la nuestra, la opinión de todos y cada uno de nosotros es importante para mantener y mejorar la salud del sistema. En consecuencia, vota.

Nuestros padres y abuelos lucharon y padecieron sacrificios por esto que hoy poseemos y estamos disfrutando: democracia representativa y participativa, a través del voto universal, directo, secreto. No todos pudieron disfrutarlo en su momento. Con seguridad, nuestros antepasados de más de tres generaciones (salvo escasas y muy afortunadas excepciones) no disfrutaron ese derecho: mujeres, personas sin educación ni bienes de fortuna, minorías (o mayorías, ¿quién sabe?) étnicas -indios, negros, mestizos, pardos...), cualquier pretexto existía para negar el acceso al ejercicio del voto. Hemos heredado un país, siempre pionero en América y el mundo, donde esas injusticias han sido, en mayor medida, superadas. No corramos nunca el peligro de perder eso. Votemos.

Hoy se cumplen 11 años del restablecimiento del hilo constitucional, luego de su breve ruptura como consecuencia del secuestro, por un grupo elitesco, ilegítimo, que no fue elegido para asumir la representación del pueblo, de la protesta ciudadana más grande que se haya registrado en la historia de Venezuela, hasta ahora no superada (11 de abril). Lo que sucedió el 12 de abril está divorciado de lo que había pasado el día anterior. Fue obra de sectores ajenos a la política, aunque siempre allegados al poder, que demostraron una ignorancia y un desprecio tal por nuestras instituciones y nuestra democracia, que ha tenido tristísimos antecedentes en nuestro país (el precursor fue la tristemente célebre "carujada" contra el gobierno civil -aunque militarmente tutelado- de Vargas). Quienes participaron o apoyaron tal aventura (o, más exactamente, desventura), tarde o temprano se habrán percatado de su error, cuyas consecuencias acarrean hoy día no sólo sus autores e instigadores, sino toda la oposición (tanto la democrática, como la que no lo es) y, peor aún, todo el país. El 12 de abril de 2002, un grupúsculo interesado, oligárquico, traicionó no sólo una hermosa protesta (inédita, masiva, alegre, que pudo haber cambiado la forma en que se venía haciendo política hasta entonces, que era la evidencia de una nueva correlación de las fuerzas en el país), sino que traicionaron las ilusiones de todos los venezolanos. Menos mal que muchos de ellos se fueron, ojalá para nunca más volver. Otros aprendieron. Arrepentidos del error, volvieron al carril constitucional. Todos aprendimos la lección: la única vía es la democracia. De allí la importancia de nuestro voto, hoy, para conjurar esos peligros.

Repito, para concluir, mi claro mensaje: vota. Espero que estas reflexiones hayan servido para convencerte, para animarte, si estás indecis@, o para ayudar a convencer a otros que lo están. Amiga, amigo: por la democracia, por nuestro país, por tu familia, por tus amigos, por tus padres, por tus hijos, por la persona que ames, pero sobre todo, por tí mism@: vota, vota, vota.

lunes, diciembre 05, 2011

WSJ: Los delfines de la revolución china

La riqueza y extravagancia de los herederos de los líderes del Partido Comunista causa irritación en China

Por JEREMY PAGE

Una noche a comienzos de año, un Ferrari rojo se detuvo frente a la residencia del embajador de Estados Unidos en Beijing. Del auto se bajó el hijo de uno de los máximos líderes de China.

Bo Guagua, de 23 años, era esperado. Tenía programada una cena con la hija del entonces embajador, Jon Huntsman (hoy precandidato republicano a la presidencia de EE.UU.).

El auto fue una sorpresa ya que el padre del joven, Bo Xilai, estaba en medio de una controvertida campaña por revivir el espíritu de Mao Zedong por medio de interpretaciones masivas de viejos himnos revolucionarios. El funcionario había ordenado a estudiantes y empleados estatales a trabajar turnos en granjas para reconectarse con el campo. Su hijo, entretanto, conducía un auto que valía cientos de miles de dólares y era tan rojo como la bandera china, en un país donde el ingreso promedio por hogar fue el año pasado de alrededor de US$3.300.

(Imagen a la derecha: el abuelo, Bo Yibo -al fondo-, fue aliado de Mao; su hijo, Bo Xilai -der.-, es miembro del Politburó; y el nieto, Bo Guagua, es conocido por codearse con estrellas como Jackie Chan).

El episodio, relatado por varias personas familiarizadas con éste, es sintomático de un reto que encara el Partido Comunista chino mientras trata de mantener su legitimidad en una sociedad cada vez más diversa, bien informada y exigente. Los hijos de los líderes del partido, con frecuencia llamados "principitos" o delfines, están llamando cada vez más la atención gracias a sus crecientes intereses empresariales y a su evidente gusto por el lujo. Esto sucede en momentos en que la ira del público se intensifica por escándalos de corrupción oficial y abuso de poder.

Los medios de comunicación controlados por el gobierno presentan a los líderes de China como individuos que viven de acuerdo con los austeros valores comunistas. Pero a medida que los descendientes de la aristocracia política adquieren papeles lucrativos en el sector empresarial y acogen los símbolos de la riqueza, su perfil cada vez más alto suscita interrogantes incómodos para un partido que justifica su monopolio en el poder destacando sus orígenes como un movimiento de obreros y campesinos.

Su visibilidad tiene una resonancia particular cuando el país se aproxima a un cambio de liderazgo que se produce sólo una vez cada década y que tendrá lugar el año próximo, cuando se prevé que varios principitos asuman los cargos más altos del Partido Comunista. Esa perspectiva ha llevado a algunos en círculos empresariales y políticos en China a preguntarse si durante la próxima década el partido será dominado por un grupo de familias de elite que ya controlan grandes porciones de la segunda economía más grande del mundo y ejercen una influencia considerable sobre los militares.

"No hay ambigüedad, la tendencia se ha vuelto clara", indicó Cheng Li, un experto en la elite política china de la Brookings Institution, con sede en Washington. "Los delfines nunca fueron populares, pero ahora se han vuelto tan poderosos políticamente que hay preocupación seria sobre la legitimidad de la 'Nobleza Roja'. El público chino resiente en particular el control de los herederos sobre la riqueza tanto política como económica".

El liderazgo actual incluye algunos principitos que tienen contrapeso en un grupo rival no hereditario que incluye al presidente Hu Jintao, también el jefe del partido, y al primer ministro Wen Jiabao. Sin embargo, se prevé que el sucesor de Hu sea Xi Jinping, el actual vicepresidente, que es el hijo de un héroe revolucionario y sería el primer delfín en quedarse con uno de los cargos más altos del país. Muchos expertos creen que Xi selló una alianza informal con varios otros herederos que son candidatos a ascender.

Entre ellos está Bo padre, quien también es el hijo de un líder revolucionario. A menudo habla de sus lazos cercanos con la familia Xi, según dos personas que se reúnen con él habitualmente. La hija de Xi estudia en Harvard, donde el hijo de Bo cursa un posgrado en la Escuela de Gobierno Kennedy.

Ya en el Politburó de 25 miembros, Bo Xilai es uno de los principales candidatos al comité permanente. El funcionario no respondió a un pedido de comentarios a través de su oficina, y su hijo no respondió a pedidos vía e-mail y amigos. Bo hijo se ha ganado una reputación de extravagante con actos como el de aparecer en una escenario cantando con la estrella del cine Jackie Chan.

Se supone que los altos líderes chinos no tienen fortunas heredadas o carreras corporativas para suplementar sus salarios modestos, que se cree rondan los 140.000 yuanes (US$22.000) al año para un ministro. Sus familiares tienen permitido hacer negocios mientras no exploten sus conexiones políticas. En la práctica, los orígenes de la riqueza de las familias suelen ser imposibles de rastrear.

El año pasado, los chinos se enteraron por Internet que el hijo de un ex vicepresidente del país —y el nieto de un ex comandante del Ejército Rojo— había comprado una mansión en Australia por US$32,4 millones. Muchos herederos se dedican a negocios legítimos, pero hay una percepción extendida en China de que tienen una ventaja injusta en un sistema económico que, a pesar de la adopción del capitalismo, aún es dominado por el Estado y no permite ningún escrutinio significativo de la toma de decisiones.

El Estado es dueño de todas las industrias estratégicas y de los terrenos urbanos, así como los bancos, que otorgan préstamos en su mayoría a empresas estatales. De esta forma, los mejores negocios terminan en manos de personas que pueden aprovechar sus conexiones políticas y prestigio familiar para asegurar recursos, y luego movilizar las mismas redes como protección.

El Diario del Pueblo, portavoz del partido, reconoció el tema el año pasado, cuando una encuesta mostró que 91% de quienes la respondieron creía que todas las familias ricas en China tenían antecedentes políticos. Un ex auditor general chino, Li Jinhua, escribió en un foro en línea que la riqueza de los familiares de los funcionarios "es lo que tiene a la gente más descontenta".

Una heredera cuestiona la idea de que ella y sus pares se beneficien de sus contactos. "Provenir de una familia gubernamental famosa no me consigue un alquiler más barato, ni financiación bancaria especial, ni contratos con el gobierno", afirmó en un e-mail Ye Mingzi, una diseñadora gráfica de 32 años y nieta de uno de los fundadores del Ejército Rojo. "En realidad", sostuvo, "los hijos de familias gubernamentales importantes son objeto de mayor escrutinio".

Durante la primera década después de la revolución de Mao en 1949, los hijos de los jefes comunistas permanecieron lejos del ojo público y fueron educados en escuelas exclusivas.

En los años 80 y 90, muchos viajaron a otros países para realizar estudios de posgrado y en muchos casos comenzaron a trabajar luego para empresas estatales chinas, cuerpos gubernamentales o bancos de inversión. Pero en su mayoría mantuvieron un perfil muy bajo.

Ahora, las familias de los líderes chinos envían a sus hijos al extranjero a más temprana edad, a menudo a exclusivas escuelas privadas en EE.UU., Gran Bretaña y Suiza, para asegurarse de que luego puedan ingresar a las mejores universidades occidentales. Herederos de entre 20 y 40 años obtienen puestos prominentes en el sector comercial, en especial en inversiones de capital privado, que les permiten maximizar sus ganancias y además los pone en contacto regular con la elite de negocios china e internacional.

Los delfines más jóvenes suelen verse rodeados de modelos, actores y estrellas del deporte que se reúnen en una zona de discotecas cerca del Estadio de los Trabajadores de Beijing a donde llegan en Ferraris, Lamborghinis y Maseratis.

En una tarde reciente en un nuevo club de polo en las afueras de Beijing, abierto por un nieto de un ex viceprimer ministro, jugadores argentinos con ponis importados ofrecieron un partido de exhibición para potenciales miembros. "Traemos el polo al pueblo. Bueno, no exactamente al pueblo", indicó un empleado del lugar.

Fuente: http://online.wsj.com/article/SB10001424052970204826704577074731935298206.html?mod=WSJS_inicio_LeftWhatsNews.
DECEMBER 2, 2011, 5:16 P.M.

WSJ: Noticias de Venezuela

1) VENEZUELA PAGARÁ US$600 MILLONES A CEMEX POR ACTIVOS NACIONALIZADOS

Por KEJAL VYAS

CARACAS (Dow Jones) - El gobierno venezolano señaló el jueves que pagará US$600 millones a Cemex SAB por los activos de la productora de cemento mexicana que fueron nacionalizados en 2008. El pago corresponde a la participación del 75% que tenía Cemex en la filial local.

El caso, que fue llevado al Centro Internacional para Resolución de Disputas sobre Inversiones (CIADI), es una de las cerca de 20 demandas de arbitraje internacional que enfrenta el gobierno del presidente Hugo Chávez tras una campaña de nacionalizaciones destinada a centralizar el control sobre sectores económicos clave.

Ricardo Menéndez, quien encabezará el recién creado Ministerio de Industrias, dijo en el comunicado que el gobierno pagará a Cemex US$240 millones en los próximos días, y que el resto se cancelará en un período de cuatro años mediante pagos de US$90 millones por año.

Fuente: http://online.wsj.com/article/SB10001424052970204012004577072312336343708.html?mod=WSJS_negocios_LeftWhatsNews.
DECEMBER 1, 2011, 12:14 P.M.


2) OPINIÓN: El plan de 40 años de Chávez para acabar con los vicios del pasado

Por MARY ANASTASIA O'GRADY

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, dice que su Revolución Bolivariana necesita más tiempo para producir sus utópicos frutos. "Apenas tenemos aquí 10 años", dijo la semana pasada a una multitud de seguidores en Caracas. "Nos llevará 10 más y 10 más y 10 más construir las nuevas virtudes sociales", aseguró.

En el intertanto, el mandatario prometió que "luego de ganar las elecciones viene otra etapa, en el 2013-2019 profundizaremos la revolución socialista. Socialismo, socialismo y más socialismo, tenemos que profundizar la lucha y la derrota contra los vicios del pasado que todavía persisten entre nosotros, violencia, inseguridad, corrupción, egoísmo, individualismo".

Teniendo en cuenta el hecho de que la condición humana no ha cambiado mucho desde que nos expulsaron del Edén, un plan de 40 años para terminar con el vicio parece bastante ambicioso. Claro que a Chávez nunca se le puede acusar de falta de confianza en sí mismo. Por otro lado, algo que brilló por su ausencia en su lista de vicios del pasado fue otra perenne transgresión que todavía no ha sido derrotada en Venezuela: la pecaminosa práctica del banco central de imprimir dinero para financiar el gasto fiscal.

Durante décadas, la inflación de dos dígitos ha sido la norma venezolana. Desde 1987, una tasa por debajo de 20% ha sido la excepción. El Fondo Monetario Internacional proyecta para este año un aumento de 25% del nivel de los precios.

Chávez, por supuesto, no culpa al banco central por la inflación. En su escuela de economía, el alza en los precios es causada por los productores, proveedores y comerciantes, que controlan la disponibilidad de bienes y cobran cada vez más por sus productos para obtener ganancias más robustas. La solución a esta injusticia contra el consumidor, según el chavismo, son los controles de precios. Cuando no funcionan, la respuesta es más de lo mismo.

El gobierno de Chávez lanzó su primera gran ola de controles de precios en 2003. Ese año la inflación superó el 31%. Desde entonces, se han congelado los precios de una amplia gama de comestibles —carne, harina de maíz, arroz, pan, azúcar, café, leche en polvo, aceite de cocina— y de una gran cantidad de otros productos y servicios, incluyendo cemento y materiales para la construcción, pasajes aéreos internos, la educación privada y las clínicas médicas. El principal efecto es que muchos artículos que solían estar disponibles ahora son escasos. La inflación, en todo caso, no cede.

El impuesto de la inflación golpea con más fuerza a los pobres, quienes además constituyen la principal base de apoyo de Chávez. Así, en agosto, el presidente redobló sus esfuerzos para controlar la inflación mediante la "ley de costos y precios justos". Esta amplia y nueva legislación crea un regulador encargado de supervisar lo que los consumidores pagan, a partir del análisis de los cobros mediante una investigación y el establecimiento de precios "justos". Un ejército de 4.000 burócratas conforman "comisiones" que se despliegan por todo el país para informar y denunciar el incumplimiento. Los infractores pueden ser multados, perder sus bienes, inhabilitados para el comercio e incluso ir a prisión.

Uno de los rasgos graciosos de Chávez —siempre y cuando uno no resida en Venezuela— es su firme creencia en que puede dictar lo que el economista clásico de la escuela austríaca Ludwig Von Mises denominó "la acción humana". Miles de años de experiencia, el caso de la Unión Soviética es un ejemplo reciente, sugieren lo contrario. Pero no importa. Es el destino de Venezuela sufrir una y otra vez la arrogancia de planificación centralizada.

Chávez al menos reconoce algunas limitaciones. Sabe que no puede decidir, desde los altos mandos, todos los precios de la economía venezolana desde el primer día. Así que su último esfuerzo comenzará poco a poco. El 22 de noviembre su gobierno agregó 19 nuevos productos, principalmente en el área de higiene personal y limpieza del hogar, a la lista de productos con precios congelados. Para el 15 de diciembre, los reguladores analizarán los costos de fabricar tales productos —sin incluir publicidad y comercialización— y decidirán el precio al qué debería ser vendidos. Una vez que se fijen los precios, los burócratas pasarán a analizar otros productos.

Chávez pidió a los reguladores seguir muy de cerca a las multinacionales extranjeras, como Colgate-Palmolive, Pepsi, Coca-Cola, Nestlé, GlaxoSmithKline y Johnson & Johnson. El fabricante italiano de lácteos Parmalat, ahora controlada por el francés Lactalis Group, ya fue acusada de acaparamiento. Sin embargo, el gran productor de alimentos venezolano Polar también está en la mira de Chávez.

Dejando de un lado lo absurdo de que los burócratas del gobierno anulen las leyes de la oferta y la demanda, también existe el problema de muchos productores que necesitan dólares —que no están disponibles a la tasa de cambio oficial— para pagar por los insumos importados. Si el Estado insiste en el uso artificial del tipo de cambio manteniendo un bolívar fuerte para calcular los costos, la gran mayoría de los productores será declarado culpable de cobrar de más o bien podría ir a la quiebra.

Los consumidores ya anticipan lo que ocurrirá. En últimas semanas, la prensa local informó que los artículos con precios controlados ya se agotaron. Las fuentes dicen que los productos que son difíciles de encontrar en las tiendas, en general, pueden ser comprados a los vendedores ambulantes a los precios de mercado.

Mientras tanto, el gobierno de Chávez alimenta la inflación mediante el incremento del gasto de cara a las elecciones. Tal vez Chávez necesite más de 40 años para curar el pecado original.

Fuente: http://online.wsj.com/article/SB10001424052970204770404577079011962519888.html?mod=WSJS_inicio_MiddleSecond.
DECEMBER 5, 2011, 12:01 P.M.

miércoles, noviembre 30, 2011

WSJ: Europa tiene que reconocer sus errores

Por KELLY EVANS

¿Cuánto ha avanzado Europa en resolver los problemas de deuda que han sacudido los mercados? ¿Es el amplio paquete de medidas acordado por los líderes europeos el mes pasado la base para una solución duradera? Y ¿qué más se debe hacer?

Esas preguntas fueron el eje de una conversación que sostuvo Kelly Evans, de The Wall Street Journal, con Lawrence Summers, presidente emérito de la Universidad de Harvard y ex secretario del Tesoro de Estados Unidos; Glenn Hubbard, decano de la Escuela de Negocios de la Universidad de Columbia; y Zhu Min, subdirector gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI).

A continuación, apartes editados de su conversación.

En la imagen, de izq. a der.: Larry Summers, presidente emérito de la Universidad de Harvard; Glenn Hubbard, decano de la Escuela de Negocios de Columbia, y Zhu Min, subdirector del FMI.

Kelly Evans: Me gustaría saber qué papel desempeñará el FMI en la situación de deuda europea, especialmente con respecto a Italia.

Zhu Min: El marco está. Creo que se está avanzando en la dirección correcta. De hecho, estamos trabajando muy estrechamente con los miembros europeos. Y estoy contento con que haya nuevos gobiernos en Italia y Grecia, por lo que estamos esperando trabajar con ellos.

Evans: Pero la deuda de Italia a 10 años está rindiendo más de 7%, el nivel en el que Grecia, Portugal e Irlanda requirieron rescates del FMI.

Zhu : Es muy cierto. Pero el gobierno italiano está resuelto a efectuar mayores reducciones de déficit. Están resueltos a adelantar una reforma estructural. Creo que todo va en la dirección correcta... Hay margen para trabajar en eso.

Evans: Larry, ¿hay margen?

Lawrence Summers: Estoy decepcionado por lo que acaba de decir mi amigo Zhu Min. El comienzo de una solución verdadera para este problema es reconocer que las cosas que se han dicho antes no han sido realmente correctas y han sido una especie de negaciones. Y si el FMI sigue avalando el marco de octubre, sigue perpetuando la negativa que nos ha traído a este punto.

La gran inquietud aquí es que hemos visto grandes cambios en gobiernos en Grecia e Italia. Hemos visto todas las promesas posibles de disciplina fiscal. A partir de aquí, probablemente haya erosión, no una mayor construcción.

En toda crisis financiera que se vuelve grave, hay un momento en el que la gente deja de preocuparse acerca de los fundamentos y comienza a preocuparse acerca de los otros y de cuándo huirán. Ya cruzamos ese punto.

Las perspectivas de éxito dependen del cambio discontinuo con respecto a la naturaleza del apoyo para impedir el pánico. Y simplemente no hemos visto nada así aún. Quizá lo veremos, del Banco Central Europeo. Quizá lo veremos del FMI o alguna coalición de países. Pero esto no se trata de exhibir las medidas sobre el déficit. Se trata del pánico incipiente y si será contenido.

Evans: Glenn, ¿cuál es su opinión?

Glenn Hubbard: Comparto la preocupación de Larry. Para mí hay dos asuntos: uno es qué hacemos para bloquear la perspectiva de crisis financiera. Y ello realmente es acerca del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera y acerca de las acciones audaces del Banco Central Europeo que aún no han ocurrido. Pero hay otra conversación, también, acerca de cómo iniciamos planes que promuevan tanto crecimiento como austeridad en la Europa periférica.

Ambas conversaciones tienen que ocurrir al mismo tiempo. Las medidas a medias tintas no nos permitirán avanzar, sino que empeorarán las cosas. Lo aprendimos en EE.UU.; aparentemente no lo hemos aprendido aún en Europa.

Evans: Una desaceleración en China está detrás de mucha de la cautela que los inversionistas de Wall Street tienen acerca de la perspectiva para EE.UU., incluso la crisis de la deuda. ¿Cuán severa será esa contracción?

Zhu: Creo que todos los datos indican que China está avanzando hacia un aterrizaje suave. En el fondo pronosticamos un crecimiento del Producto Interno Bruto de aproximadamente 9,2% para este año y de aproximadamente 9% para 2012. Obviamente, comparado con el reciente crecimiento chino, es un nivel menor, pero comparado con el resto del mundo, es un crecimiento muy fuerte.

Fuente: http://online.wsj.com/article/SB10001424052970204452104577060622933681222.html?mod=WSJS_inicio_MiddleSecond.
NOVEMBER 25, 2011, 4:51 P.M.

WSJ: Las zonas de peligro: competitividad, sistema bancario y deuda

Por FRANCESCO GUERRERA

La crisis de deuda de Europa pareció dar un giro desastroso hace un par de semanas cuando los inversionistas empezaron a abandonar los bonos de las economías más sanas de la zona euro, suscitando temores de que los crecientes problemas podrían sacudir el sistema financiero global y dañar el crecimiento económico mundial.

Con este trasfondo, el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, conversó con el columnista Franceso Guerrera de The Wall Street Journal acerca de la crisis financiera global, la perspectiva de resolverla y las implicaciones para el futuro. Estos son apartes editados de la conversación:

Francesco Guerrera: Hace algún tiempo, usted dijo que el mundo estaba en una "zona peligrosa". Hoy vemos que la situación en Europa parece haber empeorado. ¿Cuál es su impresión?

Robert Zoellick (imagen a la derecha), presidente del Banco Mundial, durante el foro de WSJ en Washington.

Robert Zoellick: Aún estamos en una zona de peligro. Hay tres problemas con los cuales Europa trata de lidiar simultáneamente: competitividad, el sistema bancario y deuda soberana. Los tres asuntos están interconectados y lo que se haga en uno afectará el otro.

Vale la pena prestar atención a tres rápidas implicancias de esto. Una es los mercados emergentes. Hay que ver si esto comenzaría a afectar la confianza del consumidor y las empresas en tales mercados, en cuyo caso, uno está en una situación muy diferente si se tiene en cuenta que los mercados emergentes han sido clave para el crecimiento global.

Segundo, lo que los europeos aún están haciendo es dar liquidez para ganar tiempo. No estoy en contra de ganar tiempo, pero depende de cómo se usa ese tiempo. Y en la base de esto tiene que haber una estrategia de crecimiento, algo que los europeos no han resuelto.

Lo tercero es el reequilibrio del poder. No dejó de impresionarme, cuando estaba en la [reunión del G-20 en Cannes], ver a los mercados emergentes en la sala mirando cómo los europeos no podían ponerse de acuerdo y pensar, "Estos son los países que nos daba sermones, los que nos decían qué hacer". Quizá estaríamos dispuestos a ayudar, pero primero ellos tienen que ver cómo se ayudan a sí mismos.

La impresión que me dejó es que nunca quiero ver a Estados Unidos en la posición en la que vi a Europa en esa reunión.

Guerrera: Y si los europeos no logran ponerse de acuerdo, ¿debería otro hacerlo por ellos? ¿Hay alguna otra solución que no sea que el Banco Central Europeo se convierta en el prestamista de última instancia?

Zoellick: Alemania será clave para esto, pero no podrá hacerlo por sí solo. Requerirá diplomacia cuidadosa con Francia, la Comisión Europea y otros actores.

Alemania tiene una serie de posturas que individualmente parecen razonables: no quieren que el BCE rescate a países que no hacen reformas, no quieren volcar su dinero a un pozo con el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, etc. El problema es que la posición alemana en última instancia es que otros en Europa necesitan parecerse más a ellos. Y si bien eso sería bueno en materia económica, plantea el interrogante de si ocurrirá y qué significa para la zona euro.

Guerrera: ¿Cuán preocupado está usted sobre la economía china?

Zoellick: La inflación ha sido un riesgo, pero creo que en general la tienen bajo control, aunque no de forma definitiva.

Creo que habrá cierta desaceleración en la economía. Dicho sea de paso, lo mejor para EE.UU. y Europa es que China siga creciendo. Pero está ocurriendo algo mayor. Los chinos están reconociendo que no pueden depender de un crecimiento basado en exportaciones e inversiones en el futuro como lo han hecho en los últimos 30 años.

Admiro que un país que ha crecido a 10% anual por tres décadas tenga la entereza de decir, "Vamos a tener que cambiar la estructura". Quizá, alguna gente en EE.UU. y Europa debería pensar también acerca de cambiar la estructura de sus economías.

Guerrera: EE.UU. —especialmente el Congreso— ha estado criticando con dureza a China, lo cual no ha ayudado para nada. ¿Hay una manera más diplomática de trabajar en esto?

Zoellick: En la diplomacia en general, si se puede encontrar puntos de interés mutuos, probablemente avanzará más que si se trata de abrumar a alguien. Y no estoy seguro de que en este caso los abrumaremos.

Por ello, los puntos de interés comunes son la clase de cosas que expondremos con los chinos a comienzos del año próximo, que se concentran en algunos de los sectores que deben cambiarse, oportunidades para el desarrollo del sector de servicios, oportunidades para el desarrollo de la producción con valor agregado.

Y habrá otras posibilidades. Estamos comenzando a trabajar con los chinos sobre la opción de trasladar manufactura de bajo valor agregado a terceros países, incluyendo en el África Subsahariana.

¿Pero quiere saber qué es lo que realmente debe hacer un país? Dejar de acusar a otros; arreglar sus problemas internos primero. EE.UU. tiene que reparar algunas cosas en casa. Y eso será lo más importante que puede hacer.

Fuente: http://online.wsj.com/article/SB10001424052970204452104577060640857054660.html?mod=WSJS_inicio_MiddleSecond.
NOVEMBER 25, 2011, 4:58 P.M.

Emprender es una espada de Damocles

 Lo mejor de todo el tema de los algoritmos en redes, buscadores e inteligencia artificial es que todas estas herramientas se adaptan a tus ...