Mostrando las entradas con la etiqueta Economía. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Economía. Mostrar todas las entradas

jueves, agosto 22, 2024

La película de la quincena: *Moneyball*


En Moneyball (2011), el gerente general de un equipo de baseball se atreve a desafiar el sistema establecido al contratar a jugadores infravalorados, basándose en un enfoque estadístico, hasta lograr lo impensable: convertir una racha perdedora en un récord de victorias.

La historia se basa en el libro Moneyball: The Art of Winning an Unfair Game (algo así como: Bola de dinero: El arte de ganar un juego injusto), que narra la historia real de Billy Beane (Brad Pitt), gerente general del equipo de béisbol Atléticos de Oakland. Billy había sido un jugador profesional sin mucho éxito, sacrificando la oportunidad de estudiar en la Universidad de Stanford para consagrarse exclusivamente al deporte. A comienzos de la temporada 2002, luego de perder el campeonato de la Liga Americana ante los Yankees de Nueva York, sus 3 mejores jugadores (Johnny Damon, Jason Giambi, y Jason Isringhausen) pasaron a ser agentes libres y otros clubes les ofrecieron contratos millonarios. Con un presupuesto limitado (inferior a $40 millones), Beane decide desafiar las normas tradicionales del béisbol y busca la ayuda en Peter Brand (Jonah Hill), un joven economista de Yale con nuevas ideas sobre cómo hacer las cosas. Juntos, utilizan análisis estadísticos avanzados para fichar a jugadores subestimados por otros equipos.

Peter Brand es un alias para identificar en la pantalla a Paul De Podesta, quien no aprobó el uso de su nombre en la película y mantenerse lejos de los reflectores. En la película, Billy conoce a Brand en una reunión con el Gerente General de los Indios de Cleveland, con quien estaba intentando intercambiar jugadores. Peter hacía perfiles de jugadores para los Indios y Brand notó que el Gerente del equipo se guiaba por las opiniones de Peter. Al retirarse de la junta sin conseguir los jugadores que pretendía, Billy conversó con Peter y luego de un intercambio de opiniones le llamó la atención el enfoque analítico de de este.

Un día, Billy llama a Peter y le pregunta si él lo hubiera captado como jugador para un equipo hipotético. Presionando luego de una respuesta diplomática de Peter, este le contesta que probablemente lo hubiese hecho a la novena ronda, por lo tanto, habría sido más provechoso para Billy haber escogido la beca de Stanford, en lugar de jugar beisbol profesionalmente. En ese momento, Billy le informa a Peter que a partir de ahora éste trabajará para él.

Tan pronto llegó a Oakland, Peter le entrega a Billy el análisis de más de 50 prospectos de jugadores (aunque Billy solo había pedido 3). Desde entonces, Brand empieza a conformar su equipo a partir de la contratación de jugadores con buenas estadísticas, pero que por diversas razones (vinculadas a la forma tradicional y subjetiva de los scouts de escoger a los jugadores) pasaban desapercibidos y por lo tanto, el mercado los valoraba a precios mucho más bajos. Así, Brand contrata al pitcher Chad Bradford (quien tenía una forma particular de lanzar la pelota y es interpretado por el ex beisbolista y actor Casey Bond), el primera base Jeremy Giambi (cuya conducta fuera de juego era errática, interpretado por otro actor y beisbolista aficionado, Nick Porrazzo), Scott Hatteberg (originalmente catcher, pero a raíz de una lesión que le impedía lanzar correctamente la pelota, fue propuesto para la primera base, interpretado por Chris Pratt) y David Justice (bateador designado, interpretado por Stephen Bishop).

A pesar de la resistencia de la vieja guardia de asesores y seleccionadores, así como del propio entrenador del equipo, Art Howe (interpretado por Philipp Seymour Hoffman), sus métodos innovadores logran cambiar la forma en que se juega y se gestiona el béisbol, incluyendo la ruptura del récord de rachas ganadoras en la Liga Americana, con 20 partidos consecutivos. Debido a que Howe continuó manejando al equipo de la forma tradicional (acentuando la racha perdedora), Brand en su rol de Gerente General tuvo que mover algunas piezas para poder encajar su estrategia en los cuadros que estaban reacios.

De pronto, la estrategia empezó a funcionar y la racha de pérdidas se convirtió en una seguidilla de victorias, hasta el punto de romper el récord de juegos ganados seguidamente en una temporada, lo que hizo despegar la moral del equipo y afianzó la fidelidad de la fanaticada. En el punto culminante, el dueño de los Medias Rojas de Boston le ofrece a Beane ser el Gerente General de su equipo, ofreciéndole un contrato que le habría convertido en el directivo mejor pagado de la historia del beisbol, reconociendo que su estrategia sería el futuro del juego. 

¿Cuáles son las 5 lecciones para los negocios y la vida que podemos aprender de Moneyball?

1. "¡Es la economía, estúpido!". El centro de la historia se ubica en el problema económico: por un lado, hay una cantidad limitada de recursos, mientras que hay una existencia virtualmente ilimitada de necesidades. El propósito de la economía es, en pocas palabras, asignar unos recursos limitados a la satisfacción de un conjunto infinito de necesidades. Al inicio de la película, Billy conversa con Stephen Schott, propietario del equipo de los Atléticos de Oakland, solicitando más dinero para reconstruir el equipo. La puja entre el dueño (quien representa los recursos limitados) y Billy (quien personifica las necesidades que se requiere satisfacer) por los recursos, es una metáfora perfecta de los dilemas que diariamente debe resolver la economía:
- Billy Beane: I need more money.
[Necesitamos dinero, Steve. Más dinero] 
- Stephen Schott: We don't have any.
[No tenemos más dinero] 
- Billy Beane: I can't compete against a $120 million payroll with $38 million.
[No puedo competir contra 120 millones de dólares con 38] 
- Stephen Schott: We're not gonna compete with these teams that have big budgets. We're gonna work within the constraints we have.
[No vamos a competir con equipos de grandes presupuestos. Vamos a trabajar con las limitaciones que tengamos.]
Los recursos no son infinitos, las necesidades sí. El gran dilema de la economía es cómo asignar recursos escasos a necesidades abundantes, crecientes y más o menos urgentes. Los agentes económicos usualmente deben elegir entre múltiples opciones, debiendo descartar a la mayor parte de ellas para satisfacer solo una. 

Stephen cierra la discusión con la siguiente recomendación:
- Stephen Schott: Billy, we're a small-market team, and you're a small-market GM. I'm asking you to be okay not spending money that I don't have. And I'm asking you to take a deep breath, shake off the loss, get back in a room with your guys, and figure out how to find replacements for the guys we lost with the money that we do have. 
[Stephen: Billy, somos un equipo que vende poco y tú eres el gerente general de ese equipo. Y te estoy pidiendo que te conformes sin invertir dinero que no tengo. Y te pido que respires profundo, supera la derrota, regresa al vestuario con tus muchachos y piensa como encontrar reemplazos para los chicos que perdiste con el dinero que tenemos.]
Sin otra alternativa que asumir el reto de asignar los recursos limitados del equipo a un objetivo aparentemente desproporcionado (competir en las grandes ligas con equipos multimillonarios), Billy debe ilustrar ese problema a su corte de scouts (seleccionadores):
- Billy Beane: Guys, you're just talking. Talking, "la-la-la-la", like this is business as usual. It's not.
[Tan solo hablan. Hablan la-la-la-la, como si fuera un negocio común. No lo es.] 
- Grady Fuson: We're trying to solve the problem here, Billy.
[Intentamos resolver el problema] 
- Billy Beane: Not like this you're not. You're not even looking at the problem.
[Así no lo harán. Ni siquiera saben cuál es el problema] 
- Grady Fuson: We're very aware of the problem. I mean...
[Somos conscientes del problema] 
- Billy Beane: Okay, good. What's the problem?
[De acuerdo, ¿cuál es el problema?] 
- Grady Fuson: Look, Billy, we all understand what the problem is. We have to...
[Escucha Billy, todos entendemos cuál es el problema. Tenemos que...] 
- Billy Beane: Okay, good. What's the problem?
[De acuerdo, ¿cuál es el problema?] 
- Grady Fuson: The problem is we have to replace three key players in our lineup.
[El problema es que tenemos que reemplazar a tres jugadores...] 
- Billy Beane: Nope. What's the problem?
[Nop. ¿Cuál es el problema?] 
- Pittaro: Same as it's ever been. We've gotta replace these guys with what we have existing.
[El mismo de siempre, hay que reemplazar a estos chicos con lo que tenemos] 
- Billy Beane: Nope. What's the problem, Barry?
[Nop. ¿Cuál es el problema Barry?] 
- Scout Barry: We need 38 home runs, 120 RBIs and 47 doubles to replace.
[Necesitamos 38 jonrones, 120 carreras impulsadas y 47...] 
- Billy Beane: Ehh! (imitates buzzer) The problem we're trying to solve is that there are rich teams and there are poor teams. Then there's fifty feet of crap, and then there's us. It's an unfair game. And now we've been gutted. We're like organ donors for the rich. Boston's taken our kidneys, Yankees have taken our heart. And you guys just sit around talking the same old "good body" nonsense like we're selling jeans. Like we're looking for Fabio. We've got to think differently. We are the last dog at the bowl. You see what happens to the runt of the litter? He dies.
[¡Ehhhh! (hace un ruido de bocina). No, el problema que intentamos resolver es que hay equipos ricos y equipos pobres. Luego 15 metros de basura y luego nosotros. Es un juego injusto. Y ahora nos desmantelan. Somos dadores de órganos para los ricos. Boston se llevó nuestros riñones, los Yankees se llevaron nuestro corazón y ustedes están discutiendo las mismas tonterías de siempre. Como si vendiéramos jeans. Como si buscáramos a Fabio. Debemos pensar diferente. Somos el último perro de la jauría. ¿Y saben lo que le pasa al más débil? Se muere.]

Ante la incomprensión del grupo de asesores, Billy no hace más que pensar como el Gerente General, ilustrando el riesgo vital que corre un equipo que se rige por la manera tradicional de hacer las cosas, sin percatarse de sus recursos limitados y de la necesidad de asignarlos eficientemente para poder sobrevivir. ¡Eso es una metáfora perfecta del problema económico! 

2. El enfoque disruptivo vs. la sabiduría convencional. Un mensaje muy poderoso de Moneyball es que el éxito puede lograrse al pensar de manera innovadora y desafiando las normas establecidas. La película resalta la importancia de la creatividad y la adaptabilidad en la gestión de equipos, y cómo estos factores pueden llevar al éxito incluso en situaciones adversas. 

El enfoque tradicional se ilustra a la perfección con la subjetividad que despliegan los seleccionadores al escoger a los jugadores: 
- Grady Fuson: Artie, who do you like?
[Artie, ¿quién te gusta?] 
- Scout Artie: I like Perez. He's got a classy swing; its a real clean stroke.
[Me gusta Pérez. Tiene un swing clásico; tiene un golpe limpio] 
- Scout Barry: He can't hit a curve ball.
[No lo sé, no lanza con efecto] 
- Scout Artie: Yeah, there's some work to be done, I'll admit that.
[Sí, tiene que trabajar en eso, lo admito] 
- Scout Barry: Yeah, there is.
[Sí, es eso] 
- Scout Artie: But he is noticeable.
[No pasa inadvertido] 
- Matt Keough: And an ugly girlfriend.
[Tiene una novia horrible] 
- Scout Barry: What does that mean?
[¿Qué quieres decir?] 
- Matt Keough: Ugly girlfriend means no confidence.
[Significa falta de confianza] 
- Scout Barry: OK. (Beane buries his head in hands out of frustration with the conversation)
[Ok. (Billy hunde su cabeza entre sus manos con frustración por la conversación)] 
- John Poloni: Now you guys are full of it. Artie's right. This guy's got an attitude and an attitude is good. I mean it's the kind of guy who walks into a room and his dick has already been there for two minutes.
[Están hablando idioteces. Artie tiene razón, el muchacho tiene actitud, una buena actitud. Me refiero a que es un sujeto que llega a un lugar y notan su presencia antes de que llegue] 
- Phil Pote: He passes the eye candy test. He's got the looks. He's great at playing the part. He just needs to get some playing time.
[Sí, también pasa la prueba visual. Es guapo, está listo para jugar, solo necesita ritmo de juego] 
- Matt Keough: I'm just saying his girlfriend is a 6 at best...
[Solo estoy diciendo que la novia es un 6, a lo sumo...]
Peter, por su parte, representa la nueva faceta, innovadora, creativa, moderna y científica del deporte. Al conversar con Billy luego de conocerlo, le dice lo siguiente:
- Peter Brand: There is an epidemic failure within the game to understand what is really happening. And this leads people who run Major League Baseball teams to misjudge their players and mismanage their teams. I apologize.
[Hay un fracaso endémico en el juego para entender lo que realmente ocurre. Y estas personas que dirigen los equipos de ligas mayores malinterpretan a los jugadores y dirigen mal a los equipos. Discúlpeme.] 
- Billy Beane: Go on.
[Continúa] 
- Peter Brand: Okay. People who run ball clubs, they think in terms of buying players. Your goal shouldn't be to buy players, your goal should be to buy wins. And in order to buy wins, you need to buy runs. You're trying to replace Johnny Damon. The Boston Red Sox see Johnny Damon and they see a star who's worth seven and half million dollars a year. When I see Johnny Damon, what I see is... is... an imperfect understanding of where runs come from. The guy's got a great glove. He's a decent leadoff hitter. He can steal bases. But is he worth the seven and half million dollars a year that the Boston Red Sox are paying him? No. No. Baseball thinking is medieval. They are asking all the wrong questions. And if I say it to anybody, I'm-I'm ostracized. I'm-I'm-I'm a leper. So that's why I'm-I'm cagey about this with you. That's why I... I respect you, Mr. Beane, and if you want full disclosure, I think it's a good thing that you got Damon off your payroll. I think it opens up all kinds of interesting possibilities.
[Ok. Las personas que dirigen los equipos piensan en términos de comprar jugadores. Su objetivo no debería ser comprarlos, su objetivo debería ser comprar triunfos. Para comprar triunfos deberían comprar quien anote. Intente reemplazar a Johnny Damon. Los Red Sox ven a Johnny Damon y ven a una estrella que vale 7 millones de dólares al año. Cuando yo veo a Johnny, lo que veo es una comprensión imperfecta de dónde viene la carrera. El sujeto tiene un gran guante. Es un bateador excelente. Puede robar bases, pero ¿vale los 7 millones y medio de dólares al año que los Red Sox le están pagando? No. No. El pensamiento del béisbol es medieval. Se están haciendo las preguntas incorrectas. Y si se lo digo a alguien, me-me repudian. Soy un leproso. Por eso estoy de acuerdo con usted en esto. Por eso lo respecto Sr. Bean y si soy sincero, creo que es algo bueno que quite a Damon de su equipo. Creo que eso abre todo tipo de posibilidades interesantes]

Beane y Peter desafían las prácticas tradicionales del béisbol, demostrando que el éxito no siempre depende de seguir las reglas establecidas. La película muestra cómo Billy y su equipo deben adaptarse a nuevas formas de pensar y trabajar para tener éxito en un entorno competitivo, a pesar de la resistencia:

- Billy Beane: If we try to play like the Yankees in here, we will lose to the Yankees out there.
[Si intentamos jugar como los Yankees aquí dentro, perderemos frente a los Yankees allá afuera] 
- Grady Fuson: Boy, that sounds like fortune-cookie wisdom to me, Billy.
[Eso me suena a una galleta de la fortuna, Billy] 
- Billy Beane: No, that's just logic.
[No, es solo lógica]
Al final, el dueño de los Medias Rojas de Boston le reconoce a Billy el coraje que tuvo para intentar cambiar las cosas:
- John Henry: For forty-one million, you built a playoff team. You lost Damon, Giambi, Isringhausen, Pena and you won more games without them than you did with them. You won the exact same number of games that the Yankees won, but the Yankees spent one point four million per win and you paid two hundred and sixty thousand. I know you've taken it in the teeth out there, but the first guy through the wall. It always gets bloody, always. It's the threat of not just the way of doing business, but in their minds it's threatening the game. But really what it's threatening is their livelihoods, it's threatening their jobs, it's threatening the way that they do things. And every time that happens, whether it's the government or a way of doing business or whatever it is, the people are holding the reins, have their hands on the switch. They go bat shit crazy. I mean, anybody who's not building a team right and rebuilding it using your model, they're dinosaurs. They'll be sitting on their ass on the sofa in October, watching the Boston Red Sox win the World Series. 
[Con 41 millones formas un equipo ganador. Perdiste a Damon, Giambi, Isringhausen, Peña y ganaste más juegos sin ellos que cualquier otra persona. Ganaste la misma cantidad de juegos que ganaron los Yankees, pero los Yankees invirtieron 1.4 millones por victoria y tú pagaste solo 260 mil dólares. Sé que te criticarán mucho por esto, pero eres la única persona que tiene agallas para innovar. ¡El único! Esto es amenazante no sólo por la forma en que negociamos, sino porque en sus mentes es una amenaza para el juego, amenaza el sustento, amenaza sus trabajos, amenaza la forma en que hacen las cosas. Y cada vez que ocurre, ya sea a nivel gobierno, en la forma de hacer las cosas o lo que sea, la gente se aferra a su reino. Tienen sus manos en el interruptor. Se tornan irracionales. Me refiero a que cualquiera que no esté destrozando su equipo ahora y reconstruyéndolo según tu modelo es un dinosaurio. Sentará su trasero en el sofá en octubre, mirando ganar la Serie Mundial a los Boston Red Sox...]
3. El análisis de datos como estrategia. La película muestra cómo Billy Beane y Peter Brand utilizan análisis estadísticos avanzados para identificar y fichar jugadores subestimados, demostrando que un enfoque basado en datos puede superar las limitaciones financieras y las tradiciones del béisbol.
- Billy Beane: We are card counters at the blackjack table and we're gonna turn the odds on the casino.
[Somos contadores de cartas en la mesa de blackjack y vamos a cambiar las probabilidades en el casino]
Peter se lo explica a Billy con más detalle al llegar al equipo de Oakland:
- Peter Brand: It's about getting things down to one number. Using stats to reread them, we'll find the value of players that nobody else can see. People are over looked for a variety of biased reasons and perceived flaws. Age, appearance, personality. Bill James and mathematics cuts straight through that. 
[Todo gira alrededor de los números. Usando las estadísticas que leemos, le damos un valor a los jugadores, que nadie más puede ver. Por una serie de razones, a la gente se le pasa por alto la percepción de algunos defectos: edad, apariencia, personalidad. Bill James y las matemáticas son un claro ejemplo]
Bill James es el creador de una disciplina que llamó Sabermetrics (o Sabermetría), que no es otra cosa que la aplicación del análisis estadístico al béisbol. El nombre viene de las iniciales de la Society for American Baseball Research (Sociedad Americana de Investigaciones de Béisbol), combinada con el sufijo metrics (metría, medición). En varias ocasiones se le menciona en la película, como en la cita anterior de Peter, aunque los comentaristas deportivos se refieren a él como alguien que no conocía realmente el juego, ya que escribió un libro de estadísticas mientras ejercía como vigilante. Lo cierto es que los análisis influyeron directamente en personajes como DePodesta (el Peter Brand real), el mismo Billy Brand y en Richard Lynn ("Sandy") Alderson, el mentor y predecesor de Billy Beane en los Atléticos de Oakland.

La ciencia de los datos representa un núcleo importante en la economía contemporánea. Es de capital importancia reconocer su valor e integrar sus aportes en las distintas áreas de la vida actual, para adaptarse y sobrevivir eficientemente en un entorno altamente competitivo. 
- Billy Beane: Guys, you're still trying to replace Giambi. I told you we can't do it, and we can't do it. Now, what we might be able to do is re-create him. Re-create him in the aggregate.
[Aún intentan reemplazar a Giambi. Les dije que no podemos hacerlo, no podemos hacerlo. Lo que sí podemos hacer es recrearlo. Recrearlo en un combinado...] 
- Grady Fuson: The what?
[¿Hacer qué?] 
- Billy Beane: Giambi's on-base percentage was .477. Damon's on-base, .324. And Olmedo's was .291. Add that up, and you get... (snapping his fingers and pointing at Pete)
[El porcentaje de bases de Giambi era de 477. El procentaje de Damon, 324 y el de Olmedo era de 291. Sumen las cifras y tendrán... (chasquea los dedos apuntado a Peter)] 
- Peter Brand: Do you want me to speak?
[¿Quieres que hable?] 
- Billy Beane: When I point at you, yeah.
[Cuando te señalo, sí] 
- Peter Brand: 1.092.
- Billy Beane: [snapping] Divided by three.
[(chasqueando) Dividido por tres] 
- Peter Brand: .364.
- Billy Beane: That's what we're looking for. Three ballplayers... three ballplayers whose average OBP is... (snapping)
[Es lo que estamos buscando. Tres jugadores... tres jugadores con un promedio de porcentaje de bases de... (chasquea los dedos)] 
- Peter Brand: .364.
Las propuesta revolucionaria de Billy y Peter basada en el análisis de datos y en el conocimiento de las necesidades del equipo para obtener victorias, nos llevan al próximo elemento que podemos aprender de la película: el valor adecuado que se le debe dar a un activo determinado. 

4. La valoración de activos. Moneyball ofrece enseñanzas muy importantes sobre la valoración del talento: a partir del análisis de un universo de opciones, Billy y Peter escogen a jugadores que han sido subestimados o ignorados por otros equipos, mostrando que todos tienen potencial si se les da la oportunidad adecuada:
- Peter Brand: Billy, of the twenty thousand knowable players for us to consider, I believe that there is a championship team of twenty five people that we can afford. Because everyone else in baseball under values them. Like an island of misfit toys... This is Chad Bradford. He's a relief pitcher. He is one of the most undervalued players in baseball. His defect is that he throws funny. Nobody in the big leagues cares about him, because he looks funny. This guy could be not just the best pitcher in our bullpen, but one of the most effective relief pitchers in all of baseball. This guy should cost $3 million a year. We can get him for $237,000.
[Billy, de los 20.000 jugadores que consideramos, creo que hay un equipo campeón de 25 jugadores que podemos pagar. Son subestimados por todos en el beisbol, como una isla de juguetes descartados... Este es Chad Bradford, un lanzador suplente. Unos de los jugadores más subestimados en el beisbol. Su defecto es tener un lanzamiento extraño. No le importa a nadie de las ligas mayores, porque se ve extraño. Este sujeto no sólo es el mejor lanzador que exista, sino que es el lanzador suplente más efectivo en el béisbol. Este sujeto costaría 3 millones al año. Podemos conseguirlo por 237.000.]
Cuando Billy quiso acercarse al jugador David Justice ("DJ") y este reaccionó de forma engreída, Billy lo puso en su lugar, haciéndole saber que el equipo no pagaba su alto salario, sino que otro gran equipo financiaba su salario. Es decir, lo consideraba un jugador sobrevalorado por la elevada suma que ganaba, en comparación con el rendimiento decreciente que tenía su carrera: 
- Billy Beane: We got a problem, David?
[¿Algún problema David?]
- David Justice: No, it's okay. I know your routine. It's patter, it's for effect. But it's for them, all right? That shit ain't for me.
[No, está bien. Conozco tu rutina. Está pautada para tener efecto. pero es para ellos, ¿sabes? No funciona conmigo]
- Billy Beane: Oh, you're special?
[Oh, ¿eres esepcial?]
- David Justice: You're paying me seven million bucks a year, man, so yeah, maybe I am, a little bit.
[Me pagas 7 millones de dólares por año hermano, creo que, sí, tal vez lo sea, un poco.]
- Billy Beane: No, man, I ain't paying you seven. Yankees are paying half your salary. That's what the New York Yankees think of you. They're paying you three and a half million dollars to play against them.
[No, viejo, no te pago 7. Los Yankees pagan la mitad de tu salario. Es lo que los Yankees de Nueva York piensan de ti. Te pagan 3 millones y medio para jugar contra ellos]
Luego del tenso diálogo anterior, Billy busca desescalar la tensión con el jugador y sincera su propósito:
- Billy Beane : David, you're 37. How about you and I be honest about what each of us want out of this? I wanna milk the last ounce of baseball you got in you. And you wanna stay in the show. Let's do that. I'm not paying you for the player you used to be. I'm paying you for the player you are right now. You're smart. You get what we're trying to do here. Make an example for the younger guys. Be a leader. Can you do that?
[David, tienes 37. ¿Qué tal si tú y yo somos honestos sobre lo que cada uno quiere con esto? Yo quiero alimentar hasta la última gota de béisbol que tengas adentro y tú quieres seguir jugando. Hagámoslo. No, no te estoy pagando por el jugador que eras, te estoy pagando por el jugador que eres ahora. Eres listo, entiendes lo que intento hacer aquí. Dale un ejemplo a los novatos. Sé un líder. ¿Puedes hacerlo?] 
- David Justice : All right. I got you.
[De acuerdo, entendido] 
- Billy Beane : We're cool?
[¿Estamos bien?] 
- David Justice : We're cool.
[Estamos bien]
Este diálogo es una bella muestra de buena gerencia. Gestión inteligente del más puro estilo.

Se dice que el lema de los Atléticos de Oakland era "Gana con desconocidos y los jugadores se volverán estrellas, pierde con estrellas y los jugadores se volverán desconocidos". La valoración es fundamental en los negocios y en la vida. Saber distinguir entre el precio de algo y su valor es fundamental en la economía y en las inversiones. Según Warren Buffet, el oráculo de Omaha, "el precio es lo que pagas, el valor es lo que obtienes". Las diferencias entre el precio y el valor real de un activo genera ineficiencias de mercado: cuando el precio es mayor que el valor, el activo está sobrevalorado; 
cuando el precio es inferior al valor, el activo está infravalorado.

Idealmente, los agentes económicos deben adquirir (comprar) activos cuando están infravalorados y ofrecerlos (vender) cuando están sobrevalorados. El origen de esas ineficiencias están en ciertas falacias o "sesgos" de razonamiento: el sesgo de las opiniones subjetivas (selección basada en argumentos subjetivos, no en datos objetivos) y el sesgo de los resultados pasados (la creencia de que las experiencias pasadas pueden predecir el futuro). Para una detallada explicación en referencia al mercado de fichajes del fútbol, ver este interesante video.

Da lo mismo cuál es el activo de que se trata: jugadores, empleados, acciones de la bolsa o productos del supermercados. A veces nos ofuscamos por el precio de algo confundiéndolo con su valor. A veces desechamos oportunidades, recursos humanos o cualquier otro activo, porque nuestra subjetividad nos ofusca y perdemos la perspectiva adecuada para reconocer el valor de las cosas. Quizás muy a menudo prejuzgamos dejándonos llevar por la apariencia o por datos o razonamientos sesgados, olvidando que:
"No importa el color del gato sino que cace ratones" (Deng Xiaoping).
5. Las tácticas de "office politics". Gerenciar el recurso humano es un asunto muy difícil. Tienes que sacar provecho de entes que piensan y sienten, que son libres y capaces de tomar decisiones y cometer errores con consecuencias que no sólo les pueden afectar a ellos, sino también a otros. 

Billy enfrentó la oposición de los scouts (seleccionadores de jugadores) y el manager del equipo (el que decide las estrategias y tácticas durante el juego). Billy intercambió unas palabras con un scout, al principio de forma cordial, pero al escalar la situación, decidió cortar el problema de raíz y terminó despidiendo al scout. El diálogo es bastante largo, pero vale la pena por lo tenso e ilustrativo que es:
- Grady Fuson: Wow. May I speak candidly?
[¿Puedo hablar con sinceridad?] 
- Billy Beane: Sure. Go right ahead.
[Seguro, adelante] 
- Grady Fuson: Major League Baseball and its fans...they're gonna be more than happy to throw you and Google boy under the bus if you keep doing what you're doing. You don't put a team together with a computer.
[El beisbol de ligas mayores y sus fans... estarían felices de arrojarte a tí y a tu muchacho google bajo las ruedas de un autobús si sigues haciendo lo que haces. No se arma un equipo por computadora, Billy.] 
- Billy Beane: No?
[¿No?] 
- Grady Fuson: No. Baseball isn't just numbers. It's not science. If it was anybody could do what we do, but they can't cause they don't know what we know. They don't have our experience and they don't have our intuition.
[No. El béisbol no son solo numeros. No es una ciencia. Si lo fuera, cualquiera podría hacer lo que hacemos, pero no pueden porque no saben lo que nosotros sabemos. No tienen nuestra experiencia y no tienen nuestra intuición] 
- Billy Beane: Ok.
[De acuerdo] 
- Grady Fuson: Billy, you got a kid in there that's got a degree in Economics from Yale. You got a scout here with 29 years of baseball experience. You're listening to the wrong one. Now there are intangibles that only baseball people understand. You're discarding what scouts have done for 150 years, even yourself?
[Billy, tienes un chico allá adentro con un diploma en economía de Yale. Tienes a un cazatalentos con 29 años de experiencia en beisbol. Estás escuchando al equivocado. Hay intangibles que solo alguien de béisbol puede entender. Desestimas lo que hacen los cazatalentos desde hace 50 años, hasta tú mismo] 
- Billy Beane: Adapt or die.
[Adáptate o muere] 
- Grady Fuson: This is about you and your sh*t, isn't it? 20 years ago some scout got it wrong. Now you're gonna declare war on the whole system.
[Esto es sobre tí y tus problemas, verdad? Hace 20 años un cazatalentos se equivocó. Ahora le declaras la guerra a todo el sistema...] 
- Billy Beane: Whoa! Ok! Ok! Ok! Ok! My turn. You don't have a crystal ball. You can't look at a kid and predict his future any more than I can. I've sat at those tables and listened to you tell those parents "When I know, I know. And when it comes to your son. I know." And you don't. You don't.
[Guao! De acuerdo, de acuerdo! Mi turno. Tú no tienes la bola de cristal. No puedes ver a un chico y predecir su futuro. Yo tampoco puedo. me senté a la mesa de esos chicos contigo y escuché decirles a sus padres cuando lo sé, lo sé y cundo se trata de su hijo, "yo sé". Y no sabes. No sabes] 
- Grady Fuson: (sighs) Ok. I don't give a sh*t about friendships, this situation or the past. Major League Baseball thinks they way I do. You're not gonna win. And I'll give you a nickel's worth of advice, you're never gonna get another job when Schott fires you after this catastrophic season you're about to set us all up for. And you're gonna have to explain to your kid why you're working at Dick's Sporting Goods.
[(se ríe) Ok, No me importa tu amistad, esta situación y la pasada. las ligas mayores piensan lo mismo que yo. No vas a ganar. Jamás conseguirás otro trabajo cuando Schott te despida después de la temporada catastrófica en que nos estás involucrando. Y tendrás que explicarle a tu hija cuando estés trabajando en una tienda de ropa deportiva.] 
- Billy Beane: I'm not gonna fire you, Grady.
[No te voy a despedir, Grady] 
- Grady Fuson: Fuck you, Billy.
[Púdrete, Billy] 
- Billy Beane: Now I will.
[Ahora lo haré]
Las personas en posiciones de liderazgo a menudo deben infundir respeto. Esto no quiere decir que deben montarse en un pedestal cada vez que interactúan con el equipo, pero deben proyectar autoridad. Por ejemplo, Billy mantenía la distancia con los jugadores para tener la capacidad de intercambiarlos, venderlos o despedirlos, mal cuando fuera necesario para el equipo. No viajaba con ellos y sus interacciones eran directas y muy concretas. En una escena enseñó a Peter cómo echar a los jugadores. 

El manager del equipo, Art Howe, constantemente se oponía a Billy. Este insistía en que Scott Hatteberg jugara en primera base, con la terca oposición del Howe. Primero, Billy le dejó hacer, pero los resultados que buscaba no se lograron por la oposición tenaz de aplicar las formaciones que proponía Billy para que el equipo pudiera lograr las victorias. Luego, el Gerente General intentó un aproach más directo, tratando de explicarle a Howe el motivo de los cambios. Tampoco funcionó. Por último, Billy ejecutó una estrategia más contundente e indirecta: simplemente cambió a todos los jugadores de la formación que utilizaba Art Howe, hasta que a este no le quedara más remedio que acudir a los nuevos jugadores contratados por Brand, incluyendo a la oveja negra del equipo, Jeremy Giambi, a quien se encargó él mismo de despedir:
- Billy Beane: Art, you got a minute?
[Art, tienes un minuto?] 
- Art Howe: Yeah. Take a seat.
[Sí. Tomen asiento] 
- Billy Beane: You can't start Peña at first tonight. You'll have to start Hatteberg.
[No comenzarás con Peña esta noche. Hazlo con hatteberg] 
- Art Howe: Yeah, I don't want to go fifteen rounds, Billy. The lineup card is mine, and that's all.
[Bien. No quiero discutir contig, Billy. La alineación es mía, eso es todo. ¿Bien?] 
- Billy Beane: That lineup card is definitely yours. I'm just saying you can't start Peña at first.
[De acuerdo, la alineación definitivamente es tuya, solo digo que no puedes usar a Peña en la primera] 
- Art Howe: Well, I am starting him at first.
[Bueno, lo voy a usar igualmente] 
- Billy Beane: I don't think so. He plays for Detroit now.
[No lo creo. Ahora juega para Detroit] 
- Art Howe: You *traded* Peña?
[¿Intercambiaste a Peña?] 
- Billy Beane: Yeah. And Menechino, Hiljus, Tam are all being sent down.
[Sí. Y Menechino, Hiljus, Tam, todo se irán] 
- Art Howe: You are outside your mind.
[Si que estás loco de remate.] 
- Billy Beane: Yeah. Cuckoo.
[Sí, estoy chiflado.] 
- Jeremy Giambi: [knocking on door] You wanted to see me?
[(toca la puerta) ¿Quería verme?] 
- Billy Beane: Yeah, Jeremy, grab a seat. (Jeremy sits down)
[(Jeremy se sienta) Sí, Jeremy, siéntate] 
- Billy Beane: Jeremy, you've been traded to the Phillies. This is Ed Wade's number. He's a good guy, he's the GM. He's expecting your call. Buddy will help you with the plane flight. You're a good ballplayer, Jeremy, and we wish you the best. (Jeremy sighs and exits)
[Jeremy, fuiste transferido a los Phillies. Este es el número de Ed Wade. Es un buen tipo, es el Gerente General. Está esperando tu llamada. Buddy te ayudará con el vuelo. Jeremy, eres un buen jugador y te deseamos lo mejor. (Jeremy suspira y se va)] 
- Billy Beane: Jeremy's gone, too.
[(a Art Howe) Jeremy también se va]
Es realmente agotador el rol de líder de un equipo; lo gerentes a menudo deben pasar por situaciones rudas mientras dirigen a un grupo de personas hacia una meta definida. A menudo reciben la oposición sorda e ingrata de personas que no comprender la visión del líder y, por tanto, deben desarrollar una especie de ajedrez de poder para poder asegurar el logro de los objetivos. La película destaca la importancia de la resiliencia y la perseverancia frente a los desafíos y las críticas.

Poco después de lograr el récord de 20 victorias seguidas durante una temporada, Billy y Peter tienen una conversación:
- Billy Beane: It's hard not to be romantic about baseball. This kind of thing, it's fun for the fans. It sells tickets and hot dogs. Doesn't mean anything.
[Es difícil no ser romántico con el béisbol. Este tipo de cosas es divertido para los fans. Vende billetes y perros calientes. No significa nada.] 
- Peter Brand: Billy, we just won twenty games in a row.
[Billy, acabamos de ganar 20 juegos consecutivos] 
- Billy Beane: And what's the point?
[¿Y cuál es el punto?] 
- Peter Brand: We just got the record.
[Que tenemos el récord] 
- Billy Beane: Man, I've been doing this for... listen, man. I've been in this game a long time. I'm not in it for a record, I'll tell you that. I'm not in it for a ring. That's when people get hurt. If we don't win the last game of the Series, they'll dismiss us.
[He estado en esto durante mucho tiempo. No lo hago por el récord, te lo digo. No lo hago por el anillo. Allí es donde se hiere a la gente. SI no ganamos el último juego de la serie, nos despiden.] 
- Peter Brand: Billy... 
- Billy Beane: I know these guys. I know the way they think, and they will erase us. And everything we've done here, none of it'll matter. Any other team wins the World Series, good for them. They're drinking champagne, they get a ring. But if we win, on our budget, with this team... we'll have changed the game. And that's what I want. I want it to mean something.
[Conozco a esta gente. Sé como piensan y nos borrarán. Y a todo lo que hicimos aquí, nada importará. Cualquier otro equipo gana la serie mundial, beben champán, consiguen un anillo. Pero si ganamos, con nuestro presupuesto, y este equipo... cambiamos el juego. Y eso quiero que signifique algo.]
A pesar de que Billy pensaba que todo lo que habían hecho fue en vano si no llegaban a obtener el campeonato, el logro de Billy fue mucho más trascendental que un simple título. Efectivamente, habían cambiado el juego, tal y como le indica Peter al contarle la historia del jugador Jeremy Brown, quien en un juego bateó un hit y llegó deslizándose a primera base, hasta que se percató que sus compañeros le gritaban que había conseguido un jonrón:
- Peter Brand: The Visalia Oaks and our 240 lb catcher Jeremy Brown, who as you know, scared to run to second base. This was in a game six weeks ago. This guy is going to start him off with a fastball. Jeremy's going to take him to deep center. Here's what's really interesting, because Jeremy's gonna do what he never does. He's gonna go for it. He's gonna around first and he's gonna go for it. Okay? (On the video, Jeremy trips and falls over first base)
[Los Vasalia Oaks y nuestro catcher de 130 kilos Jeremy Brown, quien como sabes, teme correr a segunda base. Esto ocurrió hace seis semanas. El sujeto comenzará con una bola rápida. Jeremy bateará al centro. Y aquí viene lo que es realmente interesante, porque Jeremy hará lo que jamás hace. Lo intentará. Pasará a primera y luego lo intentará. ¿De acuerdo? (En el vídeo, Jeremy corre y cae sobre primera base]
- Peter Brand: This is all Jeremy's nightmares coming to life.
[Estas son las pesadillas de Jeremy convirtiéndose en realidad]
- Billy Beane: Awwww, they're laughing at him.
[Oh, se ríen de él.] 
- Peter Brand: And Jeremy's about to find out why. Jeremy's about to realize that the ball went 60 feet over the fence. He hit a home run and didn't even realize it.
[Y Jeremy descubrirá por qué. Jeremy está por darse cuenta que la bola pasó a 18 metros de la valla. Había bateado un jonrón y ni siquiera se había dado cuenta]

Billy y su gestión de los Atléticos basándose en datos estadísticos habían revolucionado el negocio para siempre, hasta el punto de que ese método se ha convertido en estándar actual de ese deporte. Moneyball no solo muestra la lucha por el éxito en el deporte, sino también el crecimiento personal de Beane a lo largo del proceso: aunque su sueño era cambiar la historia del juego alcanzando el campeonato mundial con la nueva metodología, al final había cambiado para siempre la percepción de cómo se ve al deporte del bate y la pelota.

Espero que este contenido haya sido tan apasionante para tí como lo fue para mí. Nos vemos en la próxima, saludos. 

miércoles, agosto 13, 2014

Una Guía para el Debate sobre el Precio de la Gasolina



El reciente anuncio hecho por el Presidente Nicolás Maduro sobre (entre otros temas) el inicio de un debate sobre el precio de la gasolina no tomó desprevenido al blog Gestión Inteligente. De hecho, en varias ocasiones veníamos reflexionando al respecto: la primera, expresando cuales eran los 5 temas necesarios para discutir en el seno de la sociedad venezolana, donde no nos referimos exclusivamente al ámbito económico (por ejemplo, escribimos sobre los fines de la pena en una sociedad como la venezolana, que se dice democrática; la despenalización del aborto no terapéutico; nuestras prioridades educativas, pronunciándonos a favor de dedicar la parte más importante de los recursos del Estado a la educación básica -incluída la de carácter medio-, mientras que en la universitaria debería permitirse más activamente la apertura a los aportes y, en general, a la colaboración privada; y finalmente, la ineludible cuestión ambiental), aunque respecto a ese tópico, aludimos claramente al núcleo de lo que con el anuncio Presidencial se ha puesto en el tapete: la cuestión del subsidio de la gasolina y de los servicios públicos (electricidad, transporte, entre otros).

En una segunda oportunidad, reseñamos la experiencia de un país productor de petróleo que logró, con la asesoría del Fondo Monetario Internacional, desmontar el subsidio estatal sobre la gasolina, sin que se implementara una terapia de shock que impactara en sectores sociales vulnerables (como el lugar común indica que ocurrió en Venezuela durante el año 1989, uno de los detonantes de la jornada conocida como el Caracazo, de triste memoria para los venezolanos). La referida experiencia, seguimos pensando, puede ser un modelo valioso a seguir para inspirar las medidas que podrían ser implementadas al respecto por Venezuela.

En tercer lugar, cuando ya asomaba con fuerza la intención del Gobierno nacional por debatir el tema, mientras reseñábamos las noticias del momento, enumeramos algunos argumentos a favor de la medida, tales como: la racionalidad económica, el equilibrio presupuestario, la erradicación de (parte de) las distorsiones económicas existentes en el país, mismos que ahora se están discutiendo con fuerza en los interesados en el tema. La situación actual es más difícil que la oportunidad en la se empezó a tratar con menos timidez el tema del precio de la gasolina: la crisis económica, cocinada durante largos años de políticas audaces, pero equivocadas, que ahora es cuando han venido revelando su fracaso, ha estado afectando a toda la población venezolana: trabajadores y empresarios por igual. De allí lo importante de traer a colación el tema y de ventilarlo públicamente, no sólo entre las personas allegadas al oficialismo y los funcionarios encargados de las decisiones de política económica, sino por parte de toda la población.

Ángel Alayón, columnista de Prodavinci.com, una página dedicada a la actualidad venezolana, propone una guía para discutir el asunto. Al introducir el debate abiertamente planteado por Nicolás Maduro, sintetizó la situación de la siguiente manera:
El precio subsidiado de la gasolina genera cuantiosas pérdidas a PDVSA y al fisco nacional: los cálculos oficiales las estiman en 12.500 millones de dólares al año, producto de un subsidio que beneficia principalmente a los venezolanos que se movilizan en vehículos particulares, que son minoría y además tienen un ingreso superior al promedio. En consecuencia, el subsidio de la gasolina es regresivo. Es decir: beneficia a los que más tienen en perjuicio del resto de la sociedad. Por esta razón, en principio, el aumento del precio de la gasolina combatiría la desigualdad. Y ése es un argumento que escucharemos muchas veces en las próximas semanas.

Sin embargo, el beneficio de los que “menos tienen” depende del uso que se le dé a los recursos que genere el aumento del precio de la gasolina. Los dueños de vehículos pagarán más por cada litro de combustible, mientras que a PDVSA y al fisco le entrarán más recursos. ¿Se utilizará ese dinero producto del aumento del precio de la gasolina para beneficiar a quienes hay que beneficiar? En este torno a las respuestas a esta pregunta se centrará buena parte del debate. Muchos dirán que sí aceptan el aumento del precio de la gasolina, pero que debe discutirse sobre el uso de los fondos.

Nicolás Maduro, anticipándose a esta discusión, propuso una fórmula de distribución:

 “Propongo que todo el dinero que venga vaya a un Fondo Social centrado en el país y en sus necesidades”, señaló. La distribución será la siguiente: 20% para la Gran Misión Vivienda Venezuela, 20% para becas del sistema universitario, otro 20% para la Misión el  Amor Mayor, otro para Patria Segura  y un último 20% para vialidad y servicios”.

Se trata de un viejo recurso para darle viabilidad política a lo incómodo: marcar el destino de los fondos que se recaudan con nuevos impuestos o, en este caso, con el incremento del precio de un producto subsidiado a programas inapelables. Sin embargo, la propuesta de Maduro está lejos de agotar la discusión.
 Otros temas abordados por Alayón, incluyen:

* La disposición de información detallada sobre el destino de los recursos obtenidos al disminuirse (o eliminarse de plano) el subsidio a la gasolina. La transparencia volvería al debate más fluido y generaría mayor conciencia acerca de las necesidades y beneficios de la medida.

* La mayor efectividad de plantear inversiones concretas con los ingresos del aumento del precio del combustible, en lugar de asignar porcentajes a planes abstractos, sin que se desglose cómo serán utilizados, tal y como parece ser la propuesta del Presidente.

* La posibilidad de tomar en cuenta la propuesta de varias personas en torno a la entrega directa a los ciudadanos de (al menos parte de) lo recaudado por concepto del incremento.

* El impacto del debate en la forma en que se ha venido gestionando la empresa petrolera estatal, Petróleos de Venezuela (PDVSA) en los últimos 15 años.

* La evaluación de los posibles cambios en la conducta de los consumidores (en el sentido de una racionalización del uso del combustible).

* Finalmente, pero no menos importante, la cuestión de la incidencia de la medida en el desestímulo del contrabando de extracción de combustible venezolano hacia Colombia y Brasil, activado por el diferencial de precios entre nuestro mercado y el de los países vecinos.

La cuestión apenas inicia. Aún es imposible prever hasta donde nos llevará el curso de los eventos. Lo que sí parece seguro es que la decisión de aumentar el precio de la gasolina ya parece tomada, y que la supuesta consulta es tan sólo un mero trámite necesario para que aquella tenga cierta legitimidad para que se efectúe sin sobresaltos, sobre todo tomando en cuenta el hervidero social actualmente existente debido a la inestabilidad económica, la pésima gestión del gabinete en el ámbito y la tensión política que llegó a su culminación con los acontecimientos que estallaron en febrero de este año. Tal y como Alayón concluye su artículo, no nos queda más que expresar nuestro deseo de que la cuestión del precio de la gasolina (y de las demás que se avecinan en el ámbito económico) tenga un desenlace conveniente: "Ojalá pueda plantearse la discusión… o los fantasmas seguirán acechando". A conjurar, pues, esos fantasmas, debatiendo el asunto para tomar la decisión más favorable a los intereses de todos.

miércoles, febrero 05, 2014

Reflexiones gerenciales desde el "Tercer Mundo" (II)

Continúo en esta oportunidad con la serie iniciada pocos días atrás acerca de ciertas ideas expresadas por el abogado, economista, político y profesor universitario Enrique Tejera París, como fruto de sus inquietudes sobre el rumbo que desde hace unas décadas ha venido tomando el país, a partir de la comparación que hace de la generación actual con aquella que le dió inicio a la apertura democrática que vivió Venezuela, cumplido el primer tercio del siglo pasado. 

Esas reflexiones, que recoge Tejera en un breve ensayo titulado "Historia y Objetivos como Factores de Identidad", incluido en un libro homenaje al historiador Guillermo Morón publicado en 1996 por la Academia Nacional de la Historia, parten del balance (o mejor dicho, desbalance) que resultó de aquella contrastación generacional, el cual desembocó en el diagnóstico de los principales defectos, problemas o impedimentos que posee el venezolano, considerado tanto desde una perspectiva individual como colectiva. Frente a tal situación, Tejera París propone una solución global, definitiva y efectiva en el largo plazo.

En una entrada anterior, quedó esbozado el orden a seguir al desarrollar las ideas de Tejera París, quien comenzó analizando el estado en que se encontraba para aquél momento la sociedad venezolana. Pocas han sido las variaciones registradas desde entonces, no en la configuración externa del país (pues hemos tenido muchos cambios: de la Constitución escrita, de la organización estatal, de Instituciones y hasta el nombre mismo de la República), sino en nuestra personalidad colectiva, pues persisten los antivalores que mantienen estancado nuestro desarrollo social, económico, político como pueblo.

En este post se identifican los principales "defectos" culturales que son, para el notable venezolano, la causa de esa crisis que actualmente se vive. No se refiere Tejera a los argumentos más trillados por "tutti li mondi": la corrupción, el mal gobierno, el neoliberalismo, el comunismo... Quizá estos no sean más que síntomas de una causa más profunda: la severa y triste ausencia de valores, su abandono por la búsqueda no de un pretendido bienestar ni de otras consideraciones crematísticas, sino de la comodidad de tanto inútil, mediocre e incompetente que tanto pulula hoy, debido, en gran parte, a la asunción por parte de un Estado "todero" de espacios que nunca han debido ser abandonados por la sociedad civil. Entre ellos, la economía.

Cuatro son los principales errores, faltas o defectos de los venezolanos, según Tejera París: el primero, relacionado con nuestra valoración de nosotros mismos, no sólo en el plano personal, sino también en el social (ambos están íntimamente relacionados: cada persona es un proyecto de vida en sí mismo, pero una nación también es un proyecto, como bien lo destacaba recientemente ante su audencia una profesora de un curso de Derechos Humanos). Es decir, la tan mentada (y actualmente devaluada) autoestima del venezolano (tema que ha sido tratado magistralmente por Manuel Barroso, a quien tarde o temprano también tendré oportunidad de abordar en este espacio). Sigue en el orden de sus consideraciones es el problema serio que existe con la puntualidad en el país, que no es más que un relajamiento, asumido como un carácter muy tropical, de la percepción del tiempo. En tercer lugar, tenemos a la falta de continuidad y de seguimiento en las acciones que se emprenden. Por último, a la falta de simplicidad de las soluciones que se proponen a los problemas.

Cada una de estas faltas (que pueden catalogarse también como excesos: así, respectivamente, padeceríamos de exceso de autodenigración, de pérdida de tiempo, de inmediatismo y de complicaciones) son explicadas por nuestro autor de forma diáfana y amena. Debemos llamar la atención una vez más, sin embargo, que el texto a que se alude fue escrito en 1995. Mas, ¿quién discute hoy día la persistencia de estos defectos en la forma de ser del venezolano? Veamos, seguidamente y en detalle, cómo nos muestra a cada uno de ellos Enrique Tejera París:


A. Falta de autoestima [o exceso de autodenigración]: 
"En la identificación de problemas culturales de Venezuela ocupa puesto principal la subvaloración -o la 'falta de autoestima'- como también se [le] dice. El constante desprecio a su país, el denigrarlo ante extranjeros, hace además un daño inmenso al crédito de Venezuela... Este fenómeno de la autodenigración constante (y cuasi automática) deja perplejos a los extranjeros y reduce considerablemente la posibilidad de que aumenten las inversiones y venga una mejora económica... que beneficiaría a los mismos que la retardan con sus ligerezas de lenguaje...
En el fondo, los que así proceden aparecen como detestándose a sí mismos, frustrados al darse cuenta de que son menos importantes de lo que creían, o de que son menos competentes de los que debían ser. Empujados por el defecto nacional del resentimiento, pretenden recuperar su autoestima mediante una denigración general, creyendo encontrar la solución de su problema despreciando a otros o hasta a su país, con tal de poder sobrestimarse aunque sea por un rato.
Es cierto que ayuda a tener autoestima una buena situación económica... La situación económica mejorará sin duda en Venezuela y eso depende de otros factores... Pero de que la autodenigración es un fenómeno que merece atención de por sí, no hay duda. Así sucede también con otros fenómenos culturales -y curables- que no pueden explicarse sólo con el incremento de población o con la situación económica accidentada.
...Los incumplidos siempre han existido. Pero ¿nuestra autodenigración? No la recuerdo de mi niñez, ni juventud. Quizá apareció en las décadas 50 y 60...".

B. Falta de puntualidad [o excesiva pérdida de tiempo]:
"Tomemos otros defecto que también se traduce en alto costo económico: la falta de puntualidad o, si se quiere, la inexactitud. La pérdida acumulada del tiempo de todos los venezolanos, la sumatoria de todas las impuntualidades que se van provocando unas a otras puede llegar anualmente, calculada al costo por hora de trabajo, a sumas astronómicas. En Venezuela no es que no trabajamos ni que somos flojos: es que perdemos mucho tiempo dentro y fuera de nuestro sitio de trabajo...
Al desprecio por la inexactitud se deben atribuir también muchos fracasos de nuestro comercio exterior. Cuántas veces se oye decir que los productos venezolanos son perfectamente competitivos, pero que nuestros fabricantes no cumplen con lo que ofrecen porque no envían la mercancía en la fecha prevista; o porque el producto es desigual, por desidia en el control de calidad; o porque no contestan las comunicaciones, con 'simpática' desfachatez. Y tocante a los bancos y comerciantes, cuántos hay que no pagan sus deudas en la fecha de vencimiento, aún teniendo el dinero listo, por simple dejadez, porque la impuntualidad se considera como un incidente sin costo -nieconómico ni social- cuando es precisamente lo contrario y de consecuencias graves y acumulativas en costos y reputación".

C. Falta de continuidad [o exceso de inmediatismo]:
"Pero allí interviene otro grave defecto por corregir, que no es exclusivo de Venezuela, sino que lo compartimos con pueblos frenados culturalmente: la falta de continuidad y de seguimiento, el deterioro de las instituciones. En vez de persistir los esfuerzos, de desarrollar lo existente, se vuelve a empezar, se cambian los nombres, se devalúan los títulos... Maestro, esa palabra de tanto contenido, se ha devaluado en Venezuela, lo mismo que secretario y tantas otras que reemplazan con denominaciones injustificadas y hasta con eufemismos, como si esas buenas palabras fueran en menoscabo del oficio. Quizá los únicos títulos que han logrado revalorizarse en Venezuela y ponerse al nivel mundial, son los grados militares e, incipientemente, los del Servicio Exterior [sin embargo, hoy día casi cualquiera puede ser General o Embajador, pero eso no quiere decir que cualquiera puede ser uno bueno, de calidad]...
De la Venezuela del siglo XIX, desolada por las guerras civiles, nos queda el dar más valor a las palabras e imágenes que a las realidades. Cambiar esta actitud pudiera ser otra meta impuesta al Sistema Educativo. Convencernos de que los cambios de organigramas no conducen a mucho (¡a menos que sea eliminándolos!) y que lo que importa es que funcionen los procedimientos, los flujogramas, los funcionarios; y que, más todavía, lo que importa es cambiar sus actitudes ante el trabajo y ante el público".

D. Falta de simplicidad [o exceso de complicación]:
"Mientras más atrasado un país, más complicados son los métodos, los títulos, las estructuras administrativas, más delirante es la compra de equipos e instrumentos que quedan sin uso, más desoladora la falta de mantenimiento...
Nos gustan las soluciones -o pseudosoluciones- inútilmente complicadas. El país de los 'resteados' ha pasado a ser el país de los 'enrollados'. Si el tráfico se hace difícil en una esquina, puede suceder que en vez de un semáforo monten un puente. Si no funciona una Jefatura Civil, se la asciende a Prefectura; y si todavía no funciona, pues se piensa en reformar la Constitución... Pocas veces se piensa en la solución simple y obvia, porque no les parece suficientemente científica y mientras más gente, más pasos, más oficinas se ocupen de una sola cosa, más siguen agregando complicaciones, sobre todo en el sector público. En Venezuela las pirámides administrativas todavía tienden a alargarse; en contra de la moderna ciencia administrativa, se les agregan más y más niveles, en vez de achatar las pirámides, como es la tendencia mundial gracias al progreso de [la] computadora y [las] comunicaciones; y claro, mientras más complicada e imprecisa la administración, mayores son los retardos y las tentaciones de corrupción. A todo esto y con efectos parecidos, reforman, inflan y multiplican leyes, decretos y ordenanzas...
La complicación administrativa, la proliferación legislativa, la imprevisión y lentitud, son particularmente peligrosas para la administración y la economía; pero los remedios administrativos también pueden serlo, por razones similares a las de la medicina, que es la ciencia que más se le parece, pues ésta se ocupa de la economía humana y las otras de la economía social; de esta similitud sale el parecido de vocabulario: las tres ciencias hablan de sistemas, aparatos, órganos, circulación, operaciones, diagnósticos y pronósticos. Me observó una vez mi padre, que era médico, que cuando un facultativo receta varios remedios a la vez es porque no ha logrado diagnosticar la enfermedad... Pues bien, en economía o en administración tampoco conviene aplicar varios remedios al mismo tiempo. Más de una vez, en la economía política como en la economía humana, quitar las medicinas conduce a la salud [de aquí podría surgir un buen argumento contra la "terapia invasiva" que es la -excesiva- intervención del Estado en la economía].
Hasta aquí llega nuestra entrada en esta ocasión. En la próxima, presentaremos cuáles son las soluciones que propone este inteligente caraqueño, para comenzar a corregir o "eliminar", como él mismo dice, estos fatales errores de la cultura del venezolano.

- Parte I de esta serie.
- Para saber (y leer) más sobre La Autoestima del Venezolano, de Manuel Barroso (incluyendo breves extractos de la obra), ver aquí, aquí y aquí.
- Manuel Barroso, El Psicólogo que convirtió al país en su paciente, entrevista de la periodista-escritora Milagros Socorro al autor del libro La Autoestima del Venezolano.

miércoles, enero 29, 2014

El lado positivo del éxodo venezolano

Inteligencia Migratoria: El lado positivo del éxodo venezolano: En el mes de octubre, líderes mundiales y expertos en migraciones se reunieron en Nueva York en el marco del Diálogo de Alto Nivel sobre la Migración Internacional y el Desarrollo de la Asamblea General de la ONU. Los participantes discutieron el creciente impacto de las contribuciones de los migrantes a las economías y realidades sociales de los países miembros, así como la necesidad de incluir la migración como un punto clave en la agenda del desarrollo.

[Fragmento de un artículo escrito por Andreina Seijas, enero 2014]

La última crisis económica mundial llevó a la reconfiguración del marco socio-económico, particularmente en América Latina, donde los flujos migratorios intrarregionales se han incrementado significativamente como resultado de la disminución de oportunidades de empleo y el refuerzo de políticas migratorias en Europa y los Estados Unidos. Países como Argentina, Brasil, Chile y Uruguay se han convertido en destinos populares para los migrantes internacionales.Todos los países de la región se están beneficiando enormemente de la interconexión demográfica y comercial, con una excepción: Venezuela.
Durante años Venezuela fue un destino popular entre migrantes. Particularmente entre las décadas de 1940 y 1970, miles de inmigrantes europeos y de otros países latinoamericanos (particularmente Colombia) vieron a Venezuela como un lugar ideal para escapar de guerras civiles, dictaduras y crisis económicas. En ese entonces, el país sudamericano contaba con una economía pujante y era una de las naciones políticamente más estables del hemisferio occidental.
El boom económico duró hasta mediados de los años ’80, cuando el colapso en los precios del petróleo perjudicó severamente a la economía venezolana. El estándar de vida de los venezolanos cayó de forma drástica, como resultado de políticas económicas fallidas, aumentando los niveles de corrupción en el gobierno, los índices de la pobreza y el crimen. Fue durante este período que, por primera vez, un número significativo de venezolanos decidieron ir en búsqueda de mejores oportunidades en el exterior.

Aunque no existen registros oficiales del número exacto de venezolanos que residen en el exterior, entre 1999 y 2013, algunos expertos estiman que cerca de 1 millón de venezolanos han salido del país, un 3,5% de la población.

Debido a su proximidad geográfica y cultural, Colombia es el destino predilecto de los migrantes venezolanos en América Latina. Algunos creen que el boom del petróleo en Colombia en la actualidad puede adjudicarse directamente a una rara mezcla de expertos: miles de profesionales venezolanos de alto nivel a los cuales se les prohibió trabajar en la industria luego del Paro Nacional de 2002 y 2003. Además de Colombia, los venezolanos se han desplazado a Miami, Ciudad de Panamá y Madrid, y cada vez más se los detecta en lugares no convencionales como Sydney, Calgary y Santo Domingo.
Sin embargo, hay un lado positivo frente al drama y la fuga de cerebros. De acuerdo con Michael Clemens, estudioso en el Centro de Desarrollo Global en Washington, D.C., la emigración presenta muchos beneficios escondidos para el país de origen. En una publicación reciente sobre migración calificada y desarrollo, Clemens plantea que “incluso si los migrantes no regresan a sus países de origen, transfieren dinero, habilidades, tecnología e incluso ideas democráticas; sus historias motivan las inversiones en educación en los países de destino; y logran expandir sus oportunidades de vida, cosa que no habría sido posible si no se hubieran mudado.”
Este y otros estudios revelan que, además de ser una fuente importante de remesas, los migrantes promueven también el espíritu emprendedor y la transferencia de conocimiento y herramientas cruciales para el crecimiento y bienestar de los países de origen. La diáspora venezolana ha comprendido generalmente profesionales de alto nivel. Si a esto le agregamos los miles de jóvenes venezolanos que durante 14 años han obtenido sus títulos de educación superior en el exterior, contamos con una base profesional sólida con potencial increíble. ¿Cómo podemos aprovechar este capital humano para beneficiar a Venezuela?
Una diáspora comprometida es condición sine qua non para el desarrollo de países con alto número de emigrantes. No hace falta ir muy lejos para encontrar ejemplos. México — un país que, distinto a Venezuela, tiene una larga historia de migración — ha descubierto el ingrediente secreto: conectar la migración al desarrollo.
El Instituto de los Mexicanos en el Exterior (IME) coordina una larga lista de iniciativas a través de la red consular que apunta a fortalecer los lazos entre ciudadanos mexicanos: aquellos que viven en México y los que viven en el exterior. A través del “Programa 3×1,” por ejemplo, los mexicanos que viven en Estados Unidos pueden invertir directamente en sus comunidades de origen. Por cada peso mexicano provisto por migrantes, el estado federal y los gobiernos municipales contribuyen con un peso adicional.

Los venezolanos en el exterior también se están moviendo en esta dirección. VenMundo, una red no partidaria de venezolanos viviendo en Canadá, Chile, Estados Unidos y España, ha armado una serie de propuestas que incluye un censo exhaustivo de la población migrante venezolana y un programa de incentivos para migrantes que vuelven. Aún así, todavía faltan mayores recursos y voluntad política para que estas ideas puedan tomar vuelo.

Fuente: Blog Inteligencia Migratoria.

jueves, diciembre 19, 2013

Y llegó el debate sobre el aumento a la gasolina


Los últimos meses del año han estado increíblemente movidos por aquí, luego del letargo que dejaron ciertos acontecimientos del primer trimestre. Esto (junto con otros compromisos académicos y personales) quizá ha explicado mi alejamiento de este espacio. Una vez más, mil disculpas.

Aporvecharé lo poco que me queda del año, por una parte, para comentar varios "acontemientos en pleno desarrollo", otro ya ocurridos, pero que siguen esparciendo sus consecuencias en el presente y posiblemente en el futuro, además de algo de las perspectivas económicas que asoman para el próximo año.

En primer lugar me referiré a un tema que está empezando a colocarse decisivamente en el tapete: el precio de la gasolina. Algo ya hemos dicho previamente al respecto, incluso, reseñando la extraordinaria experiencia iraní, de la mano del Fondo Monetario Internacional, que ha dado resultados increíbles, muchos de ellos en virtud de la Ley de Consecuencias no intencionadas.

En efecto, llama mucho la atención que, a pesar de los dicutidos resultados electorales presidenciales del pasado mes de abril, en el que la oposición venezolana dió la sorpresa de lograr un escasísimo margen de diferencia con respecto al oficialismo (que ha gobernado ininterrumpidamente en el país durante 15 años), nada menos que el Vicepresidente de la República haya llamado la atención acerca de la necesidad de un debate nacional acerca del subsidio al combustible en Venezuela (con el precio más bajo del mundo), para luego ser secundado por el todopoderoso Ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez y hasta por el mismo Presidente de la República, Nicolás Maduro (como ocurrió el pasado miércoles 18 de diciembre, durante el histórico diálogo con jefes de gobiernos locales de la oposición, que es otro tema).

Las declaraciones oficiales hacen hincapié en el hecho de los ingentes márgenes de pérdida que supone distribuir el combustible a un precio muy por debajo de la producción, incluso llegando a aseverar que el Gobierno paga a los consumidores para que usen la gasolina. También, en un lenguaje que hasta ahora se había usado muy poco en alocuciones públicas, se ha hecho mano de conceptos tales como eficiencia, incentivos y otros por el estilo, lo que supone una verdadera sorpresa para quien se interesa en los temas económicos en el país de la antieconomía (stercum diavolum gratia, diría Juan Pablo Pérez Alfonzo, el fundador venezolano de la OPEP). Veamos aquí un gráfico comparativo de precios con otros países productores de petróleo:


Ahora, ¿qué se esconde detrás de ese llamado a debate? ¿Quiere decir que el estado de la economía ha llegado a un nivel tan bajo que una de las banderas del Gobierno durante los catorce años de "revolución" está comenzando a verse abandonada? En todo caso, consideramos (como no puede ser de otra manera) que el llamado es absolutamente POSITIVO. Eso sí, el debate debe darse en todas las instancias: públicas y privadas, en todos los estratos sociales y con la participación de todos los factores políticos, como ya han tenido oportunidad de expresar los representantes de la cúpula empresarial del país, FEDECÁMARAS. Se trata de un paso realmente trascendental que debe tratarse con altura por todos los interesados (es decir, cada uno de los habitantes del país). En este sentido, a pesar de las denuncias de "paquetazo económico" efectuadas por la oposición (otro de los grandes temas de actualidad), creo que estos dirigentes no deben cerrarse, negarse o cegarse per se a este debate, como ya ha asomado uno de los más conspicuos y, paradójicamente, dañino de sus voceros, como Julio Borges. La estrategia del diputado de Primero Justicia (""Dejen de regalar la gasolina, en lugar de aumentar la gasolina") es, "para variar", la más errada para enfrentar el reto de explicarle a los venezolanos la necesidad de esta medida, cuando justamente lo contrario es lo recomendable: atender al llamdo y debatirlo racionalmente, como se ha hecho en la positiva jornada del miércoles, entre gobernantes municipales de oposición y Presidente de la República.

¿Existe argumento para oponerse a la medida? Por poco no. Casi todo milita a favor de ella: la racionalidad económica, el equilibrio presupuestario, la erradicación de (parte de) las distorsiones económicas existentes actualmente...

Sin embargo, hay una reflexión de contenido fundamentalmente MORAL y POLÍTICO que debe hacerse ante los venezolanos, y va en el siguiente sentido: ¿es justo que los venezolanos asuman absoluta y exclusivamente la carga del aumento del combustible, mientras que se mantiene el subsidio a los países extranjeros? Es decir, ¿la alternativa es en realidad "sacrificio para nosotros y solidaridad para los otros"? ¿O bien puede existir un equilibrio entre las necesidades internas de disminuir las distorisiones generadas por el subsidio irracional existente y los precios preferenciales de venta a los países hermanos del continente?

Este dilema asomó en la conversación entre el Alcalde Ocariz, del Municipio Sucre y el Presidente Maduro, el pasado miércoles. Por una parte, el dirigente opositor cuestionando el subisdio de petróleo a Estados extranjeros y, por la otra, el Presidente esgrimiendo argumentos humanitarios y de solidaridad con otros pueblos del continente, siendo ambas posiciones, a mi modo de ver, totalmente válidas. En la medida en que se ponderen todos los intereses en juego y que la decisión final resulte en beneficio (o al menos no en un sacrificio) de la ciudadanía, del bolsillo del pueblo, se medirá el éxito del debate y la medida que finalmente se tome con respecto al precio de la gasolina. El presidente asomó algunos aspectos que revelan que se está tomando el tema en serio, hablando en términos de gradualidad (2 ó 3 años), así como las experiencias de otros lugares (asumo que se refería a la iraní), entre otros aspectos.

En la medida en que se asuma con sentido común ese dilema y el camino para darle solución radica la clave. La oposición tienen, en ese sentido, una oportunidad de oro para demostrar que sus intenciones trascienden los intereses meramente electoralistas y van más allá de un simple cambio de Gobierno en el país, la sustitución de un "régimen" por otro.

miércoles, abril 11, 2012

El "espíritu del capitalismo" en el Sirácides

Hace algún tiempo reseñábamos en una entrada unos extractos de la obra de Benjamin Franklin que utilizó Max Weber en su investigación sobre los orígenes del capitalismo como fenómeno típico y casi exclusivo del protestantismo. Al leer las recomendaciones del famoso científico, diplomático, político, periodista y (último, pero no menos importante) empresario norteamericano en materia de economía, es que podemos percatarnos de cómo ese país que comenzó siendo una agrupación de pequeñas colonias que lucharon y obtuvieron su independencia de la metrópoli, se convirtió en poco más de un siglo en una indiscutible potencia mundial -independientemente de que actualmente su poder político, económico, aunque no el militar, estén en declive lento, pero sostenido-.

 La investigación de Weber puso en el tapete una serie de cuestiones hasta entonces nunca pensadas y que suponen un conjunto de interesantes consecuencias tanto para la economía, como para el comportamiento en general de las sociedades, la religión -como fenómeno social- incluida. La lectura del libro de Weber -y de las citas de Franklin- no pueden dejar a nadie indiferente: son seductores, atrayentes, encantadores. Ambos permanecen en la mente tiempo después de haber sido leídas y meditadas.

En uno de los libros que adquirí recientemente (en la FILVEN 2012), he visto confirmada una vez más la tesis del sociólogo alemán. No se trata de un libro de economía o sociología, sino uno que estudia la historia de una de las religiones más asociadas a ese "espíritu del capitalismo" del que hablaba Weber: el judaísmo. Me refiero a la "Historia del Pueblo de Israel", de Ernesto Renán, filólogo, historiador y hebraísta francés del siglo XIX, quien dedicó su vida a investigar ampliamente la historia del judaísmo y del cristianismo en clave positivista, con todas las consecuencias que ello implica -en logros a favor y críticas en contra-.

Ernesto Renán (imagen superior), en su Historia del Pueblo de Israel, caracteriza al libro de Jesús Ben Sirá como el Código de la Burguesía de su época.

Uno de los capítulos que más me llamó la atención del susodicho libro, se refiere a la nobleza sacerdotal de la época de la dominación macedónica en Israel (Alejandro Magno y sus sucesores de la dinastía seleúcida) como una "burguesía". Y, aunado a ello, Renán comenta uno de los libros más interesantes y valiosos de la época e incorporado al canon bíblico católico: el sirácides o eclesiástico. Veamos lo que dice al respecto:
"... a lo largo de aquel primer período del dominio seléucida en Jerusalén, los hombres piadosos no tuvieron de qué quejarse. Las monedas griegas progresaron, pero la antigua escuela grave continuaba floreciendo. El sumo sacerdote era un auténtico soberano: mandaba a ejecutar obras públicas, fortificaba la ciudad y la ponía a salvo de un asedio. Nadie, sin embargo, pensaba que la tal ciudad tuviese el menor valor militar. A los griegos les parecía Jerusalén un templo...
El judío era considerado principalmente hombre piadoso, pero también era hombre de orden, que desempeñaba bien los encargos que se le daban, siempre que se le dejara en paz observar su ley. Lo que iba formando la Thora era una burguesía reglamentada, piadosa y razonable a un tiempo, como los pietistas protestantes de Inglaterra y América...
Al gran sacerdote Simeón el Justo se le tuvo por el último miembro de la gran sinagoga, y dejo una memoria muy honrosa. Fue casi la última figura bíblica, antes de los rebajamientos de los tiempos asmóneos y herodianos. El templo le debió grandes reformas y la ciudad importantes obras públicas. Los recuerdos que de él tenemos lo presentan como hombre de suave devoción, enemigo de las exageeraciones del misticismo... (Jesús Ben) Sirach hizo una composición poética que constituye el cuadro más perfecto del culto de Jerusalén en aquel tiempo.
JESÚS, HIJO DE SIRACH
La voz israelita que más claramente pudo oírse en aquel tiempo fue la de Jesús, hijo de Sirach, que el año 180 escribió un libro imitando los antiguos que se atribuían a Salomón. Fuera de algunos defectos, este libro honra al siglo y a la raza que lo produjo. Es el código de una burguesía honrada, con alto sentido práctico de la vida y no extraviado por quimeras sobrenaturales. La sabiduría consiste en temer a Dios y seguir su ley...

Nunca nadie tuvo bastante con tan poca dosis de religión como aquel laico piadoso, dos siglos antes de Jesús. Ni el Eclesiastés está más libre que él de creencias sobrenaturales. Los sacrificios y las prácticas piadosas tienen poco valor: la honradez lo es todo...
La victoria de Jesús, hijo de Sirach, es la victoria de la moral burguesa al modo de Franklin y por eso ha hecho más efecto en el mundo ese libro mediano que otros que le son muy superiores. Este autor es austerísimo: no sólo defiende una monogamia estricta (aunque la Thora permita varias mujeres), sino que cualquier ligereza cometida por el hombre le parece condenable. La familia se basa en el respeto al padre, y el hijo ingrato es una monstruosidad.
En su casa el padre debe estar en cualquier momento serio, sin sonreír ni mirar a sus hijos. Deben imponerse al niño castigos diarios...
El sabio perfecto, según este autor, sería una especie de musulmán de aspecto grave, muy cuidadoso de su propia respetabilidad, aseado en su persona, quisquilloso en lo concerniente a su reputación, de opiniones moderadas y medias, meticuloso en la elección de sus relaciones. Evita la compañía de la gente elegante, de los ricos soberbios. Resistir alos poderosos es tan inútil como intentar oponerse a la corriente de un río. El hombre prudente debe evitar el trato con ellos.
A este aristócrata burgués no le gusta ver a los pobres, pero considera un buen principio fundamental de la religión ser benéfico para ellos. La limosna es un deber. Los males de la humanidad resultarán atenuados por las buenas obras del hombre piadoso, constante en visitar a los enfermos, caritativo con el débil, bueno para la servidumbre, dado a perdonar las injurias (algo muy parecido a la Responsabilidad Social Empresarial contemporánea)...
...el estado religioso de Sirach era el más perfecto que se hubiera visto hasta entonces. Nada de sacrificios ni agüeros. No cree en los sueños: su culto es el de un hombre ilustrado que todo lo subordina a la justicia y la honradez... El hijo de Sirach es un judío moderno, útil a la sociedad en que vive y de la cual vive, resignado ante la vanidad universal, sin negarse a disfrutar la hora que pasa porque nada sabe del infinito en que se pierde...".
El retrato que traza Renán tanto de Jesús Ben Sirá, como del libro que compuso ("Sirácides" o "Eclesiástico") y la época en que fue escrito son increíblemente vívidos y útiles. Al leer estos extractos, nos acercamos un poco más en la comprensión de la tesis de Weber sobre la relación entre religión y capitalismo. Para ilustrar un poco mejor este punto, veamos algunos versículos de este interesante e instructivo texto bíblico:
- No rehúyas los trabajos duros, ni la labor del campo que el Altísimo creó (7, 15).
- ¿Tienes rebaños? Cuídalos; y si te dan ganancia, consérvalos (7, 22).
- No pelees con el poderoso, no sea que caigas en sus manos (8, 1).
- No prestes a uno más fuerte que tú, y si le prestas, dalo por perdido (8, 12).
- No salgas fiador por encima de tus posibilidades, y si lo haces, piensa en cómo pagarás (8, 13).
- Más vale el que trabaja y anda sobrado que el que alardea y carece de pan (10, 27).
- El pobre es honrado por su saber, y el rico por su riqueza. Quien es apreciado en la pobreza, ¡cuánto más lo será en la riqueza! Quien es despreciado en la riqueza, ¡cuánto más lo será en la pobreza! (10, 30-31).
- Buena es la riqueza adquirida sin pecado, mala es la pobreza en boca del impío (13, 24).
- En tiempo de abundancia recuerda la carestía, y en tiempo de riqueza, piensa en la pobreza y la indigencia (18, 25).
- No te aficiones a la buena vida, ni te dejes a trapar en sus redes. No te arruines festejando con dinero prestado, cuando tienes la bolsa vacía (18, 32-33).
- Muchos pretenden adueñarse de lo prestado, y ponen en dificultad a quienes los ayudaron (29, 4).
- Antes de recibir el préstamo, besan las manos del prójimo, y humillan la voz para conseguir su dinero; pero a la hora de restituir dan largas, responden con evasivas y echan la culpa a las circunstancias (29, 5).
- Si consigue pagar, el otro recibirá apenas la mitad y aún lo considerará como una ganga. En caso contrario, perderá su dinero, y se habrá ganado sin necesidad un enemigo, que devolverá maldiciones e insultos, y en lugar de honor le devolverá desprecio. Así que muchos se niegan a prestar dinero, no por malicia, sino por miedo a que les despojen sin razón (29, 6-7).
- Dulce es la vida del que se basta a sí mismo y del trabajador (40, 18).

Emprender es una espada de Damocles

 Lo mejor de todo el tema de los algoritmos en redes, buscadores e inteligencia artificial es que todas estas herramientas se adaptan a tus ...